Hazteoir se niega a retirar la campaña contra niños transexuales y las redes explotan

Tras la polémica generada por la publicidad lanzada por la plataforma HazteOir con el lema ‘Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen’, contra los niños transexuales, la organización ha asegurado que no va a retirar la campaña porque “reconoce un hecho de la biología y defiende la libertad ideológica” cada vez más “amenazada por el lobby gay y sus tentáculos en la política y en los medios”.

De esta forma se expresaba el presidente de la plataforma, Ignacio Arsuaga, quien calificaba de “inentendible” el revuelo causado porque “el autobús no pretende discriminar ni ofender a nadie” sino que “defiende la libertad ideológica y de expresión”.

Es por ello que Arsuaga ha asegurado que el autobús seguirá circulando por la capital madrileña y ha anunciado que en los próximos días también visitará las ciudades de Valencia, Barcelona, Zaragoza, Pamplona, San Sebastián, Bilbao y Vitoria.

Arsuaga ha declarado que “el autobús tiene como objetivo difundir el libro ‘¿Sabes lo que quieren enseñarle a tus hijos en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual'”, del que según ha explicado “ya han repartido 100.000 ejemplares por correo postal a los colegios”. “Algunos centros nos apoyan y otros lo han criticado”, ha subrayado.

De igual modo, el presidente ha denunciado las leyes de adoctrinamiento sexual que se han aprobado en varias comunidades autónomas para “imponer” la diversidad sexual entre los menores, las que a su juicio “vulneran la libertad de educación y el derecho fundamental de los padres a educar a sus hijos”.

“Nos parece muy grave que se esté inculcando a nuestros hijos la ideología de género y los dogmas del lobby homosexual en las escuelas”, ha reiterado Arsuaga, que también ha insistido en que “se está violando el derecho que tenemos como padres de educar a nuestros hijos conforme a nuestra conciencia”, por lo que ha pedido “respeto” para los padres que no comparten esa ideología.

Estas declaraciones se producían en medio de una cascada de críticas procedentes de todos los sectores de la sociedad, incluidos políticos y famosos: