El Nou Mestalla continúa avanzando a buen ritmo y ha alcanzado uno de los hitos más importantes de su proceso constructivo. El Valencia CF ha confirmado la finalización de la instalación de los 50 pilares de acero y del anillo de compresión que servirán de soporte para la gran cubierta del que será el futuro hogar del valencianismo.
Esta nueva fase supone un paso decisivo en la transformación del proyecto en una realidad cada vez más visible. Los trabajos desarrollados durante los últimos meses han permitido completar la colocación de los pilares estructurales, elementos fundamentales para la configuración definitiva del estadio. Cada uno de estos soportes alcanza los 38 metros de altura y supera las 30 toneladas de peso, convirtiéndose en piezas clave para la futura imagen arquitectónica del recinto.
Paralelamente, también se ha completado la instalación del anillo de compresión, una infraestructura esencial dentro del sistema estructural de la cubierta. Una vez finalizada esta fase, los equipos de obra ya trabajan en el despliegue de los cables radiales que sostendrán la cubierta y permitirán continuar avanzando hacia una de las etapas más espectaculares del proyecto.
Las labores de construcción, ejecutadas bajo la dirección de FCC Construcción, han requerido una importante coordinación logística. Los pilares fueron fabricados en Galicia y trasladados progresivamente hasta Valencia desde finales del pasado año para su posterior montaje en la parcela del nuevo estadio.
Además de los trabajos relacionados con la cubierta, las actuaciones continúan en diferentes áreas del recinto. Durante las últimas semanas se han completado los andamios auxiliares necesarios para la instalación de los cables del anillo de tracción y se han reforzado las protecciones del graderío para garantizar la seguridad durante el desarrollo de las obras.
De forma paralela, también avanzan los trabajos de ejecución de la fachada, las torres de acceso y diversas zonas interiores del estadio, acercando cada vez más al Valencia CF a la culminación de una infraestructura llamada a convertirse en uno de los recintos deportivos más modernos de Europa.
Con estos avances, el Nou Mestalla entra en una fase estratégica que refuerza la confianza en los plazos previstos y alimenta la ilusión de una afición que espera con entusiasmo la llegada de su nueva casa.