Ciencia y SaludDr. César Noval

Reducción de pecho: ¿Me quedará cicatriz? ¿Es una operación dolorosa?

La mamoplastia de reducción busca mejorar la mama a la vez que disminuir su volumen, asegura el Dr. César Noval

clinica Noval

En la mamoplastia de reducción o reducción mamaria se busca mejorar la morfología de la mama a la vez que disminuir su volumen, nos cuenta el doctor César Noval. “Preferimos emplear el término mamoplastia de reducción ya que nuestro objetivo no va a ser limitarnos a una disminución de la mama sino a dar forma a los tejidos que la conforman para crear una mama más armónica con el cuerpo”, asegura el cirujano.

Las pacientes que deciden intervenirse de mamoplastia de reducción consiguen una mama de menor volumen y peso asociada a una mejoría en su aspecto físico, haciendo más confortable la práctica de ejercicio físico, disminuyendo el dolor en cuello, hombros y espalda, y ayudando a corregir malos hábitos posturales.

Se trata de una intervención muy similar a la mastopexia o elevación mamaria con la diferencia de que el caso de la mamoplastia de reducción reseca tejido mamario. “La cantidad de tejido a retirar viene condicionada por numerosos factores, tales como la altura de la paciente, el tórax, el tipo de mama deseada y un factor muy importante y en ocasiones minusvalorado: la densidad de la mama”.

Con el paso de los años la glándula mamaria se ve, en muchas pacientes, sustituida progresivamente por tejido graso llevándo a un patrón mixto. “Esto es muy importante ya que la densidad de cada tejido es opuesta. Mientras que la glándula representa un tejido denso, la parte grasa de la mama se muestra con una baja densidad y una gran adaptabilidad lo que determina que las cantidades de tejido a resecar sean diferentes. Por ello partiendo de una misma paciente que desea disminuir su volumen y mejorar su aspecto, ante una mama con mayor componente glandular debemos resecar más tejido que en el caso de una mama grasa.”
Esto se debe a que en esta cirugía crean un armazón para la mama que en caso de ser glandular será más denso y menos maleable obligándo a quitar más tejido, y en el caso de ser grasa al recogerlo se compactará dando una mama más estructurada. “Si no se presta atención a estos aspectos es muy frecuente caer en la sobreresección de tejidos quedando una mama vacía y con una forma poco deseable”, dice Noval.

Imagen: Caso real ANTES/DESPUÉS Clínica Noval

Existen numerosas técnicas para realizar esta cirugía en función de cómo se plantea la resección del excedente cutáneo y de la forma en que la que se realiza la resección glandular. En CLÍNICA NOVAL abogan, por lo general, por el empleo de técnicas que permitan mantener una forma anatómica adecuando los patrones a cada mama, ya que cada caso es diferente y dentro del mismo cada mama siempre es diferente.

“La resección del excedente cutáneo determinará las cicatrices requeridas, por lo general en mamoplastia de reducción requerimos una cicatriz en T invertida, si bien en los casos con menos excedente podemos limitar las cicatrices si la calidad de los tejidos nos lo permite. Asimismo suele presentar una cicatriz alrededor de la areola para disminuir su tamaño que en este tipo de pacientes suele estar incrementado para dejar una areola final de 3,5-4,5 cm de diámetro.”

Otro aspecto clave en la mamoplastia de reducción es tratar de conservar la sensibilidad de la areola, “para ello realizamos técnicas de pedículo superior o superomedial preferentemente que son garantes en la mayoría de casos de una correcta sensibilidad del complejo areola pezón.”

Se trata de una cirugía indolora, generalmente requiere una noche de ingreso, no por la cirugía como tal sino para evitar que la paciente realice actividad importante en su domicilio durante las primeras horas. Es escasamente molesta ya que el equipo anestesista de CLÍNICA NOVAL efectúa un bloqueo del músculo pectoral y los nervios intercostales para evitar las molestias iniciales. La paciente regresa a su domicilio con sujetador y con la indicación de recibir ayuda para tumbarse y portar peso durante 1 semana tras lo cual puede iniciar sus actividades de forma progresiva, nos desvela el doctor.

Para realizar esta cirugía se requiere un preoperaotorio básico con analítica básica: bioquímica, coagulación, hemograma y prolactina; un electrocardiograma; una radiografía de tórax (en pacientes mayores de 65 años) y se suele requerir una prueba de imagen de la mama: mamografía o ecografía ya que “vamos a remodelar la mama y es deseable conocer los patrones glandulares de forma previa a la cirugía”, asegura César Noval.

Tags
Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Close
A %d blogueros les gusta esto: