La periodista y empresaria recuerda cómo fue señalada durante el Mundial de 2010 por su relación con Iker Casillas y reconoce que aquella experiencia cambió su relación con los medios.
Sara Carbonero ha vuelto a recordar uno de los episodios más polémicos de su trayectoria profesional: el machismo que, según denuncia, sufrió durante el Mundial de Sudáfrica de 2010. La periodista considera que entonces se cuestionó su trabajo por su relación sentimental con el portero Iker Casillas y lamenta que muy pocas personas salieran en su defensa.
«Claro que he vivido un machismo desmedido. Lo que yo viví en el Mundial de Sudáfrica no se lo deseo a nadie», afirma Carbonero en una entrevista publicada este jueves, en la que también repasa su trayectoria profesional, su faceta como empresaria y el momento personal que atraviesa.
Sara Carbonero recuerda la polémica del Mundial de Sudáfrica
Uno de los episodios que más marcaron a la periodista fue la polémica que surgió durante el Mundial de 2010, cuando algunos medios relacionaron su presencia en el entorno de la selección española con el rendimiento de Casillas, entonces su pareja.
Carbonero recuerda especialmente una portada del diario británico The Times que, según explica, sugería que ella podía desestabilizar al guardameta mientras realizaba su trabajo como periodista.
«Era machismo, pero también te digo que le dejaba a él fatal: un profesional como la copa de un pino se deja meter un gol porque está ahí su pareja», señala.
La periodista cree que una situación así sería difícil de repetir en la actualidad, aunque advierte de que todavía queda mucho camino por recorrer en materia de igualdad dentro del deporte y de los medios de comunicación.
«Solo dos personas salieron a defenderme»
Carbonero reconoce que, durante sus primeros años en el periodismo deportivo, había muy pocas mujeres en las ruedas de prensa y en los espacios vinculados al fútbol. La situación ha cambiado, pero considera que no se puede bajar la guardia ante el machismo.
«Hay mucho que hacer todavía, mucho que avanzar y no soy muy optimista con el panorama», afirma.
También recuerda con pesar la escasa respuesta que encontró cuando recibió aquellas críticas: «En aquel momento salieron solo dos personas a defenderme, nada más».
La periodista también ha diferenciado la polémica que vivió en Sudáfrica del beso de Casillas tras la victoria de España en el Mundial y del caso de Jenni Hermoso y Luis Rubiales. Según explica, en su caso se trató de un gesto espontáneo entre una pareja que mantenía una relación conocida, mientras que considera que lo ocurrido con la futbolista fue «muy desagradable» y que ambos episodios no son comparables.
De la televisión a empresaria de moda con Slowlove
Más allá de su pasado en el periodismo deportivo, Carbonero reivindica su faceta empresarial. La periodista acudió a Valencia para inaugurar una nueva tienda de Slowlove, la novena del proyecto, que cuenta además con unos 150 puntos de venta.
Carbonero reconoce que emprender no ha sido fácil y que la empresa atravesó una etapa complicada, marcada por la competencia y la falta de rentabilidad. «Estuvimos a punto de abandonar», explica. Ahora, asegura, se siente orgullosa del camino recorrido y considera que su trabajo en el mundo de la moda merece un mayor reconocimiento.
También defiende que su interés por vestir bien nunca debería haber restado credibilidad a su labor periodística. «Nunca he comprendido por qué me restaba prestigio ir bien vestida a un partido», afirma.
Aunque sigue sintiéndose periodista, no se arrepiente de haber dejado temporalmente esa etapa profesional cuando se trasladó a Oporto.
Sara Carbonero habla del duelo por su madre y de su salud
La entrevista también deja espacio para el momento personal que atraviesa la periodista tras la muerte de su madre. Carbonero explica que todavía no se siente preparada para recoger todas sus pertenencias y que conserva algunos objetos especialmente significativos, como un anillo que llevaba desde que nació.
«Hay días que me levanto pensando: “Por favor, que pase algo bueno”», reconoce al hablar de una etapa complicada, marcada también por sus procesos de salud.
Carbonero explica que ahora necesita reservar su energía para recuperarse y afrontar el duelo. «Yo ahora tengo que pasar un duelo por mi madre, por mis procesos de salud, que han sido muy duros, mucho más de lo que la gente puede pensar», señala.
En esta etapa, asegura, sus prioridades están claras: cuidar de sí misma y dedicar después su energía a sus hijos.