Uber Eats ha anunciado que dejará de trabajar con repartidores autónomos en España como parte de su adaptación definitiva a la Ley Rider, cuatro años después de su entrada en vigor. La decisión busca cerrar un modelo transitorio y avanzar hacia un sistema que la compañía considera más estable, legalmente seguro y sostenible a largo plazo.
El fin del modelo híbrido
Tras la aprobación de la Ley Rider en 2021 —que prohibió el uso de falsos autónomos en el reparto— Uber Eats optó desde 2022 por un modelo híbrido, permitiendo a los repartidores elegir entre trabajar como autónomos o como asalariados a través de flotas colaboradoras.
Ahora, la plataforma ha decidido abandonar completamente la colaboración con autónomos, apoyándose únicamente en repartidores contratados por cuenta ajena mediante empresas de logística asociadas.
Cumplimiento legal y reducción de conflictos
La empresa justifica el cambio en su compromiso con el cumplimiento normativo y en la experiencia acumulada durante estos años con flotas especializadas. El objetivo es:
-
Eliminar cualquier riesgo legal relacionado con la figura del falso autónomo
-
Poner fin a litigios pendientes con repartidores y administraciones
-
Asegurar un marco laboral más claro y homogéneo
Uber Eats ha expresado su voluntad de colaborar con sindicatos y el Gobierno para garantizar una transición justa.
Qué pasará con los repartidores actuales
Los repartidores que todavía operan como autónomos no perderán necesariamente su trabajo: podrán seguir repartiendo como empleados por cuenta ajena integrándose en alguna de las flotas colaboradoras de la plataforma.
Solo en 2025, más de 7.000 repartidores ya fueron contratados bajo este modelo, lo que refuerza la apuesta de la compañía por la laboralización del sector.
Un cambio alineado con la evolución del sector
La decisión se produce en un contexto de mayor presión judicial, sindical y política sobre las plataformas digitales para garantizar derechos laborales. Además, Uber Eats firmó en 2024 un acuerdo con UGT para mejorar las condiciones de los repartidores, lo que anticipaba este giro definitivo.
En resumen, Uber Eats deja atrás a los autónomos para consolidar un modelo plenamente ajustado a la Ley Rider, reducir la inseguridad jurídica y asegurar la continuidad de su negocio de reparto en España.