José Luis Morales puso este martes el punto final a una de las etapas más emblemáticas de la historia reciente del Levante UD. El delantero madrileño se despidió del club granota tras diez temporadas, 377 partidos oficiales y 83 goles, cifras que le convierten en el jugador con más encuentros disputados desde la fusión de 1939 y en el máximo goleador histórico de la entidad en Primera y Segunda División.
En una emotiva rueda de prensa celebrada en el estadio Ciutat de València, Morales repasó su trayectoria y destacó que el ascenso conseguido hace apenas unas semanas en Burgos fue el mejor cierre posible para su historia con el Levante. El atacante confesó que regresar al club en 2024 tenía un único objetivo: devolver al equipo a la máxima categoría y cerrar una herida que arrastraba desde el descenso de 2022.
“Necesitaba volver para ayudar al Levante a regresar a Primera División. Era una deuda personal y emocional con el club y con la afición”, reconoció el futbolista, visiblemente emocionado.
Morales agradeció el cariño recibido por parte de los seguidores levantinistas, especialmente tras una salida que generó controversia en 2022. El delantero aseguró marcharse con la conciencia tranquila, aunque admitió que siempre se sintió responsable de aquel descenso. Por ello, considera que el reciente ascenso ha sido una forma de devolver al Levante al lugar que merece.
A sus casi 39 años, el “Comandante” no contempla la retirada. El jugador confirmó que desea seguir compitiendo y no descarta vivir una experiencia internacional. “Las piernas siguen respondiendo y quiero continuar jugando al fútbol. Todavía tengo ilusión y ganas de seguir disfrutando de este deporte”, afirmó.
La despedida de Morales cierra una etapa irrepetible para el Levante UD. Más allá de los números, deja un legado de compromiso, liderazgo y sentimiento granota que le convierte en una de las mayores leyendas de la historia del club valenciano.