FallasPORTADA OFFICIALPRESS

El emotivo homenaje póstumo del mundo fallero a Inma Vilches y Juan Ballester

Homenaje emotivo el que se ha vivido este fin de semana durante la entrega de recompensas de Junta Central Fallera (JCF). El ente festivo concedía los reconocimientos a la trayectoria fallera de personas que llevan años de entrega a la fiesta. Y entre dichas distinciones, había dos muy emotivas por ser a título póstumo.

Inma Vilches y Juan Ballester recibían el máximo galardón que otorga JCF. Sus respectivos familiares recogían con orgullo y visible emoción el Bunyol d’Or amb Fulles de Llorer i Brillants de manos de Marina Civera, Fallera Mayor de València 2019.

La joven, de 36 años, que fallecía el pasado mes de noviembre a causa de una larga enfermedad, pertenecía a la comisión Villanueva de Castellón-Horticultor Galán donde era una de sus miembros más activos. Su amor a la fiesta le llevó a ser delegada de infantiles, participar en teatro y a ser dos veces Fallera Mayor, en 2003 y 2012. Su banda, como máxima representante de su querida comisión del sector de Zaidía, era la que portaba su marido Miguel en el momento de recibir de manos de Marina Civera la distinción a título póstumo por su entrega a las fallas. La emotividad estaba presente y era la propia Fallera Mayor de València quien tampoco pudo evitar las lágrimas.

Junto a Miguel, los familiares, amigos y miembros de su comisión quisieron arropar a la familia de Inma en este momento tan especial.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Imagen: Official Press

También con los sentimientos a flor de piel vivía la familia y amigos de Juan Ballester la recepción de esta máxima distinción. En concreto eran sus padres, Mª Dolores y Juanjo, quienes recogían el Bunyol d’Or amb Fulles de Llorer i Brillants a título póstumo que la fiesta concedía a Juan, más conocido como ‘Juan 48’. Y es que su pasión por las fallas sigue latente apenas un mes de su fallecimiento con 35 años.

Perteneciente a la comisión Pintor Salvador Abril-Peris y Valero, ‘El Quarantahuit’, era un amante del monumento. Vivía con gran expectación y alegría el veredicto de los jurados de falla, y en especial si obtenían el ansiado ‘palet’. El teatro, las presentaciones y los playbacks eran pilares fundamentales en su vida, llegando incluso a licenciarse en Arte Dramático y vivir, estos últimos meses en Madrid, en busca de su gran oportunidad. Todo ello, sin dejar de lado una fiesta por la que se entregaba por completo y que ahora le ha querido devolver el cariño y agradecer el haber sido uno de sus mejores embajadores.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close
A %d blogueros les gusta esto: