Un enfermo de ELA se suicida reclamando la eutanasia: “Me indigna morir en la clandestinidad”

José Antonio Arrabal, enfermo de esclerosis lateral amiotrófica (ELA) desde agosto 2015, ha grabado un vídeo reivindicativo sobre la eutanasia momentos antes de tomarse unas pastillas y acabar con su vida.

El desgarrador vídeo, grabado en solitario, ha sido publicado por El País. En él se observa a Arrabal, que aún tiene algo de movilidad, sentado en un sillón y reclamando una muerte digna ante una enfermedad que le va consumiendo e inmovilizando.

“Me indigna tener que morir en la clandestinidad. Le he dicho a mi familia que tarde en volver, para que ya haya pasado todo. Así nadie podrá acusarles de colaboración con el suicidio”, relata en el vídeo en el que asegura que él hubiera preferido morir en compañía de su familia, pero la legislación española lo impide.

“La verdad es que es triste que no haya una ley que regule estos actos. Así me la estoy jugando. He tenido que comprar los medicamentos por Internet, lo que no da ninguna garantía”, detallaba cómo iba a acabar con su vida, mostrando un bote de pastillas y agua para ingerirlas, lo que le haría entrar en un sueño profundo para morir tras una parada cardiorrespiratoria.

La noticia de su muerte ha reabierto de nuevo el debate sobre la ley de la eutanasia y el derecho a una muerte digna.

Éste es su duro mensaje íntegro difundido en vídeo por El País:

“Si estás viendo este vídeo es que he conseguido ser libre. Tengo 58 años, casado, dos hijos y enfermo de ELA. Ya no puedo levantarme de la cama, ni acostarme, ni puedo darme la vuelta. No puedo vestirme, desnudarme. No puedo limpiarme. No puedo comer ya solo.
Cuando te diagnostican ELA te están dando la sentencia de muerte tal cual. Yo voy a hacer un suicidio asistido, que si fuera médicamente, aquí habría un doctor que me habría recetado la medicación y yo me la tomaría y moriría dulcemente. De esta forma, lo tengo que hacer por mi cuenta. Me parece indignante que en este país no esté legalizado el suicido asistido y la eutanasia. Me parece indignante que una persona tenga que morir sola y en la clandestinidad. Me parece indignante que tu familia se tenga que marchar de cada para no verse comprometida en el tema y acabar en la cárcel.
Recuerda: hoy soy yo, pero en un futuro pueden ser tus abuelos, padres, hermanos, hijos, nietos o tú. Piénsalo”

Foto: Captura vídeo El País