Es muy habitual que al llegar la noche se quiera ver una serie recomendada por amigos o por revistas especializadas y no se localice por ninguna parte. Después de buscar un buen rato se descubre que ese contenido no se encuentra disponible en el país. Aunque cueste creerlo cuando ya se ha pasado el primer cuarto del siglo XXI, todavía existen fronteras digitales que impiden disfrutar de un tipo de contenido
Sentarse ante el televisor ahora dista mucho de lo que era hace apenas un par de décadas. Los nuevos smarts TV,s (televisores inteligentes) han conquistado los hogares transformándolos por completo. La televisión se ha personalizado, ya no marca horarios, dejando esta acción plenamente a elección del usuario. Sin embargo, esa libertad tiene algunos matices y limitaciones. Por eso cada vez más usuarios se interesan por herramientas como una VPN para smart tv LG, especialmente cuando quieren acceder a contenidos disponibles en otros países o mantener el acceso a sus plataformas habituales durante un viaje.
Son restricciones que no suelen responder a limitaciones técnicas o de conexión, pudiendo reproducir perfectamente el contenido deseado. El obstáculo suele estar en otro lugar: los derechos de distribución, los acuerdos comerciales y las licencias territoriales que siguen organizando buena parte del negocio audiovisual.
La razón por la que la oferta es distinta
En efecto, una misma plataforma ofrece experiencias completamente distintas según el país al que dirija sus servicios. Netflix en España no presenta el mismo catálogo en Canadá, Japón o Estados Unidos, y algo parecido ocurre con otros servicios de streaming.
Detrás de esta diferencia hay contratos. Una película puede pertenecer a una distribuidora en un país y a otra en un mercado diferente. Lo mismo sucede con series, documentales o competiciones deportivas. Cada empresa negocia los derechos de emisión por territorios concretos y eso acaba reflejándose en el contenido disponible para el espectador.
La tecnología que permite aplicar estas limitaciones es relativamente sencilla. Las plataformas identifican la ubicación aproximada del usuario mediante la dirección IP de su conexión a internet, a partir de ahí muestran un catálogo u otro.
Qué papel juega una VPN
Las VPN existen desde hace mucho más tiempo que las plataformas de streaming. De hecho, nacieron para proteger comunicaciones y facilitar conexiones seguras entre empresas, empleados y redes corporativas.
Su funcionamiento consiste en crear un canal cifrado entre el dispositivo y un servidor remoto. La conexión pasa por ese servidor, es entonces cuando determinados servicios interpretan la ubicación del usuario y de su servidor.
Con el crecimiento de las plataformas digitales, esta tecnología ha encontrado una nueva aplicación dentro de la industria del entretenimiento. Cuando se consume habitualmente contenidos internacionales se valora la posibilidad de acceder a bibliotecas distintas o mantener los hábitos de visualización adquiridos en el país de origen.
Eso sí, conviene recordar que cada plataforma establece sus propias condiciones de uso y que las políticas relacionadas con las VPN pueden variar con el tiempo.
Cómo utilizar una VPN en un televisor inteligente
Los televisores inteligentes funcionan de forma distinta a un teléfono móvil o a un ordenador.
Dependiendo del servicio contratado, algunas VPN ofrecen aplicaciones compatibles con determinados dispositivos y sistemas operativos. En ocasiones, la solución pasa por configurar la VPN directamente en el router doméstico, alternativa con ventaja, ya que cualquier dispositivo conectado a la red utiliza automáticamente la conexión protegida.
También existen métodos basados en compartir la conexión desde un ordenador o emplear dispositivos externos compatibles.
En los últimos años, la marca surcoreana LG ha reforzado intensamente las capacidades de sus televisores inteligentes. La evolución de webOS ha permitido incorporar nuevas aplicaciones, mejorar la experiencia de usuario y facilitar la integración con distintos servicios digitales.
Lo que conviene revisar antes de elegir una VPN
Al adquirir un televisor de gama media o alta se le presta mayor atención a la calidad de imagen, al sonido y a las funciones inteligentes. Sin embargo, al elegir una VPN hay otros factores que merecen el mismo nivel de atención.
La velocidad es probablemente el más importante. Una película en 4K requiere una conexión estable y rápida para reproducirse correctamente. Si el servicio elegido dispone de servidores saturados o poco optimizados, la experiencia puede resentirse.
Igualmente es aconsejable comprobar la política de privacidad, la cantidad de ubicaciones disponibles, la calidad del soporte técnico y la compatibilidad con los servicios que se utilizan habitualmente en casa.
La calidad de la propia red doméstica también es importante. Una conexión WiFi débil va a generar más problemas que cualquier configuración relacionada con la VPN.
Un mundo de contenidos cada vez más amplio
La principal virtud de la comunicación en el ocio hoy día es que nunca se había tenido tanto contenido al alcance de la mano, y de forma tan inmediata.
Precisamente por eso los bloqueos geográficos generan tanta frustración. Chocan con la sensación de libertad que asociamos a internet y al streaming. Comprender cómo funcionan estas restricciones y conocer las herramientas disponibles para gestionarlas permite tomar decisiones más informadas y aprovechar mejor las posibilidades de un televisor inteligente.