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Cultura

La Fundación Hortensia Herrero trae las esculturas de Julian Opie a València

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La Fundación Hortensia Herrero trae las esculturas de Julian Opie a València

València, 30 abr (EFE).- La Fundación Hortensia Herrero traerá la obra del artista visual Julian Opie (Londres, 1958) a València a partir del próximo 27 de mayo, con una exposición temporal de esculturas monumentales que se ubicarán en el centro de la ciudad.

La plaza del Colegio del Patriarca y el Centre Cultural La Nau de la Universitat de València son los espacios elegidos para mostrar las obras, según ha informado la fundación este viernes.

Tras un paréntesis de dos años desde la exposición de Jaume Plensa en la Ciudad de las Artes y las Ciencias, esta Fundación trae ahora una presentación de obras nuevas y existentes de Julian Opie, y transformará la plaza del Patriarca y La Nau mediante animación en pantallas LED, cuadros hechos con cajas de luz y esculturas monumentales.

Estas obras, algunas de las cuales verán la luz por primera vez en València, se centran en la figura humana en movimiento, caminando por la ciudad, sola o en medio de una multitud; paseando, corriendo para coger un tren o esperando en la plaza con los brazos cruzados.

Según Opie, «las primeras estatuas griegas y egipcias se tallaban a menudo como figuras en movimiento. El movimiento implícito da una dinámica y una elegancia a la figura, una percepción de intención, independencia y poder», recoge el comunicado.

«Una figura de pie parece estar reaccionando ante quien la observa. Sin embargo, una figura en posición de caminar está distraída, por lo que se puede mirar sin confrontación», añade el artista.

La exposición, que cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de València y la Universitat de València, a través del Vicerrectorado de Cultura y Deporte, se inaugurará el 27 de mayo y podrá contemplarse hasta el próximo mes de septiembre.

«Traer la obra de Julian Opie a la ciudad de València es un motivo de orgullo pues se trata, sin duda alguna, de uno de los artistas con mayor proyección internacional. Es un proyecto muy ilusionante en el que llevamos tiempo trabajando y que ayudará a aumentar todavía más el atractivo cultural de la ciudad», ha afirmado Hortensia Herrero.

Además, ha señalado que dentro del contexto que estamos viviendo, desde la fundación quieren poner su «granito de arena para que la actividad cultural siga funcionando y se reactive».

Julian Opie vive y trabaja en Londres, donde nació en 1958, y su obra es conocida en todo el mundo, gracias a encargos de entes públicos en ciudades como Seúl, Nueva York, Luxemburgo o Zúrich y un flujo constante de grandes exposiciones en museos a escala internacional

El característico lenguaje formal de Opie es fácilmente reconocible y refleja su preocupación artística por la idea de la representación y los medios por los que se perciben y comprenden las imágenes.

La Fundación Hortensia Herrero, por su parte, ha desarrollado en los últimos años una destacada labor de mecenazgo cultural con el objetivo de proteger y promover el patrimonio histórico artístico de la Comunitat.

Entre sus actuaciones más destacadas se encuentran las rehabilitaciones de la iglesia de San Nicolás y del Colegio del Arte Mayor de la Seda, a las que se añadirá la restauración de la Iglesia de los Santos Juanes de València, han destacado las mismas fuentes.

En el apartado artístico la Fundación Hortensia Herrero ha llevado tres exposiciones temporales a València (Manolo Valdés, Tony Cragg y Jaume Plensa) y se encuentra inmersa en la rehabilitación del Palacio de Valeriola que albergará, a principios de 2023, el futuro Centro de Arte Hortensia Herrero.

Cultura

Eurovisión 2021: La presencia de público, en el aire

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Imane Rachidi

Róterdam (Países Bajos), 10 may (EFE).- A una semana del inicio de Eurovisión 2021, los hospitales que rodean el Ahoy de Róterdam, que acoge el festival, están sobrecargados de pacientes con covid-19 y les preocupa no poder garantizar atención adicional en caso de urgencias.

Por eso, las autoridades recuerdan que, si aumenta la presión hospitalaria, se suspenderá la presencia de público en el festival.

La venta de entradas a los eurofans comenzó este fin de semana, pero más allá del público de las dos semifinales y la final (3.500 personas a la vez por espectáculo), habrá ensayos y actuaciones en directo de los artistas, que llegan a Países Bajos junto a sus delegaciones, por lo que se espera un total de 30.000 visitantes al centro de eventos Ahoy la próxima semana.

A los hospitales cercanos ni siquiera les preocupan los posibles positivos por coronavirus entre los asistentes al festival. Sus preocupaciones se refieren más a los que puedan necesitar atención médica aguda debido, por ejemplo, a incidentes puntuales, o abuso de alcohol y drogas, precisamente porque las salas de urgencias y las camas hospitalarias se encuentran saturadas de pacientes con covid-19.

HOSPITALES SOBRECARGADOS POR LA COVID

En una carta enviada al alcalde de Róterdam, Ahmed Aboutaleb, los directores de los hospitales más cercanos a la zona donde se va a celebrar el festival alertan de que su personal está sobrecargado con el cuidado de pacientes con coronavirus y no pueden garantizar que vayan a estar en disposición de brindar cuidados sanitarios adicionales durante el evento.

En los casos de urgencias, los pacientes normalmente serían trasladados a los hospitales más cercanos, es decir, el Maasstad y el Ikazia, y los temores de estos dos centros es no tener espacio suficiente para todos ellos en caso de una situación de emergencia.

«Queremos ayudar a todos los que vienen al festival, incluidos los visitantes y los artistas, pero creo que es muy imprudente organizar un evento tan grande en una región que ya está muy cargada con los cuidados a pacientes con covid-19″, advirtió Peter Langenbach, director del Maasstad, a la televisión neerlandesa NOS.

Rob Kievit, desde Ikazia, ubicado frente al Ahoy, añadió que “la presión hospitalaria por el coronavirus todavía no está disminuyendo” y este evento “solo puede significar más presión para el personal”, así que “la pregunta es si podemos seguir brindando atención médica con una garantía total» a todos los pacientes que puedan llegar al hospital.

En respuesta a la preocupación, un portavoz del ayuntamiento de Róterdam subrayó por escrito que la llegada del público y la celebración del evento ha sido “cuidadosamente preparada” por los diferentes organizadores “con 3.500 visitantes por espectáculo autorizados a visitar Ahoy” entre el 18 y el 22, incluidas las semifinales y la semifinal.

SI LA PRESIÓN EN LAS UCI SUBE, NO HABRÁ PÚBLICO

“El Gobierno ha tomado una decisión sobre el procedimiento del ‘botón de stop’, lo que significa que, si el número de camas de UCI ocupadas supera las 900, la presencia del público se reducirá a 0”, alertó el ayuntamiento, reiterando que la presencia de fans en el festival dependerá hasta el último momento de la situación del control de los contagios.

Países Bajos empezó el 28 de abril la desescalada y ha puesto fin al toque de queda, ha reabierto terrazas y comercios, pero mantiene cerrados los centros de ocio, como museos, cines o zoológicos, los gimnasios y las piscinas, mientras que los grandes eventos o conferencias siguen estando prohibidos hasta nuevo aviso.

No obstante, se han estado organizando festivales, conciertos y otros eventos con público muy controlado y con pruebas de coronavirus constantes como parte de los experimentos Fieldlab, que buscan investigar la fórmula más segura de volver a organizar eventos en pandemia.

Eurovisión es parte de los Fieldlab y sus espectadores deben demostrar que dieron negativo en una PCR menos de 24 horas antes, deben usar mascarilla en los pasillos y tendrán un asiento fijo asignado, por lo que no pueden estar en pie durante las actuaciones.

Habrá test cada 48 horas y un centro de test rápido en el acceso al edificio Ahoy y las delegaciones están sometidas a normas muy estrictas de movilidad en la ciudad.

Los grupos de riesgo no pueden acceder al festival, incluidos mayores de 70 años. «Con 180 millones de espectadores de más de 45 países, pronto estaremos en el foco internacional como país anfitrión. Queremos hacer esto con responsabilidad y cuidado, por lo que tomamos medidas bastante estrictas, poniendo la salud y la seguridad lo primero», dice Sietse Bakker, supervisor ejecutivo del festival.

Las delegaciones son considerablemente más pequeñas que en años anteriores y la mayoría de los periodistas seguirán el festival desde casa en un centro de prensa «online».

La organización tampoco espera una espectadores desde el extranjero, en parte debido a las estrictas reglas de cuarentena cuando se viaja hacia y desde otro país, pero todo pende de un hilo: la presión hospitalaria.

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