Ciencia y SaludDeportesDr. César Noval

Los calambres de Rafa Nadal: ¿Cómo se originan?

Durante la final del torneo de tenis “Roland Garros” en su edición de 2018 el tenista español Rafael Nadal solicitó asistencia médica por referir molestias en el tercer dedo de su mano izquierda indicado que sufría “calambres” en el mismo. En ese momento los millones de espectadores que han seguido esta final se llevaban las manos a la cabeza porque una lesión de Nadal en ese momento hubiera cambiado el destino.

Rafa pudo continuar y ganar la final, por undécima vez en su vida, pero en Official Press hemos querido conocer qué le ha pasado a Nadal y de qué tipo de lesión se trata. El doctor César Noval ha explicado que la aparición de lesiones durante la práctica de ejercicio físico es frecuente y puede impedir continuar el desarrollo de la actividad. En el caso mencionado, asegura el Dr. Noval que “entendemos esos calambres por la aparición de contracturas musculares involuntarias de la musculatura flexora de los dedos. La patología puede originarse a nivel del antebrazo, donde se ubica el vientre muscular de los músculos flexores de los dedos o a nivel local en la musculatura lumbrical. En el caso del deportista de Manacor parece más plausible un origen local”.

Esta contracción muscular involuntaria origina la imposibilidad de realizar el movimiento de flexoextensión de los dedos teniendo sensación de dedo en garra, junto con la presencia de molestias y pinchazos secundarios a la irritación de los nervios colaterales de los dedos al no producirse la fase de relajación del músculo, lo que genera un estímulo doloroso.

La aparición de los calambres suele ser multifactorial si bien existen enfermedades genéticas que predisponen a ellos. Por lo general, se asocian a esfuerzos de repetición con un grupo muscular concreto y su presencia es frecuente en algunas profesiones manuales. La posibilidad de sufrir esta dolencia se incrementa en estados de alteración de los parámetros fisiológicos corporales: pH sanguíneo y niveles de electrolitos principalmente en el contexto de empleo repetido de la musculatura.

La duración de la sintomatología es variable si bien suele resolverse de manera espontánea tras el cese de la actividad en algunos minutos. Es muy frecuente su reaparición al iniciar nuevamente el empleo de esa zona muscular.

¿Y qué se puede hacer para evitar estas situaciones?

César Noval afirma que “para su prevención podemos realizar ejercicios de fortalecimiento prensil de la mano y los dedos, mantener un correcto estado de hidratación-electrolitos y estirar los pequeños músculos de la mano al finalizar la actividad desencadenante. En casos de aparición frecuente está indicado el uso de sistemas de electroestimulación para fortalecer la zona”.

Como tratamiento inmediato requerimos detener la actividad durante unos minutos y reponer electrolitos con especial atención al potasio y el magnesio. Asimismo podemos indicar el empleo de algún antiinflamatorio y si persiste recurrir a técnicas más invasivas como infiltrar la zona con anestésico para bloquear el dolor y poder finalizar la actividad.

En el caso del número uno de la ATP la presión ejercida al asir la raqueta no puede evitarse para poder finalizar el encuentro por lo que la opción principal es la rehidratación e ingesta de electrolitos y aprovechar las interrupciones para relajar la zona. Si bien los movimientos realizados por el tenista estirando sus dedos son difíciles de evitar ya que generan sensación de alivio, no son recomendables durante estos estados de hipercontracción, ya que pueden generar el efecto contrario produciendo una respuesta contráctil al estiramiento máximo. Es preferible mantener los dedos levemente flexionados en posición relajada y estirar una vez hayan finalizado por completo las molestias.

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