#GENTE| El chef que nunca cocinaría para Donald Trump

José Andrés fue el primero de los magos de los fogones que se enfrentó al presidente norteamericano, Donald Trump. Seguramente, este español ilustre que triunfa en la tierra de las oportunidades, no cocinaría a Donald Trump, por su litigio en pos de unas ventas a cuentas de un restaurante. Pero no. Si hay alguien que no cocinaría ni cocinará nuca a Trump es el conocido ‘Chef de Obama” (de Barak pero sobre todo de Michelle), con quien, más que cocinar —que también lo hacía— debutó como ‘político’, creando las bases de la nueva política nutricional que el matrimonio con más fervor popular de los Estados Unidos quiso llevar a cabo durante sus seis años en la Casa Blanca.

Pero además de lealtad, Sam Kass tampoco cocinaría a Trump, porque los conceptos de cocina, son incompatibles. Por ejemplo, la imagen de Donald Trump comiendo pollo frito en su jet privado era impensable en Obama. Kass, entre otras cosas, ha sido el causante de que en la Casa Blanca se insatalara por primera vez un huerto, y también inspiró la campaña contra la obesidad infantil, que tanto luchó Michelle Obama, con el famoso Let’s Moove (vamos a movernos).

Kass está por España, participando en el proyecto Exploratorium San Miguel Selecta, una especie de punto de encuentro para amantes de la cocina, en el que chefs reconocidos, como es el caso de Sam Kass, preparan todo tipo de ‘experiencias gastronómicas’ para 30 comensales. Este encuentro se llevará a cabo en lugares ‘especiales’ de varias ciudades españolas.

En este tiempo por España, Kass ha sido muy solicitado. En la despedida de la Casa Blanca, dos años antes del final del mandato, Barak Obama habló de la marcha “de un amigo”, no del cocinero. Esa fama, le ha llevado a la confianza de revelar algunos gustos del presidente, como su gusto por los picantes, y su carácter “sencillo” en cuanto a los platos, además de reconocer que nunca cocinaba mientras fue inquilino del despacho Oval. ¿Una últimma curiosidad?