El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha presentado su renuncia al cargo ante el vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, que ha aceptado su dimisión. La decisión se produce un día después de la salida de Óscar Puente del Ministerio de Transportes, en plena crisis política por el accidente ferroviario de Urda (Toledo).
Según han confirmado fuentes gubernamentales, Marco de la Peña comunicó este miércoles su decisión al responsable de Economía, que ha aceptado su renuncia. Su salida supone un nuevo movimiento en la dirección del sistema ferroviario español tras el grave accidente que ha marcado la actualidad política y de transportes de los últimos días.
El presidente de Adif presenta su dimisión tras la salida de Óscar Puente
La renuncia de Luis Pedro Marco de la Peña llega apenas 24 horas después de que Óscar Puente dejara el Ministerio de Transportes. Ambos movimientos se producen en un contexto de máxima presión sobre la gestión ferroviaria y las responsabilidades políticas y técnicas derivadas del accidente de Urda.
La salida del máximo responsable de Adif añade incertidumbre a la estructura directiva del gestor de las infraestructuras ferroviarias, una entidad clave en la investigación y el funcionamiento de la red de alta velocidad.
La dimisión ha sido comunicada a Carlos Cuerpo, vicepresidente primero del Gobierno, que ha aceptado la decisión.
Crisis en el sistema ferroviario tras el accidente de Urda
El accidente ferroviario de Urda, en Toledo, ha desencadenado una crisis que ha afectado tanto al Ministerio de Transportes como a los responsables de la infraestructura ferroviaria.
La investigación continúa abierta para determinar las causas del siniestro y esclarecer las posibles responsabilidades. Entre las cuestiones que están bajo análisis figuran el funcionamiento de los sistemas de seguridad, el control de la circulación y las circunstancias que provocaron la colisión.
La salida de Óscar Puente y ahora la de Luis Pedro Marco de la Peña marcan un nuevo capítulo en las consecuencias políticas y administrativas del accidente.
La renuncia del presidente de Adif se convierte así en uno de los últimos movimientos de una crisis ferroviaria que sigue pendiente de aclarar sus causas y responsabilidades.