’12 de noviembre… y entonces sucedió que…’, por José Luis Fortea

12 de noviembre

forteaJosé Luis Fortea

……………en 1988 dos jóvenes bailarines, el alemán Rob Pilatus de veintitrés años de edad y el francés Frabice Morvam de veintidós, creaban el grupo musical Milli Vanilli bajo la producción musical, del también alemán, Frank Farian, que ya había logrado el éxito en la década de los setenta con el grupo Boney M.

El sábado 29 de octubre de 1988 tuvo lugar su debut profesional en el programa de la televisión alemana “Ein Kessel Buntes” (“una Tetera de Colores”) con la canción “Girl You Know is true”, que alcanzaría rápidamente el primer lugar de las listas de ventas y con sus más de siete millones de copias vendidas, el premio Grammy al mejor artista revelación en 1990, y ese mismo año, tres más en los American Music Awards (AMA), la asociación de la Música Americana.

De esta forma se presentaban a los telespectadores aquel sábado por la noche, en su debut; https://youtu.be/gciL0Dm4p-4.

La puesta en escena de aquel nuevo grupo, la estética llamativa de sus componentes, con aquellos bailes, de movimientos rítmicos y la canción, con un estribillo melodioso tan pegadizo, resultaría ser a la postre una combinación explosiva que llevaría a Milli Vanilli a lo más alto de la lista de éxitos musicales, no solo en Europa sino también en los Estados Unidos.

A aquel gran éxito le seguirían otros, que alcanzarían de igual manera el “número 1”, como Baby Don’t forget my number https://youtu.be/JhyzGDPwmYU?t=250 ,  o Girl I’m Gonna Miss You https://youtu.be/ZbUENJ5FjBk?t=235 .

Cierto es que algunos detalles del grupo empezaron a desconcertar a los seguidores de aquel excelente dúo musical, puesto que si bien, mientras cantaban transmitían un más que correcto inglés, no sucedía lo mismo durante las entrevistas que daban en las que se apreciaba con más notoriedad su dificultad al hablarlo y sus peculiares dejes.

En julio de 1989, durante un concierto en directo en la localidad de Bristol, Conneticut, ante ochenta mil personas, en un momento determinado, la canción que tantos éxitos les estaba dando, “Girl You Know it´s true” entró en un bucle, comenzando a repetir la misma frase una y otra vez……….. “Girl you Know it´s….Girl you Know it´s….Girl you Know it´s”…y ante la sorpresa de todos los allí presentes el cantante Fabrice Morvam echar a correr, presa del pánico, y salir del escenario (en este enlace años después el propio “cantante” lo narraba en una entrevista https://youtu.be/udS5qBrBFqE?t=15 ).

La situación acabó siendo solventada por el hábil productor que ante la obviedad de la que habían sido testigo en directo tantos espectadores, acabaría reconociendo que en aquel concierto se hizo uso del “playback”.

Unos meses más tarde el cantante Charles Shaw le confesaba a un periodista del periódico neoyorkino “Newsday” que una de las voces que se escuchaba en aquel grupo de Milli Vanilli en realidad era la suya y que aquellos que salían en escena lo único que hacían era mover los labios, aunque días más tarde y públicamente, el mismo cantante, negaba esta afirmación, no impidiendo que al mes siguiente, en enero les fueran concedidos los tres premios antes mencionados de la AMA y en febrero el Grammy.

Decía Descartes, que -“para investigar la verdad es preciso dudar”-, y sobre aquellos, desde aquel entonces ya descansaba el incómodo lastre de la desconfianza, en virtud de la cual, a cada aparición que hacían las miradas ya no centraban su atención en los bailes y el movimientos de sus cuerpos, sino en la medición del movimiento de los labios de ambos “artistas”.

Y entonces sucedió que……….. el representante y promotor Frank Farian el día 12 de noviembre como hoy, de 1990, admitía, mediante reconocimiento público, que las voces de aquel grupo en realidad eran las de Johnny Davis y Charles Shaw.

El grupo posteriormente acabaría siendo desposeído del premio Grammy obtenido, siendo hasta la fecha el primer grupo en el que se ha dado dicha circunstancia.

Y es que, como dijo el escritor francés François de La Rochefoucauld; -”El mundo recompensa antes las apariencias de mérito que al mérito mismo”- .