@LevanteUD| ‘Un plan para Roger’, por Dani Hermosilla

DANI HERMOSILLA

No lo hizo mal, ni mucho menos. Un buen Levante cayó en Vallecas ya como equipo de primera división. Un once inédito, con muchas novedades y un objetivo marcado desde el principio: ayudar a Roger a ser ‘pichichi’. El plan inicial salió bien. Pero en el deporte la necesidad te da un punto más, como la aerodinámica en la F1. Y el Rayo se jugaba la vida. Y eso se notó. Fue lo único. El equipo de Muñiz es reconocible en todas las situaciones. Y te adormece cuando t excedes en la pasión, y te mata cuando menos te lo esperas. Así fue hasta el segundo gol local; después, el

El once de Muñiz en Vallecas olía a prueba en primera. Un lujo. Lograr un ascenso express te permite una prueba, hacer una beta sobre el actual metido en arenas de primera. No importa si son los jugadores que van a estar, sino la idea. El once, como se preveía, daba opciones a algunos que igual hay que ver más antes de decidir. Pero no todo. Significativo el puesto en el lateral de Morales, con Abraham (muy ofensivo por la otra), con Rober metido a medio centro defensivo (como contra el Oviedo), con Chema-Postigo, centrales. Visto lo cual, da muchas variantes. La que más, la posibilidad de jugar con tres centrales y dos laterales de banda con mucho recorrido buscando los espacios que habrá más en primera. Es una idea. Pinta bien. La temprana lesión de Róber nos dejó sin ver el invento. A la próxima

El resto del equipo delata un equipo hecho para la reivindicación. Es el caso de Rubén (se me ocurre), tal vez el futbolista que puede generar más dudas su presencia en la futura plantilla de primera. El resto, todo planeado para contentar a Roger, a quien ayudar a ser máximo goleador. El de Torrent tuvo dos en la primera parte, muy claras, pero parecía que continuaba negado, siempre que no sea desde los once metros (el año que viene fijo que te señalan muchos menos). Para Roger, el próximo curso es fundamental.

A mediados del primer acto, el Rayo Vallecano había corrido como 3 kilómetros más que el Levante (al final, subió a 7). Los de Míchel —el otro, el del Rayo, aquel centrocampista con una fina pierna izquierda que encandiló a Vallecas— están con el agua al cuello. Con el calor y el esfuerzo, su rendimiento se vino un poco abajo. Pero lo hizo desde su ventaja. Un pase diagonal, Abraham no solo no cierra bien sino que rompe el fuera de juego con un movimiento errático, y Embarba se ayuda de un gran control para batir a Oier, otra de las novedades, en su debut con ‘el clásico jersey’ granota.

Sin embargo, Abraham es un futbolista de quilates cuando mira la portería contraria. Muñiz lo ha probado de falso interior en algún partido y ofrece otra cosa. Es rápido y profundo. Por su banda llegaron las dos ocasiones granotas antes del empate. Rubén, primero, soltó un buen zurriagazo pero su balón, centrado pero duro, lo sacó Mejías a córner. El segundo, Roger lo hace todo bien, pero se resbaló en el último momento. Antes, el killer tuvo la primera. Desde la derecha, tiró a quemarropa, pero el portero sacó su disparo. Lástima.

Tengo un plan para Roger
De Roger se acaban los calificativos. Se nota más lo que no se ve que lo que más luce en su juego: los goles. Su trabajo, su estado de forma y sus condiciones. Controles, giros, desmarques de ruptura, protección del balón de espaldas. Es el primero en defender. Se augura delantero de quilates en primera. Siempre que marque, su gran objetivo en la máxima categoría. El gol en Vallecas, al filo del descanso, un buen resumen de sus cualidades. Colocación, control y rápida definición. Balón al palo imposible del portero. Eso sí, abusó en exceso de intentarlo, alguna de ellas con más opciones para resolver la jugada

Balón y gol en contra
Tener el balón no es garantía de nada, ya de eso hemos hablado mucho esta temporada. Buena segunda parte granota, jugando bien, tocando, dejando espacios, pero ocupando bien todas las posiciones de ataque, como hacía tiempo. Pero no se tradujo en nada ni bueno ni mejor que lo visto esta temporada. El Rayo no podía aguantar el ritmo del inicio y debía marcar. Le urgían los puntos. Mal asunto. Míchel lo miró con Lass (y luego Manucho), y ahí buscó eso que dicen los entrenadores, los detalles. La velocidad es uno. No lo hizo mal Abraham con Lass, pero éste marcó el 2-1 en la posición de ‘nueve’, sólo en el área pequeña, tras una jugada de arreones locales, de potencia, de necesidad. En lo único que superó el Rayo al Levante en la angustia de necesidad que te hace levarte algún duelo directo más. En el resto, el Levante siguió su guión habitual: resistir si te superan, no desordenarse nunca y esperar la oportunidad,tanto si tienes la pelota como si tu plan es robarla.

Tuvo dos nuevas ocasiones Roger. Fenomenal su partido. Combinó más con Casadesús. Pero no vio puerta. El gol local sorprendió al Levante cuando mejor lo tenía. Presión para los locales, cansancio y el balón en tus botas. Espinosa defendió bien y fue decisivo a la hora de mejorar el toque. Otro que puede rendir mejor en Primera. Veremos. Es el futuro. En Vallecas se cumplió el plan para Roger. Contra el Girona, a campeonar. Este equipo lo merece.

RAYO VALLECANO
Tomás Mejías; Quini, Amaya, Pablo Iñiguez, Alex Moreno; Baena (Santi,64′); Aguirre (Lass, 46′), Trashorras, Fran, Embarba y Javi Guerra (Manucho, 69′).
LEVANTE UD
Oier; Morales, Postigo, Chema, Abraham; Rober (Espinosa, 6), Verza, Montañés (Juan Muñoz, 81′), Rubén García (Jason, 65); Roger y Casadesús.

GOLES:
1-0, Emabarba, 16′
1-1, Roger, 41′
2-1, Lass, 67
ARBITRO
Gorostegui Fernández-Ortega
Tarjetas: Montañés, Postigo y Santi.
ESTADIO DE VALLECAS