Ciencia y Salud

Los ultrasonidos se consolidan como la mejor técnica para lograr una nariz ‘perfecta’

En España se realizan anualmente en torno a 7.000 rinoplastias

La evolución técnica es uno de los aspectos esenciales de la cirugía plástica. Cada año surgen innovaciones que permiten mejorar los resultados y proporcionar una rápida recuperación a los pacientes. En España se realizan anualmente en torno a 7.000 rinoplastias. En los últimos años el empleo de los ultrasonidos en esta cirugía ha supuesto un importante avance en cuanto a resultados y postoperatorios, según indica el Dr.César Noval, director médico de Clínica Noval Plastic Surgery Institute, uno de los especialistas que ha implantado esta técnica en sus cirugías nasales.

La rinoplastia es la cirugía de la nariz, sus componentes y estructuras para su mejora estética y/o funcional. Se trata de una cirugía técnicamente compleja, que requiere de pericia y precisión por parte del cirujano, ya que “cada milímetro tiene repercusión estética y funcional”, como asegura Noval.

La nariz posee dos componentes: cartilaginoso y óseo. Durante la rinoplastia se actúa sobre ambos. La parte cartilaginosa se trata de forma delicada para afinar la punta, adecuar el dorso y conseguir una nariz más atractiva, “siempre huyendo de rotaciones excesivas de la punta y buscando un resultado natural”.

El Dr. Noval comenta que es en el tratamiento de la parte ósea, donde ha surgido una revolución tangible. “Hemos pasado de emplear el cincel y el escoplo como escultores grecorromanos, a disponer de una herramienta adecuada a nuestro tiempo: el ultrasonido. Debe reseñarse que su uso no sustituye completamente al martillo escoplo y lima, pero sí que los relega a un segundo plano”, y añade que “la principal ventaja del empleo de ultrasonidos es que se limita la agresión sobre el hueso. En lugar de introducir un elemento cortante empujado por un martillo, se realizan pasadas sucesivas sobre la zona ósea mediante un sistema de ondas para moldear la misma. Ello proporciona mayor precisión y algo esencial: menos inflamación, de forma que se consiguen postoperatorios en los que la aparición de hematoma es anecdótica, y en los que la recuperación de los pacientes se acelera de manera importante“.

“En esta intervención el aspecto estético y funcional deben ir ligados, para buscar un resultado excelente en sentido estético, pero manteniendo el soporte estructural de la nariz para asegurar un funcionamiento correcto de las válvulas nasales y un tránsito adecuado del aire por las mismas. El ultrasonido solo actúa sobre el hueso, de forma que las estructuras adyacentes quedan indemnes tras su paso limitando la aparición de inflamación”, explica el director médico de Clínica Noval.

Es interesante escuchar al Doctor hablar de la imperfección de la cirugía,“asegurar un resultado en rinoplastia, y en general en cualquier cirugía, no es posible”, defiende. En su opinión, sería engañar al paciente, ya que sí se puede orientar sobre el resultado, pero no garantizarlo. “Debemos buscar la mejor nariz para nuestro paciente, siempre dentro de la naturalidad y la armonía, no debemos poner la nariz de otro, sino conseguir que su nariz sea atractiva, armonice su rostro y resalte su belleza sin que resulte palmario que es el resultado de una cirugía,” afirma el Doctor. “Es por ello que si bien la técnica es esencial, en cirugía plástica debe ir ligada al gusto personal y a la concepción artística del cirujano”, concluye.

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