Fallas

Las claves de la comunicación no verbal para llegar a ser Fallera Mayor de València

Sonia El Hakim desvela la importancia de controlar los gestos y movimientos para ser una de las elegidas

Fallera Escarlata| Sonia El Hakim, analista de conducta en Comportamiento No Verbal, tiene las claves. Qué movimientos controlar, cómo salir de las situaciones incómodas, cómo comportarse en público, con las compañeras que acabas de conocer o con el jurado cara a cara… Son muchas las dudas que surgen en un proceso de preselección a Fallera Mayor de Valencia y todavía se agudizan más cuando una chica logra pasar a la siguiente fase… Hablamos con la experta y nos ponemos en situación. 73 chicas pasarán el corte de preselección y en el mes de septiembre sólo 13 serán las elegidas:

– Estarán observadas, no solo son importantes los momentos de entrevista y conversación directa de entrevista. ¿Qué llama la atención positivamente inconsciente al que juzga? y, por otro, ¿qué se debe evitar o provocar?
– La evaluación por parte del jurado empieza desde el momento en que la candidata entra por la puerta y dura hasta que se va del recinto. Es decir, aunque en un momento dado la candidata no esté hablando con el jurado, un simple vistazo hacia ella justo cuando se encuentra sentada sola mirando su móvil, por ejemplo, mientras sus compañeras charlan en una conversación animada a unos metros de distancia puede ser un motivo de descarte. Seguramente, el miembro del jurado que ha observado esa escena puntual ni siquiera será consciente de que ése es el motivo de su decisión. Pero a una Fallera Mayor se le presuponen unas habilidades sociales que en ese momento no se están manifestando. Por supuesto que todos tenemos días en los que nos apetece estar más habladores o menos. Pero el día de las entrevistas no es momento para la introversión. Hay que mantener cierto nivel de tensión (estrés positivo o eutrés) para estar al 100% durante todo el tiempo (no sólo el ratito en el que la candidata hable con el jurado).
Mi consejo es que tomen la iniciativa de las interacciones con otras personas porque es un síntoma de proactividad social. La sonrisa será fundamental puesto que es el reflejo de emociones positivas. Pero ojo, es muy importante que la sonrisa sea sincera. Se trata de que la candidata está contenta de verdad por vivir la experiencia de la selección, más allá de los nervios por si la eligen o no; la experiencia de estar ahí en sí ya es un buen motivo de alegría. Por tanto, no se trata de decirle a las candidatas que sonrían. Se trata de trabajar con ellas de un modo mucho más profundo para que tomen conciencia de lo positivo de la experiencia y, entonces, la sonrisa verdadera saldrá sola, reflejará su verdadera emoción.
Por cierto, cuidado con las redes sociales, porque es información disponible y accesible que, consciente o inconscientemente, se evalúa también.

– Entonces, ¿qué hacer con los móviles? ¿Consultarlos es signo de mala educación, ansiedad, interferencia externa…?
– El móvil hay que dárselo a la madre o al padre y olvidarse de él hasta que salga del certamen. Fuera móviles, que no aportan absolutamente nada positivo a la evaluación. Distraen de las interacciones sociales y, si suenan o vibran durante la entrevista, distraen a la candidata de lo que tiene que decir. Si yo tuviera que elegir entre una candidata que está en interacción continua con otras candidatas, hablando animadamente, y otra candidata, que está llamando a su familia para decirles qué tal va la selección, no lo dudaría: elegiría a la extrovertida despreocupada. Asumirá mejor las labores de representación.

Imagen: Armando Romero. JCF

– ¿Cómo saludar? A compañeras, a jurado, a personalidades.
– Yo aplicaría siempre el principio de prudencia en caso de duda. Si tienen claro que el código de saludo entre compañeras es de dos besos en la mejilla, adelante. Pero si, por ejemplo, no tienen claro si a un miembro del jurado deben darle la mano o darle dos besos, deberían aplicar el principio de prudencia y darle la mano. Nadie se va a sentir incomodado porque se le quiera saludar con un apretón de manos, pero sí puede molestarse por un exceso de confianza al querer saludarle con dos besos. No hay que olvidar que los dos besos invaden el espacio íntimo y hacen que toquemos a la otra persona en una zona sensible como es la cara. Por eso, los dos besos, aunque están muy extendidos como forma social de saludo informal, deberían evitarse en caso de duda en una situación de cierta solemnidad como las entrevistas.

– ¿Cuál es la postura adecuada para estar de pie?
– Las piernas no deben estar cruzadas en ningún momento. De esta forma, se evitará el problema del equilibrio. Además, las piernas cruzadas implican ocupar menos espacio con nuestro cuerpo. Y eso es sintomático de inseguridad, de falta de confianza. En cuanto a las manos, mi recomendación es que no se crucen, puesto que es una postura pasiva y que, acompañada de tensión en la zona clavicular, puede ser un gesto adaptar del barrera que se hace en una situación en la nos sentimos cohibidos o faltos de confianza. Los brazos pueden colocarse con las manos en las caderas, pero en lugar de llevar los codos paralelos al cuerpo, estos podrían ir un poco hacia atrás. Esto es para que el conjunto no resulte demasiado dominante. No aconsejo en ningún caso las manos en los bolsillos, que pueden interpretarse como una falta de interés o de seguridad.

– ¿Cuál es la postura adecuada para estar sentada?
– Lo más importante: la espalda recta. Yo no cruzaría las piernas sino que simplemente las juntaría. Los cruces de piernas tienen diferentes interpretaciones según otros parámetros, y, para evitar las interpretaciones negativas que tienen, yo dejaría las piernas sin cruzar. Durante la entrevista, es conveniente el uso de las manos para acompañar e ilustrar el discurso con gestos suaves y circulares. En actitud de espera, se pueden dejar reposar sobre los muslos o en los reposabrazos. Hay que evitar dejarlas sobre el estómago, gesto habitual en situaciones que nos resultan incómodas.

– Silencios. Probablemente jurado a la espera de acciones o actitudes poniéndolas a prueba. ¿Cómo iniciar conversación y qué temas tratar?
– La habilidad de la interacción social incluye la capacidad de iniciar las conversaciones. Te pongo varios ejemplos:
“Estoy encantada de poder estar hoy aquí.”
“Si quieren, puedo contarles algo que me ha ocurrido al venir, creo que les gustará.”
“No sé si quieren que inicie yo la conversación, así que voy a permitirme hacerlo si no les importa.”
“Hoy es un día muy importante para mí. Gracias por permitirme cumplir este sueño.”
“Hoy es una día muy importante para mí. Esto se lo contaré a mis nietos.”
“Si me lo permiten, querría hablarles de porqué me presento como candidata a Fallera Mayor de Valencia.”
“Querría hablarles de mi falla.”

– A la hora de dar una opinión o tomar parte en una conversación, ¿hay un tiempo determinado de exposición que resulta agradable o apropiadamente justo? ¿Y qué hay del tono de voz?
– No hay un tiempo concreto. Lo que debe es ser proporcionado al tiempo total de conversación, para evitar que alguien acapare la conversación por completo, lo cual es ciertamente desagradable para los demás, o, por el contrario, sólo diga algún monosílabo y por tanto, pase inadvertido. Es conveniente argumentar las opiniones pero, muy importante: que no se dejen llevar por la conversación. No están en una conversación en la cafetería o en la facultad. Están en un proceso de selección. Y por tanto, las ideas y las conversaciones no son tan importantes como para elevar el volumen, cortar a la otra persona o acaparar la conversación con tal de defender las propias ideas. El volumen de voz deben mantenerse moderado, ni alto ni bajo.

– ¿La picardía está permitida? Es decir, intercalar toques de humor, guiños… ¿se interpreta como un gesto de excesiva confianza o descaro? ¿Qué hacer si eres muy espontánea?
– El humor es un síntoma de inteligencia y un cohesionador social. Por tanto, es muy adecuado. Pero, muy importante: sólo si forma parte de la personalidad de la candidata. Hay personas que no bromean nunca; en ese caso, que no sea el momento de la entrevista el elegido para empezar a hacerlo. Y, por supuesto, las bromas deben ser “políticamente correctas”.

Imagen: Artur Part

– Si están ante una situación que no saben qué contestar ni cómo porque no conocen la materia o no saben cómo explicarla, ¿cómo se debe abordar? (reconocer la carencia, fórmulas o expresiones neutras para salir del paso…)
– Es mejor reconocer la carencia que ‘meter la pata’ intentando contestar algo que se desconoce. Lo notarán. Tampoco se le presupone a una joven de 18 o 20 años que sepa de todo, eso es imposible. Pero ese reconocimiento se puede hacer con cierta audacia. En ese caso, más importante que lo que se dice es cómo se dice. Reconocer honestamente que no se sabe sin perder la compostura será la clave en este caso.
Por ejemplo, “qué pregunta más interesante me acaba de plantear. No sé contestarle pero puede estar seguro que voy a investigar sobre ese tema, porque me ha parecido apasionante”. O bien “debería meditar la respuesta. Lo que Ud. me plantea es algo demasiado complejo o profundo para contestarle a la ligera. No había reflexionado nunca sobre esto, y no quiero darle una respuesta poco elaborada”.

– ¿Qué regla, pauta o gesto básico se debe interiorizar para utilizar en este tipo de situaciones de pruebas?
– La naturalidad siempre. Pero la naturalidad debe ser comedida y adecuada a las circunstancias.

– ¿Se puede entrenar la comunicación no verbal?
– ¡Por supuesto! Un truco: que se graben en vídeo y luego se visualicen, reflexionando sobre los aspectos que más les han gustado y los que pueden mejorar.

– ¿Cómo se detecta la mentira? (desde el punto de vista del jurado)
– La detección de la mentira es un tema muy complejo ya que implica varios procesos psicológicos. Yo le diría al jurado que, ante la duda, no piense que le están mintiendo, ya que una persona sin experiencia en la materia podría confundir los síntomas del nerviosismo que provoca la propia entrevista con los síntomas que se generan fruto de la mentira.

– ¿Cómo se detecta la intención de una pregunta? (de interés desde el punto de vista de las candidatas)
– En este tipo de procesos, como en todos los procesos de selección (incluidos los que se hacen en las empresas), el jurado quiere evaluar varios parámetros: sus conocimientos (cultura general y de las Fallas en concreto), su inteligencia emocional para tener recursos internos para resolver situaciones complicadas (como una pregunta demasiado difícil, por ejemplo) o ser capaz de aguantar cierta presión, su inteligencia técnica (sentido del humor, rapidez en la respuesta, ingenio, solvencia, originalidad), su inteligencia social (habilidades de comunicación verbal y no verbal, su capacidad para interactuar con otras personas, de tejer redes sociales, de impactar en los demás,…).
Cuando el jurado les haga una pregunta, pueden pensar a qué grupo de parámetros corresponde.

– Si resultas elegida, ¿qué actitud y gestos hay que tener para no ser grosera con las no elegidas?
– La moderación es importante. Un exceso de euforia pero también una ausencia de emoción serán inadecuados en esa situación.

– Si no eres elegida, ¿qué actitud y gestos utilizar para encajar con conformidad y corrección el resultado?
– Aquí es muy importante el trabajo previo con la candidata de hacerle ver que la experiencia de la selección ya es un fin en sí mismo, que lo importante es que disfrute ese día en concreto y no esté angustiada por los resultados. Además, hay que insistirle en que la probabilidad de ser elegida es muy baja (una de 73), y que por tanto, lo único que puede hacer para salir con una satisfacción total del proceso es pasárselo lo mejor posible durante la selección, y que hay vida mucho más allá de la selección y que puede disfrutar de las mejores Fallas de su vida aunque no sea elegida. Así pues, si no es elegida, lo vivirá como algo natural, con la importancia relativa que tiene para el conjunto de su vida, y su comportamiento no verbal será congruente con su emoción.

Por último, hay que trabajar con la candidata los valores del compañerismo y de la trascendencia más allá de ella misma (“lo importante no es que YO sea Fallera Mayor, lo importante es que haya UNA Fallera Mayor que nos represente a todos los valencianos”). Con esto, se evitará una emoción muy negativa como la envidia por la candidata seleccionada.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close