Los seis miedos de los autónomos

El inicio del camino profesional como autónomo está marcado por expectativas contradictorias. A la ilusión por el futuro camino, se contrapone también, el miedo que tiene distintas formas y manifestaciones. ¿Cuáles son los seis errores habituales de los autónomos?

Miedo de no conseguir clientes
Un autónomo pierde fuerza sin clientes. Uno de los miedos habituales es no conseguir colaboraciones. O no conseguir las suficientes como para que la actividad sea rentable de un modo estable. Conseguir clientes no solo depende de la especialización del freelance sino también, del buen marketing.

Miedo al futuro
El futuro adquiere un peso significativo en la vida de los autónomos que, en muchos momentos, conviven con la inestabilidad económica en una proyección de futuro vivida con mucha responsabilidad, y en muchos momentos, preocupación. El miedo al futuro también conecta, por ejemplo, con el hecho de que muchos autónomos reciben pensiones bajas ante la imposibilidad de pagar una cotización más alta durante su actividad laboral.

Miedo a los clientes que no pagan
Muchos autónomos han tenido en algún momento, la desagradable experiencia de haber hecho un trabajo que no han cobrado. Y a nivel individual, pocas cosas se pueden hacer frente a la mala voluntad de quien realiza este tipo de prácticas.

Miedo a tomar decisiones equivocadas
La libertad del autónomo también se vive como un peso de responsabilidad ante la posibilidad de tomar decisiones equivocadas. Sin embargo, es imposible avanzar en la carrera de otro modo. Las decisiones forman parte de las normas del juego. Las decisiones son constantes. Algunas muy importantes, por ejemplo, fijar los precios de los servicios.

Miedo al miedo
El miedo es un círculo vicioso que en muchos casos puede derivar en temor al temor. En ese caso, puede causar incluso estrés y ansiedad.

Dificultades de la conciliación laboral
Muchos autónomos viven una vida de dedicación exclusiva para su negocio. Conciliar este estilo de vida con el cuidado de la familia, puede ser complejo.

A pesar de todas las dificultades, muchos autónomos hacen un balance positivo de su situación.