Análisis Wonder Boy: The Dragon’s Trap para Xbox One

Feliz. Ese es mi estado de ánimo tras haber jugado por fin al remake de Wonder Boy The Dragon’s Trap. Incalculables son las horas que, Game Gear en mano, le dediqué a la versión destinada a ésta portátil. Me lo sabía absolutamente todo. Desde las distintas melodías del juego, la rutina de ataques de enemigos y jefes, los efectos especiales, dónde estaban todas las puertas secretas y equipamiento… TO-DO.

No es de extrañar entonces que haya recibido con los brazos abiertos este remake de las manos de Lizardcube y DotEmu, estos últimos expertos en devolvernos reliquias a nuestra época como los ya analizados Pang o Ys: Origins. Si además lo hace con un lavado de cara importante tanto en su faceta gráfica como sonora, entonces solo podemos poner la alfombra roja y dar la bienvenida por todo lo alto a esta nueva versión de Wonder Boy The Dragon’s Trap.

No voy a mentir. Desde que anunciaron que el videojuego volvería a consolas actuales y ordenador, he estado con el culo inquieto esperando a que salieran noticias sobre él para ver cómo estaba quedando el producto. El resultado es fantástico en todos los sentidos. Espectacular. Maravilloso. De aplaudir hasta que las palmas de las manos queden rojas. Para que veáis cómo de chulo ha quedado el juego, voy a contaros un poco más de él.

Wonder Boy The Dragon’s Trap continua la historia de la anterior entrega, Wonder Boy in Monster Land. Nuestro héroe se lanza a la caza del Dragón Mecha con el fin de terminar con todo, sin embargo el enemigo conjura una maldición a Wonder Boy que lo convierte en dragón. A partir de ahí el protagonista tendrá que derrotar a todos y cada uno de los dragones existentes que pueden poner fin a su maldición y volver a su condición humana, lo que no sabe es que cada uno de los diferentes dragones extenderán sobre él otra terrible maldición que lo convertirán cada vez en una criatura distinta.

Estamos ante un videojuego que aúna diversos géneros en un mismo título. Tiene toques de plataforma, puzles, acción y un poco de RPG. Tan pronto estamos saltando un par de plataformas como dando espadazos a diestro y siniestro a la vez que cambiamos nuestra arma para conseguir más daño por golpe. Sin embargo aunque contenga algo de género RPG, pocos serán los diálogos que veremos durante nuestra aventura salvo los asociados a las tiendas donde comprar equipamiento o curar a nuestro personaje.

Antes de ahondar más en esta nueva versión de Wonder Boy The Dragon’s Trap, hay que reconocer la gran labor que ha hecho Lizardcube en respetar al máximo la obra original. Los enemigos cuentan con la misma rutina, los escenarios son iguales tanto en su diseño como en temática, el equipamiento es prácticamente el mismo (hay una o dos piezas diferentes) e incluso han mantenido el mismo sistema de contraseñas que utilizaba la versión original. Hasta la jugabilidad es la misma, algo que podemos notar instantáneamente si cambiamos con tan solo pulsar un botón al modo retro, un modo que permite cambiar del diseño actual al original.

Aunque el videojuego comienza con nuestro personaje en forma humana, a poco más de cinco minutos de juego nuestro cuerpo mutará a dragón. En esa forma el héroe o heroína -adición de este remake- podrá escupir fuego a sus enemigos. Sin embargo conforme avanza la aventura pasará por distintas transformaciones a saber entre ratón, piraña, león y halcón. Cada una de ellas tendrá cualidades únicas que les permitirá acceder a nuevas zonas. Zonas que están habilitadas en su mayor parte para cada una de esas nuevas formas. Por ejemplo el ratón tiene la habilidad de trepar por unas paredes especiales que solo podrá acceder a ellas en ese estado. En su forma de piraña, Wonder Boy puede nadar y acceder a otro mundo acuático. El león puede asestar golpes en abanico con lo que dañar estructuras que otros no pueden. Y en halcón os lo podéis imaginar, alcanzar zonas altas inaccesibles a pie.

Con esta premisa el jugador tiene que explorar cada rincón del juego hasta encontrar la ruta adecuada para cada tipo de maldición, algo que si no hemos jugado nunca puede alargar un par de horas más nuestra aventura. No es que sea muy difícil dar con el camino adecuado pero sí hay un par de ellos que costará un poco más de lo habitual. Además el videojuego contiene muchas sorpresas en forma de puertas secretas o bloques que logrará que el jugador se anime a encontrar estos objetos ocultos.

Wonder Boy The Dragon’s Trap no es un juego difícil en absoluto pero por si acaso, Lizardcube ha incluído diferentes modos de dificultad que hará las delicias a todos los jugadores. El primero es el más fácil y asequible para todos los jugadores, en normal es la experiencia “casi” original y el último, el difícil, hace a los enemigos más duros de lo normal al mismo tiempo que nuestra vida merma conforme pasa el tiempo. No obstante como ya he comentado no es un juego difícil e incluso hay trofeos y logros para todo aquél que lo termine en tiempo record.

Dada la fecha de lanzamiento del juego original, el diseño de los niveles es bastante simple a excepción de encontrar la ruta adecuada. No hay enemigos a mansalva y prácticamente no presentan ninguna dificultad salvo aquella en la que su arcaico control nos supere. De hecho los jefes tienen unas rutinas de ataque bastante fáciles y que aprenderemos muy rápido. Por otra parte si ya habías jugado con anterioridad a Wonder Boy The Dragon’s Trap, el juego será un paseo porque como decía, se ha respetado el original al máximo. De hecho la primera vez que toqué el juego, mis dedos funcionaban solos y lograba matar a casi todos los enemigos por pura inercia. Pero claro, yo le dediqué muchas horas de mi infancia y lo termine incontables veces.

A lo largo de la aventura nuestro protagonista podrá encontrar o comprar nuevas armas y armaduras que le otorgará defensa, ataque o habilidades especiales. Las hay que ofrecerán al héroe resistencia a la lava, capacidad para destruir bloques o cambiar de forma a placer sin necesidad de utilizar las peanas para tal efecto. No es que sea necesario equipar siempre a nuestro héroe con lo mejor pero sí hay el suficiente equipamiento como para querer coleccionarlo todo.

Dado que se ha respetado tanto la entrega original, el mayor interés en el juego se centra en su renovado aspecto gráfico y sonoro. Aquí el equipo de Lizardcube ha hecho un trabajo espléndido diseñando a mano cada uno de los escenarios de Wonder Boy The Dragon’s Trap. Presentan una factura artística impresionante y es muy agradable a la vista. Tan solo hay que ver las capturas que he adjuntado en este análisis para comprobar de primera mano que el aspecto visual es maravilloso. Esto que quizás a algunos os pueda parecer poca cosa, tiene detrás un trabajo importante dada su naturaleza 8 Bits. Estamos hablando de un videojuego que en su día contaba con escenarios vacíos y faltos de detalle por lo que la mente pensante tras el diseño artístico, Ben Fiquet, ha tenido un duro trabajo para reinterpretar las zonas del juego y amoldarlas a cada temática. Y lo logra con asombroso resultado. La animación tanto del personaje como de los enemigos es también una delicia y acorde al resultado final. Por si fuera poco, tanto la música como los efectos de sonido también han sufrido un lavado de cara de 360 grados. Al igual que con los escenarios, la banda sonora ha sido compuesta de cero por Michael Geyre -respetando las melodías chiptune originales- con música orquestada y con ciertos toques celtas que me encanta. También es cierto que la música original compuesta por Shinichi Sakamoto era una delicia y que podemos escuchar en cualquier momento tan solo pulsando un botón para que comprobéis que no os engaño.

No menos importante es la galería de arte y música que se ha incluído con el juego. Si ya de por sí es algo que me encanta que se añada en cualquier título, en este toma un cariz más importante dado lo artesanal del arte del videojuego como su música  orquestada. Conforme vayamos avanzando en nuestra aventura desbloquearemos diseños, artworks o vídeos de las canciones interpretada por los músicos del juego. Y es muy recomendable verlo todo.

Conclusión

Wonder Boy The Dragon’s Trap es uno de los mejores juegos en lo que llevamos de año. El videojuego era muy bueno en su día y lo sigue siendo ahora, si bien es cierto que la mecánica es algo simple para lo que estamos acostumbrados en estos tiempos que corren. Para todos aquellos que lo prueben por primera vez, dos cosas; primero que los envidio con todo mi alma y segundo, que disfrutéis de este maravilloso remake.

Son muchos los recuerdos que poseo de mi moza época pero el insertar el cartucho de Wonder Boy The Dragon’s Trap en mi Game Gear es uno de los que nunca me olvidaré. Esa magia que desprende el título, su música, la exploración y los geniales y coloridos gráficos que poseía en su época es algo que no se puede olvidar. Aquí Lizardcube lo ha clavado con el diseño artístico que ha impreso en esta nueva versión. Sigue siendo tan colorido como siempre pero además le han añadido numerosos detalles para el disfrute de nuestros ojos. Y el aspecto sonoro más de lo mismo. Si a eso le sumamos que podemos pasar de remake a versión retro tan solo pulsando un botón, tenemos una joya entre manos.

Si habéis disfrutado en su día de Wonder Boy The Dragon’s Trap, quizás no sea tan recomendable su compra más allá de si os interesa cómo ha quedado el juego de bonito. Sigue siendo el mismo de siempre con otra “skin” más agradable a la vista. De hecho os durará un suspiro si ya lo completaste antaño. Es una de las pocas pegas que podemos tener de este producto, que si ya disfrutaste de él en su lanzamiento notarás por todos sus poros que es un juego chapado a la antigua, corto y sencillo en todas sus mecánicas.

Hemos realizado este análisis gracias a un código de descarga facilitado por DotEmu.