‘Aznar, y las queridas gaviotas de Rivera’, por José Antonio Sorzano

Jose Antonio Sorzano Escavy

José Antonio Sorzano Escavy

Foro de Opinión: José Luis Sampedro

 

El escoramiento personal de Albert Rivera, hacia las viejas gaviotas del PP y, sobre todo, por el mayor  referente de dichas ideas en la actualidad, como es José María Aznar y su coro de acólitos varios, no se ha hecho mucho de esperar  a la vista de ese denso y tórrido amor desatado entre estos dos personajes desde hace ya algún tiempo.

     La explosión de dichos amoríos hasta ahora concentrado en el tarro de las esencias de ambos, se viene a contemplar en la invitación del ex presidente del Gobierno y actual presidente de la organización Faes, al líder de Ciudadanos, Albert Rivera, para que clausure la II Semana Atlántica de Gobierno, del Instituto Atlántico de Gobierno (IAG).  Tinglado nacido en las ubres de un José María Aznar , y dedicado a impartir el Máster en Gobierno, Liderazgo y Gestión Publica. Siendo el discurso de clausura de Rivera, como no podía ser de otra manera, aun a riesgo de poder provocar los consabidos salpullidos de ese Liberalismo  de nuevo cuño: “Los retos del Liberalismo y la Unión Europea”. ¡¡Toma ya!!

     Que Aznar cada día se encuentra más alejado del Partido Popular, es un secreto a voces que saben hasta los párvulos del colegio de mi hijo. Distanciamiento  de Aznar con Rajoy, que se materializa claramente hasta en los cursos de verano que anualmente organiza Faes, donde tradicionalmente eran inaugurados por la secretaria general del Partido Popular  y clausurados por el propio presidente Mariano Rajoy.

     El acaramelado  amor entre Aznar y  Riverita, viene  trabajado y macerado desde el subsuelo de Ciudadanos, por el ex ministro de Aznar y actual presidente del Club siglo XXI, Eduardo Zaplana, que poco a poco y solapadamente para no hacer excesivo ruido, ha estado haciéndose indirectamente el amo del cotarro Ciudadano, sobre todo en la Comunidad Valenciana, colocando a sus adláteres más directos en los puestos más importantes del partido naranja en este territorio. Para muestra tenemos el posicionamiento como jefecillos del  tinglado a los  ex peperos,  Emilio Argueso, delegado del partido en el propio partido de esta Comunidad (cargo que no entiende ni su padre); Juan Córdoba Cortijo, mandamás provincial en Valencia; Emigdio Tormo, coordinador  provincial en Alicante; María del Carmen Sánchez,  portavoz en las Cortes Valencianas. Esta ultima relacionada directamente con estos primeros, con Dios y por supuesto con Zaplana. Así todo queda en casa.

     El fuerte tufo pepero y las plumas de las “gaviotas aznaristas y zaplanistas”, parece ser que están apoderándose de Ciudadanos , hasta tal punto que están provocando  una obligada Diáspora  o abandono de esta formación por los sectores socialdemócratas o más progresistas de este partido, hacia zonas menos invadidas por los graznidos de estas aves marinas y voladoras de la familia Laridae, a su vez relacionadas estrechamente con los “gaviotines” de la familia pepera Sternidae. ¡¡La leche!! Cuanta biología marina.

     Según mis cuentas, coincidentes todas ellas con lo que viene publicando  toda  la pérfida canallesca periodística nacional, la nave Ciudadana del joven almirante Riverita, ha sido abandonada a estas alturas, aparte de un  incalculable  e ingente número de simples militantes de a pie, por igualmente  más de 200 concejales y demás cargos institucionales; además de aquellos otros que aun siguiendo en el partido saben perfectamente que llevan colgados como los pollos, la chapa o marchamo que los identifican como elementos díscolos y no renovables para repetir cargo en las próximas elecciones; como son posiblemente los casos  del ex portavoz en las Cortes Valencianas , Alexis Mari, o la eurodiputada y cofundadora de este partido, Carolina Punset.  Pero actualmente para el joven Riverita, esta cuestión no reviste ninguna importancia, ya que como diría el cómico José Mota: “las gallinas que entran por las que salen”. Así se queda todo igual, pero eso sí, un poquito más a la derechona de toda la vida.

     Visto lo cual, la huida despavorida de todo este personal, tiene toda la pinta de haber sido provocada por la implantación  en el partido de ese Liberalismo de nuevo cuño, más parecido a la  pócima inventada por uno de aquellos buhoneros  de carromato y bata blanca, que deambulaban  por el viejo Oeste americano vendiendo dicho elixir como remedio igualmente valido como “crecepelo” que para un “dolor de muelas”.

     Y si, por lo visto  ciertamente esas son las magnificas “excelencias”  de ese nuevo Liberalismo que actualmente nos quieren vender los Aznar, Zaplana,  Riverita y adláteres varios, como remedio a todos nuestros males; ya que en el fondo lo  importante no es la fórmula magistral que pueda remediar los males de nuestra sociedad en sí, sino lo más importante es mantenerse en el machito del Poder, cueste lo que cueste.