Una niña de 13 años se suicida en Murcia al padecer acoso escolar

La Policía Nacional investiga el suicidio de una niña de trece años de Murcia, presunta víctima de acoso escolar, que se quitó la vida en su domicilio de la pedanía de Aljucer, han informado fuentes policiales.

La menor se llamaba Lucía y se quitó la vida ahorcándose en su propia habitación. Fue su madre quien encontró la dantesca escena, quien de inmediato avisó al 112. Los sanitarios de desplazaron rápidamente hasta la vivienda pero no pudieron hacer nada por salvar la vida de la niña.

Hija única, la menor venía sufriendo acoso escolar desde hacía años en varios centros educativos, según señala La Verdad. Es más lo había contado y había pedido ayuda

Sanitarios se desplazaron a la vivienda, pero no pudieron hacer nada por salvar la vida de la menor, confirmaron en el Centro de Coordinación de Emergencias. A continuación, se avisó a la Policía.

El cadáver de la niña fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, en la capital murciana, donde forenses practicaron la autopsia.

Una menor se quitó la vida el pasado martes en Murcia a los 13 años, al parecer debido al acoso escolar que le persiguió durante años en los distintos centros de la capital en los que estudió, según desvela La Verdad.

El Grupo de Menores de la Policía Nacional de Murcia (GRUME) se ha hecho cargo de la investigación del caso. Este departamento ha abierto una investigación y ya ha tomado declaración a los padres. Ahora, las indagaciones han de hacerse en el entorno educativo de la pequeña sí como entre sus compañeros y profesores del instituto de secundaria Francisco Cascales de Murcia, donde estudiaba este curso y al que llegó procedente del centro Ingeniero Juan de la Cierva, de Patiño.

Según las fuentes, la Policía no tenía constancia hasta el fallecimiento de que existiera acoso escolar porque no se había presentado ninguna denuncia en comisaría, aunque, según publica el diario La Opinión, el acoso se venía produciendo desde antes de llegar al instituto.

La propia familia, relataba en el velatorio de la menor el calvario que arrastraba la pequeña. “Lo lleva arrastrando desde el colegio. Y, luego, en el instituto, iban los mismos. La cambiaron de centro, pero la cría ya estaba hecha polvo” y es que los complejos le venían porque al parecer sus compañeros la criticaban con dureza. “Se veía fea y gorda, que es lo que le decían”.

Fuentes de la Consejería de Educación de Murcia han informado de que el pasado mayo la familia solicitó el cambio de centro y, tras estudiar el caso, admitió el traslado, con lo que la niña pasó del Instituto Ingeniero Juan de La Cierva de la pedanía de Patiño al Licenciado Francisco Cascales de la capital.

Educación asegura que tras la denuncia de la situación de la menor se activaron los protocolos de actuación. “El protocolo se activó, se investigó y se tomaron decisiones en colaboración con la familia, que solicitó el cambio de centro educativo y se realizó; además, profesores y alumnos estaban implicados en apoyar y hacer un seguimiento de la joven, siempre contando con la colaboración y consideraciones de la familia”.

Lucía será incinerada este jueves en el tanatorio Arcoíris de la capital murciana.