Consejos para evitar las falsas #rebajas

Iniciado el período de rebajas muchos son los consumidores que buscan ‘gangas’, es decir, adquirir productos deseados al menor coste posible, aunque muchas veces se tiene la confianza de estar comprando a muy buen precio cuando en realidad no es así. Y es que no todos los descuentos son ofertas y las diferentes asociaciones de consumidores insisten en advertir sobre las falsas rebajas.

Desde Facua-Consumidores en Acción consideran que estas malas prácticas son un fraude para el consumidor y denuncia que en siete de cada diez descuentos hay precios falsos. Y es que la entidad describe cómo los comercios, grandes y pequeños aprovechan para maquillar los precios durante las ofertas, rebajando productos cuyo valor había subido desde hace poco.

Por ello es importante que los consumidores conozcan sus derechos como tal para poder reclamar abusos de precios, engaños o no dejar realizar devoluciones. Y es que es importante recordar que estos derechos se mantienen en rebajas y que una disminución en el precio no debe venir acompañada por una rebaja en la calidad de los productos, por lo que el cliente tiene que negarse a comprar productos con taras etiquetados como rebajas, y no como saldos.

Los cambios y devoluciones, para los productos no defectuosos, los comercios deben mantener su política comercial al respecto. Por este motivo, AVACU aconseja que el consumidor se informe de esas posibilidades y, por qué no, que esta política juegue también a la hora de decidir en qué comercio se hace una compra.

Los productos a la venta durante el periodo de rebajas deben haber estado a la venta en algún momento anterior.

Aunque los periodos de rebajas y la duración de los mismos pueden ser elegidos libremente por cada tienda, el consumidor conserva el derecho de conocer cuál es el periodo de rebajas, que debe aparecer publicitado en el establecimiento de forma visible.

Respecto al resto de derechos más habituales, los establecimientos deben admitir el pago con tarjeta si se permite durante el resto del año y no debe existir ninguna restricción a las garantías de los productos defectuosos o deteriorados.

Para todo ello, es fundamental exigir y conservar el tique de compra, que permitirá reclamar y, por ejemplo, hacer uso de la garantía.