Muere tras escapar del hospital para ir de cervezas con la cirujana que le operaba al día siguiente

El arquitecto italiano Gino Pucciarelli, de 48 años, murió después de que le extirparan las amígdalas, una operación delicada pero que los cirujanos efectúan con gran asiduidad.

Sin embargo, después de ser operado, el paciente continuó sangrando y fue ingresado ocho días después de la intervención. Allí fue operado de nuevo, tras lo cual murió en el hospital de Perugia después de sufrir una hemorragia que le provocó una parada cardiorrespiratoria con inhalación de sangre.

Su familia tenía la sospecha de que los médicos habían cometido una negligencia por lo que contrataron a un abogado que investigara lo ocurrido, según informa el diario ‘Il Corriere Della Sera’

Ahora, una fotografía dentro del quirófano se ha presentado como prueba en el juicio contra los cinco cirujanos que le operaron. Se trata de un ‘selfie’ en el que aparecen dos médicos y el paciente detrás, todos muy sonrientes y poco concentrados.

Los investigadores hallaron imágenes de la noche en la que se reunieron después de que las enviaran a través de un grupo Whatsapp llamado ‘secuestro Gino’. El plan era el siguiente: un coche esperaría al paciente en una rotonda cercana al hospital para llevarlo a casa de la cirujana que le operaría al día siguiente: Maria Cristina Cristi. Allí, cenaron junto a otros dos especialistas y más tarde decidieron irse a un bar a tomar una cerveza.

La Fiscalía ha imputado a los cinco médicos que llevaron a cabo la intervención después de llegar a la conclusión de que los médicos habían salido a cenar y de copas con el paciente, siendo conscientes de que tendría que ser operado al día siguiente, ignorando así “la prescripción de ayuno preoperatorio”.