Valencia Basket no pudo prolongar su excelente dinámica y cedió ante el Real Madrid por 82-96 en un espectacular Roig Arena que vivió por primera vez un lleno absoluto. El equipo taronja compitió durante muchos minutos, llegó a ponerse por delante en la primera mitad, pero la superioridad física y el talento ofensivo del conjunto blanco terminaron imponiéndose en el tramo decisivo del partido.
El encuentro comenzó con dificultades ofensivas para los de Pedro Martínez, condicionados por la defensa zonal madridista y el dominio interior de Walter Tavares. El Real Madrid aprovechó ese escenario para abrir una primera ventaja de nueve puntos. Sin embargo, Jean Montero asumió galones en ataque y lideró la reacción valenciana al cierre del primer cuarto, dejando el marcador ajustado.
En el segundo periodo, Valencia Basket mostró su mejor versión. Con intensidad defensiva, acierto exterior y gran energía colectiva, logró ponerse por delante por primera vez gracias a los triples de Braxton Key y Kameron Taylor. El equipo taronja mantuvo el pulso ante uno de los grandes favoritos de la Liga Endesa, pero un tramo brillante de Mario Hezonja devolvió el mando al Real Madrid antes del descanso (41-45).
Tras la reanudación llegó el momento clave del partido. Hezonja encadenó ocho puntos consecutivos y lideró un parcial visitante que disparó la ventaja madridista. Aunque Valencia Basket reaccionó con orgullo gracias a Montero, Puerto y Taylor, nunca consiguió bajar definitivamente la diferencia. El Real Madrid cerró el tercer cuarto con autoridad y entró al último periodo con doce puntos de renta.
En el inicio del cuarto final, los de Sergio Scariolo sentenciaron con un nuevo estirón ofensivo. Valencia Basket lo intentó hasta el final empujado por su afición, que no dejó de animar pese al dominio visitante, pero el conjunto blanco administró su ventaja con experiencia.
Pedro Martínez reconoció tras el choque que a su equipo le faltó “energía y colmillo” en momentos importantes, además de destacar el impacto decisivo de Tavares y Hezonja.
Pese a la derrota, Valencia Basket volvió a demostrar que compite al máximo nivel ante cualquier rival y que el Roig Arena ya se ha convertido en una fortaleza con ambiente de gran cita.