Valencia Basket puso punto final a la mejor temporada europea de su historia tras caer ante el Real Madrid (90-105) en las semifinales de la Final Four de la EuroLeague disputada en Atenas. El conjunto dirigido por Pedro Martínez no pudo alcanzar la gran final continental, pero dejó una imagen competitiva y consolidó un curso histórico que confirma el crecimiento definitivo del proyecto taronja en la élite del baloncesto europeo.
El equipo valenciano afrontaba su primera Final Four de la EuroLeague acompañado por más de 700 aficionados desplazados a Atenas y por toda una ciudad volcada con un grupo que ya forma parte de la historia del club. Valencia Basket cerró la competición con un espectacular balance de 28 victorias y 16 derrotas, una brillante segunda posición en la Liga Regular y una inolvidable remontada en los playoffs frente al Panathinaikos que hizo vibrar al Roig Arena.
El encuentro comenzó con un Valencia Basket valiente y competitivo, capaz de responder al enorme acierto exterior del Real Madrid gracias al liderazgo ofensivo de Kameron Taylor y Braxton Key. El conjunto taronja incluso logró cerrar el primer cuarto por delante (28-26), demostrando personalidad en el mayor escenario del baloncesto europeo.
Sin embargo, el Real Madrid mostró toda su experiencia y talento ofensivo. El acierto desde el triple fue decisivo para los blancos, que llegaron a anotar once de sus primeros dieciséis lanzamientos exteriores. Jugadores como Hezonja, Campazzo, Maledon y Feliz castigaron constantemente la defensa valenciana, obligando al equipo de Pedro Martínez a remar siempre a contracorriente.
A pesar de ello, Valencia Basket nunca dejó de competir. El equipo logró mantenerse vivo durante gran parte del partido gracias al trabajo de Jean Montero, Jaime Pradilla, Nate Reuvers y Brancou Badio. Incluso en el último cuarto, el conjunto taronja intentó acercarse en el marcador con una gran reacción liderada por Reuvers, aunque la defensa madridista terminó frenando cualquier intento de remontada.
Más allá de la derrota, Valencia Basket abandona Atenas reforzado. El club ha firmado su mejor participación histórica en la EuroLeague, ha consolidado al Roig Arena como uno de los grandes escenarios del baloncesto europeo y ha demostrado que puede competir de tú a tú con los mejores equipos del continente. El futuro del proyecto taronja invita al optimismo y confirma que Valencia Basket ya pertenece definitivamente a la élite europea.