¿Por qué tiene que interesarnos la desindexación a los españoles?

Los españoles hemos tenido este año una cuesta de enero más empinada de lo habitual. Diversos bienes y servicios han sufrido un importante aumento de precios no justificado al no haberse producido un aumento de los costes de producción.

Vamos a explicar por qué ocurre esto asesorados por Contaudit, asesores y consultores. La respuesta la encontramos en el mecanismo de la indexación, un sistema por el cual se vincula el valor monetario de un bien o servicio al de un índice de precios. El valor del bien o servicio se dispara cuando ese índice lo hace.

El Gobierno, para evitarlo, ha aprobado recientemente el Real Decreto 55/2017, de 3 de febrero, por el que se desarrolla la Ley 2/2015, de 30 de marzo, de desindexación de la economía española, tras el aumento elevado de la inflación de tres puntos sufrido recientemente a causa de la subida de precios de carburantes y electricidad. A causa de la indexación ha subido automáticamente el precio de otros bienes o servicios por el mero hecho de estar indexados a dicho índice.

La Ley de Desindexación establece que los valores monetarios públicos como las rentas, precios o las tasas, dejarán de estar vinculados al IPC (Índice de precios al consumo). De este modo, determinados precios en los que interviene el sector público, como billetes de autobús, tren, peajes de autopistas, precios de medicamentos, precios regulados del gas o la electricidad, no podrán indexarse respecto al IPC.

Según los cálculos del gobierno, el efecto de las desindexación puede ahorrar a los hogares unos 700 millones de euros. El cálculo está realizado en base a que los hogares gastan un 7% de su presupuesto en servicios públicos que les cuestan 35.000 millones de euros al año, si se lograra rebajar la inflación al entorno del 1%, el ahorro sería de la cifra comentada.