Cultura

La Fundación Hortensia Herrero recibe la Medalla Richard H. Driehaus por restaurar el patrimonio valenciano

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El reconocimiento premia sus 14 años de trabajo en la recuperación de edificios históricos y monumentos de la Comunitat Valenciana, entre ellos San Nicolás, los Santos Juanes y el Palacio de Valeriola.

La Fundación Hortensia Herrero ha sido distinguida con la Medalla Richard H. Driehaus a la Conservación del Patrimonio por su contribución a la restauración y recuperación de edificios históricos y monumentos de la Comunitat Valenciana. El galardón reconoce una trayectoria de 14 años dedicada a devolver a la sociedad algunos de los espacios arquitectónicos más emblemáticos de Valencia.

El jurado ha destacado la labor de la entidad en la rehabilitación de monumentos y edificios que, en algunos casos, se encontraban en un avanzado estado de deterioro. Sus intervenciones han permitido recuperar su valor histórico y artístico, además de devolverlos al uso y disfrute de ciudadanos y visitantes.

La organización de los premios considera que el trabajo desarrollado por la fundación se ha convertido en un ejemplo de mecenazgo cultural, al combinar la conservación del patrimonio con proyectos que garantizan la utilidad social y el mantenimiento de los edificios restaurados.

Desde la entidad destacan que una de sus principales misiones es recuperar el patrimonio artístico valenciano y convertirlo en un referente. Su filosofía se resume en mejorar el legado del pasado para disfrutarlo en el presente y conservarlo para las generaciones futuras.

San Nicolás, los Santos Juanes y otros edificios recuperados

Entre las intervenciones más destacadas de la Fundación Hortensia Herrero figura la restauración de la iglesia de San Nicolás de Bari y San Pedro Mártir, uno de los grandes referentes del patrimonio religioso de Valencia. Los trabajos permitieron recuperar su extraordinaria decoración barroca y devolver el esplendor a su riqueza artística y arquitectónica.

También destaca la rehabilitación de la iglesia de los Santos Juanes, cuya restauración finalizó en 2025. El proyecto ha contribuido a recuperar otro de los grandes conjuntos históricos del centro de Valencia.

La fundación impulsó asimismo la recuperación del Colegio del Arte Mayor de la Seda, antigua sede del gremio de velluters. El edificio, que presentaba un importante deterioro, fue rehabilitado para convertirse en el actual Museo de la Seda, un espacio dedicado a conservar y difundir la historia de una de las actividades industriales más importantes de la ciudad.

Otro de sus proyectos emblemáticos ha sido la restauración del Palacio de Valeriola. El inmueble, que se encontraba prácticamente en ruinas, fue recuperado y transformado en el Centro de Arte Hortensia Herrero, que alberga una colección de arte contemporáneo en un edificio histórico.

La fundación amplía su labor de restauración a Alicante

La actividad de la entidad también se ha extendido fuera de la ciudad de Valencia. Recientemente, la Fundación Hortensia Herrero alcanzó un acuerdo con el Ayuntamiento de Alicante para restaurar la Muralla de Poniente del Castillo de Santa Bárbara, una construcción cuyos orígenes se sitúan entre los siglos XI y XIII.

Esta nueva intervención amplía el alcance territorial de su trabajo y refuerza su compromiso con la conservación del patrimonio arquitectónico de la Comunitat Valenciana.

Un modelo de restauración que apuesta por los oficios tradicionales

La Fundación Hortensia Herrero desarrolla un modelo de recuperación que busca respetar los valores históricos y arquitectónicos de cada inmueble. Los proyectos no se limitan a rehabilitar los edificios, sino que contemplan también un uso futuro viable que permita garantizar su conservación y utilidad social a largo plazo.

Para llevar a cabo estas actuaciones, la entidad cuenta con profesionales especializados en restauración patrimonial y maestros de los oficios tradicionales de la construcción.

La fundación destaca la importancia de mantener estos conocimientos, ya que algunas de estas especialidades cuentan actualmente con muy pocos profesionales. Por ello, ha establecido relaciones de continuidad con artesanos y especialistas para contribuir a preservar técnicas tradicionales que forman parte del propio patrimonio cultural.

La Medalla Richard H. Driehaus a la Conservación del Patrimonio reconoce precisamente esta apuesta por recuperar edificios históricos, mantener vivos los oficios tradicionales y facilitar que el legado arquitectónico valenciano siga formando parte de la vida de la sociedad.

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