El Levante UD empató 0-0 frente al RCD Espanyol en el RCDE Stadium en un partido serio, competitivo y con opciones reales de victoria para el conjunto granota, que se mantiene a solo dos puntos de la salvación en LaLiga EA Sports. El equipo de Luís Castro dejó una buena imagen fuera de casa, aunque le faltó acierto en los metros finales para convertir una actuación sólida en tres puntos de oro.
El conjunto valenciano afrontaba el encuentro como una oportunidad clave para seguir recortando distancias con la zona de permanencia. Desde el inicio mostró personalidad, orden y ambición. El Espanyol comenzó acercándose con un tímido remate de Kike García, pero la primera gran ocasión fue para el Levante tras un rápido contragolpe finalizado por Víctor García que obligó a Dmitrovic a intervenir con una gran parada.
Con el paso de los minutos, el Levante logró asentarse sobre el césped de Cornellà, manejó mejor el balón y generó dudas en la grada local. Sin embargo, el duelo estuvo marcado por el respeto mutuo y por la igualdad, con pocas ocasiones claras durante la primera mitad.
Tras el descanso, el Espanyol dio un paso adelante y rozó el gol en varias acciones, aunque el Levante mantuvo la compostura defensiva. El equipo de Luís Castro no sufría en exceso, aunque tampoco encontraba profundidad ofensiva. Pablo Martínez tuvo una buena oportunidad con una volea alta, y Olasagasti creció en el centro del campo en el tramo decisivo.
El partido cambió en el minuto 87 con la expulsión de Pol Lozano tras ver dos tarjetas amarillas consecutivas por frenar a Carlos Álvarez. Con superioridad numérica, el Levante tuvo dos ocasiones clarísimas para ganar. Etta Eyong se plantó solo ante Dmitrovic, pero el guardameta serbio evitó el gol con dos intervenciones decisivas.
La acción más espectacular llegó en el descuento, cuando Carlos Álvarez conectó un potente disparo que tocó lo justo Dmitrovic antes de estrellarse en el larguero.