El Levante UD afronta este sábado una auténtica final por la permanencia en LaLiga EA Sports y, además del futuro deportivo del club, también hay varios nombres propios pendientes de resolución. La continuidad de jugadores importantes como Mathew Ryan y Adrián Dela dependerá directamente de que el conjunto granota consiga mantenerse en Primera División.
El guardameta australiano, titular indiscutible desde su llegada el pasado verano, ampliará automáticamente su contrato hasta junio de 2027 si el Levante certifica la salvación. Ryan ha sido una de las piezas más fiables del equipo durante toda la temporada, disputando prácticamente todos los encuentros ligueros desde la tercera jornada y aportando seguridad bajo palos en los momentos más delicados del curso.
Una situación similar vive Adrián Dela. El central ha firmado una campaña muy sólida, consolidándose como uno de los defensores más destacados del Levante gracias a sus 32 partidos disputados, tres goles y una asistencia. Su renovación también quedará activada en caso de permanencia, un movimiento que reforzaría la continuidad del proyecto deportivo azulgrana.
Por otro lado, el club valenciano todavía tiene abiertas varias carpetas importantes de cara a la próxima temporada. Pablo Martínez, uno de los capitanes y futbolistas con más peso en el vestuario desde 2020, finaliza contrato y todavía no existen negociaciones avanzadas para su continuidad.
También genera incertidumbre el futuro de José Luis Morales. El histórico delantero levantinista, máximo goleador y jugador con más partidos del club en Primera División, se despidió emocionalmente del Ciutat de València el pasado fin de semana, aunque ni el jugador ni la entidad han confirmado oficialmente su salida.
Además, varios futbolistas cedidos como Unai Vencedor, Alan Matturro, Ugo Raghouber o Iker Losada regresarán previsiblemente a sus clubes de origen el próximo 30 de junio, en un verano que se presenta decisivo para el futuro deportivo del Levante UD.