El PP advierte: “El sectarismo de Ribó pone en peligro la mascletà y las tradiciones valencianas”

El presidente de la gestora del PP de Valencia ciudad, Luis Santamaría, ha criticado la actuación del equipo de Gobierno municipal al eliminar el toque de campanas de la Iglesia de San Nicolás “sin consenso previo y con unas formas que rozan la prevaricación”. Ha recordado que el alcalde, Joan Ribó “miente al afirmar que la postura del Ayuntamiento se adopta ante las numerosas quejas vecinales –contra un toque de campanas que se produce a las nueve y media de la mañana– ya que sólo hubo una y fue de un simpatizante de Compromís”.

“Estoy convencido de que Ribó ha estado detrás promoviendo esta denuncia” ha afirmado Santamaría quien lamenta el “afán laicista del actual equipo de Gobierno que le lleva a poner en riesgo todas las tradiciones”. De hecho, se ha preguntado si el alcalde “está o no en condiciones de garantizar la celebración de la tradicional mascletà valenciana, así como todas las actuaciones de bandas de música y eventos relacionados con las fiestas de las Fallas”.

Luis Santamaría ha advertido que ese “sectarismo de Ribó pone en riesgo, no solo la mascletà, sino todas las tradiciones valencianas”. Además ha desvelado que el alcalde ha actuado de mala fe en este caso cuando “se escuda en la normativa en materia acústica que elaboró el PP, ya que en ellas queda claro que el toque de campanas está exceptuado”. Así, en la ley autonómica contra la Contaminación Acústica su disposición adicional primera exime del cumplimiento de la norma general de “niveles de perturbación máximos” a todos los actos de carácter “oficial, cultural, festivo, religioso y otras análogas”.

Por su parte, en la Ordenanza municipal de esta materia su artículo 15 establece que la prohibición del empleo de dispositivos sonoros en espacios públicos no es aplicable a “los toques de campanario”.

Santamaría ha lamentado que las políticas de Compromís y Podemos “con la permisividad del PSPV” sigan instaladas en promover “el caos circulatorio y en declarar la guerra al sentido común. No estamos ante algo que preocupe a los valencianos y sí en el capricho de un militante de Compromís”.

Ha cuestionado si la próxima ocurrencia de Joan Ribó será “ponerle un pasamontañas a la Geperudeta” y, en cualquier caso, ha advertido que “este tipo de decisiones en los que se confunde laicismo con aconfesionalidad pueden generar problemas de convivencia que ahora mismo no se producen”.

“La labor del político –considera Santamaría– es respetar las tradiciones de todo tipo como las que emanan de la religión Evangélica o la islámica y, especialmente, la mayoritaria que en Valencia es la del cristianismo católico. No se puede renunciar a dos mil años de tradiciones”. Por ello, ha anunciado que el Grupo Popular en el Ayuntamiento de Valencia “presentará una moción para reclamar que se protejan las tradiciones frente a este tipo de decisiones que rozan la prevaricación”.

Por último, Santamaría ha recordado que el Partido Popular está “a favor del consenso y de conciliar el toque de campanas con el descanso vecinal, aunque no había conflicto en este asunto que justificara la actuación del Consistorio tal y como se ha producido”.