Denuncian que Trump reveló secretos clasificados al ministro de Exteriores de Rusia

Sigue la polémica entorno al presidente, Donald Trump, y nuevamente con la Administración Putin como protagonista y la seguridad nacional en el transfondo. Los escándalos se suceden, y en la jornada del lunes se ha conocido el último serial del controvertido presidente de Estados Unidos. Según revela The Washington Post, en una reunión con el ministro de Exteriores Sergei Lavrov y en la que también estaba el embajador ruso en Estados Unidos, Sergei Kislyak, compartío ‘información altamente secreta’ en relación a la estrategia de terror del Estado Islámico. También se ha hecho eco de la noticia —corroborando la información del Post— The New York Times, otro de los referentes informativos norteamericanos, lo que ha causado un enorme revuelo en la capital federal y el resto del país.

La polémica llega por motivos de seguridad —se comparte una información muy sensible en estos momentos— y también de confianza y confidencialidad, ya que ‘no había autorización para desvelarla’, según ha señalado el rotativo de la capital, y no se tenía conocimiento por parte de todas las autoridades de seguridad nacionales. .

El equipo de Trump ha desmentido la información del Post, pero sí ha reconocido que hablaron de “amenazas comunes” procedentes de la organización terrorista del Estado Islámico.

En el fondo de toda esta cuestión está el trato a la ‘información sensible y confidencial’ que debe ser de obligado cumplimiento por parte de las autoridades del país, sobre todo en temas de tanta preocupación e impacto social como los relacionados con la seguridad y el terrorismo. No se habla de ‘ilegalidad’, porque las prerrogativas del presidente de los Estados Unidos son casi infinitas —en cuanto al tratado de este tipo de informaciones confidenciales—, pero sí de seguridad y de cierta mesura y prudencia en el tratamiento de informaciones y datos confidenciales.