El Villarreal CF sumó tres puntos de enorme valor tras imponerse por 2-1 al RC Celta en el Estadio de la Cerámica, en un partido sólido y maduro del conjunto dirigido por Marcelino García Toral. El Submarino Amarillo dominó la primera mitad, resistió la reacción gallega en el tramo final y consolida su posición en la lucha por los puestos de Champions League.
El encuentro no pudo comenzar mejor para los locales. Apenas habían transcurrido 30 segundos cuando el colegiado señaló penalti sobre Moleiro tras una internada del canario por banda izquierda. Gerard Moreno asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima con serenidad para firmar el 1-0. El delantero groguet volvió a demostrar liderazgo y calidad en un momento decisivo del campeonato.
Con ventaja en el marcador, el Villarreal se mostró cómodo, agresivo en presión y con mucha movilidad ofensiva. Moleiro y Pedraza generaron superioridades constantes por el costado izquierdo, mientras que el equipo controlaba el ritmo del encuentro. En el minuto 28 llegó el segundo gol: Pedraza puso un centro peligroso, Marcos Alonso no acertó a despejar y Nicolas Pépé aprovechó la acción para marcar el 2-0.
El Celta intentó reaccionar antes del descanso, pero apareció Arnau Tenas con varias intervenciones de mérito para sostener la ventaja amarilla. El guardameta completó una gran actuación y fue una de las figuras del partido junto a Gerard Moreno.
En la segunda mitad, el Villarreal cedió más posesión al conjunto vigués, pero mantuvo una estructura defensiva muy ordenada. El equipo de Marcelino cerró espacios interiores y obligó al Celta a atacar por fuera sin excesivo peligro.
El partido se apretó en el minuto 69, cuando Borja Iglesias recortó distancias desde el punto de penalti tras una acción revisada y repetida. El gol activó al Celta, pero Marcelino reaccionó con cambios clave introduciendo a Cardona, Parejo y Alfon, recuperando control y energía en el tramo final.