Ganó el Levante, marcó Morales, líderes…¿qué más se puede pedir?, por @DANIH069

DANI HERMOSILLA 

A los partidos a veces poco se les puede pedir. Ante le Nàstic, pasado por viento, con poco fútbol, ambiente desapacible y, a pesar de todo, 11.000 tíos en Orriols. Por pedirle, lo primero la victoria. Se logró. Lo segundo, la rehabilitación anímica de un futbolista referente como es José Morales, que además había caído del once inicial, algo no habitual en las dos últimas temporadas. No jugó bien el Levante. Ni medio bien diría yo. Primera parte, a la contra del aire, infame. Segundo, mejor. Marcó en dos momentos, dos chispazos. Roger, como siempre, abrió la lata. Si su esencia de killer se mantiene en primera, auguro disfrute. Porque el oficio de nueve, lo conoce al dedillo. Golazo, servido por Toño y habilitado por Jason. Un golazo. Pero sin continuidad.

Morales, suplente

Morales ha perdido el crédito de ser el jugador franquicia que maravilló la temporada pasada. Llevaba semana mal. Todavía no ha marcado y su fútbol se hecha de menos. Le pasa —creo yo— como a Jefferson Lerma, dos jugadores cuyo fútbol luce más en primera que en segunda. Aquí, no hay espacios. Dominas balón y no puedes desarrollar lo que llevas dentro. Son dos ejemplos que explican la pestosidad de fútbol en Segunda. Paciencia han de tener, su momento llegará. Pero ni Lerma en la construcción ni Morales en el juego estático explotan todo su potencial. Lo bueno, que nunca se esconden, aunque el juego rival no les acompañe.

Por otro lado, titularidad de Rubén. Muchos queréis ver a los tres titulares. Roger, Jason y Rubén (Morales lo es también, pero estos tres se criaron desde un poco más abajo). De Rubén queríais que hablara hace algunos partidos. Para mi, es una debilidad. Todos queremos ver aquel futbolista al que JIM convirtió en referente e internacional sub’21. Pero sigue lejos de aquel nivel. Tampoco el juego de segunda le beneficia. Pero, está apocado, se atreve a pocas cosas, no mira portería. A Rubén le diría que deje de mirar atrás y que deje de verse mal. Y tal vez, así volverá por donde caminó. Le pasó también a Víctor Camarasa. Le pudo la presión y le sobraron elogios —me incluyo en ellos— Ahora, está explotando todo su fútbol en Vitoria. Y al año que viene vuelve a Orriols. Otro producto de Buñol, aunque sé que muchos no queréis verlo ni en pintura. También sufriría en Segunda este año.

Sin balón…
Al Levante UD todo el mundo le busca en campo propio. Saben que, si te encierras, te mata. Es el Barça o el Madrid de Segunda. Si le haces daño y le marcas, puedes sacar algo de Orriols. Si buscas que no te marquen, tiene tanta calidad que te la arma. Puestos a jugar a ésto, al Levante UD le falta ese plan B que le reclamábamos a Rubi el año pasado sin ningún éxito. Cierto que Muñiz aplicó tras las Navidades la máxima de tener más el balón y que el contrario no lo tenga. De ahí, el enorme estirón de puntos en la clasificación. Ahora, al equipo le cuesta manejar balón, probablemente porque no le dejan jugar. Roba muy lejos, y le cuesta un mundo llegar.

La opción a balón parado y los desmarques de ruptura de Roger, las armas. Así vinieron las dos opciones más claras de los granota en los primeros minutos. Eso, ante un equipo ramplón y desorganizado como el Nàstic. Roger y Jason —quien sino—, los zipi-zape del mundo granota, sacaron su buen momento. Roger se escoró y no pudo rematar. Jason, un portento de golpeo, lo probó en falta ladeada. Ausente Campaña y visto que quería lanzar a puerta (Espinosa es más colocador), Jason enseñó ese buen golpeo a Orriols. Otro recurso más.

Pero poco más en la primera media hora. Con un viento cambiante y más bien contrario en el primer tiempo, el Levante apenas inquietó a Reina, recordad, uno de los héroes que lideró el bueno de Luis García en aquel milagroso ascenso de un equipo de retales.

La primera parte se fue en medio de la mediocridad del juego. El viento —en contra, pero sobre todo racheado— pudo tener que ver. El Nàstic, que eligió campo, lo tuvo a favor. Pero el catalán es, con diferencia, el peor equipo que pasó por Orriols hasta la fecha. Y dominó fases del encuentro. El Levante —puede que con consigna— quería acabar rápido las jugadas, sin elaborar. Perdía rápido y además estuvo impreciso. Así se difuminó una primera parte para olvidar.

Morales por Rubén… 
Se deshizo el cambio. Volvió Morales y lo hizo por Rubén, a quien ya me referí arriba. Con el aire a favor, el Levante dominó. Tuvo el balón y se avalanzó sobre la puerta de Reina. Y se veía venir. Al poco, una combinación Jason, Toño, Roger, acabó con el golazo del pistoler. A boca de canóbatió a un Reina que no había tenido trabajo. Y poco después, faena feta, un balón robado, que le cae a Morales. Franco, centrado, fácil, para ver la portería grande. Y llegó el gol y el éxtasis del propio futbolista y de Orriols, que tenía ganas de aplaudir al hijo que decidió renunciar a primera y ayudar al Levante UD a regresar. Primer gol de Morales esta temporada tras casi seis meses de competición. Ahí es nada.

Pero la solvencia del Levante no le da para llegar sobrado al final de los partidos. En posición dudosa, Delgado recortaba distancias. Y oye, otra vez a sufrir. Porque te marcan poco, pero al Levante le cuesta cerrar los partidos. Defender con orden, a merced del rival, y claro alguna vez te la pueden armar. No pasó, porque el Nástic es colista por méritos, pero bueno. Lo intentó. Un balón aéreo, perdido, puede ser letal,  como el que tuvo otra vez Delgado en el añadido. Y eres el líder, es tu campo, y no tienes presión (mucha ventaja de puntos). Aún así, como nos gusta decir a los periodistas cuando las cosas van bien: “todo sigue igual por Orriols”.
LEVANTE UD: Raúl; Pedro López, Rober Pier, Sergio Postigo, Toño; Lerma, Insa, Espinosa (Campaña, 74) ; Rubén (Morales, 45), Jason y Roger (Chema, 90)
GIMNÀSTIC: Reina; Gerard (Ferran, 16), Mossa, Bouzón, Delgado; Peroné, Luismi (Madinda, 70), Suzuki, Cordero (Barreiro, 79), Tejera y Emaná.

Arbitro: Valdés Aller.
Tarjetas amarillas: Luismi, Emaná, Peroné, Bouzón (Nàstic)
Expulsiones:-
Goles:
1-0, Roger, 58′
2-0, Morales, 66′
2-1, Delgado, 70
Orriols
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