Investigadores de la Universidad de Alicante (UA) han confirmado por primera vez la presencia del género Gambierdiscus, una microalga productora de ciguatoxinas, en aguas del Mediterráneo peninsular, concretamente en los litorales de Dénia y Xàbia. Esta especie, conocida por causar intoxicación alimentaria asociada al consumo de pescado contaminado, supone un hallazgo relevante en la vigilancia marina de España.
Qué es Gambierdiscus y por qué preocupa
La especie detectada, Gambierdiscus australes, pertenece al grupo de dinoflagelados marinos y genera toxinas que se acumulan en peces de gran tamaño. Estas toxinas son responsables de la ciguatera, una intoxicación que provoca síntomas gastrointestinales y neurológicos en humanos.
A pesar del impacto potencial, los expertos aseguran que las concentraciones detectadas no son alarmantes y que el pescado que llega al mercado sigue siendo seguro gracias a los controles de seguridad alimentaria. Según César Bordehore, investigador principal del estudio, la especie no es de las más tóxicas dentro de su género y existen medidas preventivas efectivas para evitar riesgos.
Expansión de Gambierdiscus en el Mediterráneo
El hallazgo forma parte de un estudio de seguimiento del fitoplancton bentónico realizado por el Laboratorio Marino UA-Dénia, que incluye muestreos realizados en marzo y septiembre de 2023. Los resultados mostraron la presencia de Gambierdiscus australes en todas las muestras de septiembre, con abundancias de 20 a 140 células por litro, un indicativo de su expansión geográfica.
Los investigadores relacionan la llegada de esta microalga a aguas del Mediterráneo con el aumento de la temperatura del mar, ya que Gambierdiscus es originaria de aguas tropicales y cálidas. Bordehore advierte que incluso un grado más de temperatura puede facilitar la colonización de nuevas zonas que antes eran inhabitables para esta especie.
Importancia de la monitorización a largo plazo
El estudio subraya la necesidad de programas de seguimiento continuos, para anticipar riesgos ambientales y proteger la seguridad alimentaria. Desde 2010, los científicos de la UA han analizado más de 40 kilómetros de litoral alicantino, conservando muestras que ahora permiten confirmar que hace 15 años esta microalga no estaba presente en la zona.
El proyecto forma parte del OBSERVER-CV, financiado por el programa Thinkinazul del Ministerio de Ciencia e Innovación, con fondos de la Unión Europea Next Generation y la Generalitat Valenciana.
Conclusión
Aunque la detección de Gambierdiscus australes en el Mediterráneo peninsular representa un cambio significativo en la biodiversidad marina y un potencial riesgo de ciguatera, los expertos aseguran que no hay peligro inmediato para los consumidores, siempre que se respeten los controles de seguridad en la comercialización de pescado.
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