El Ministerio de Igualdad advierte de que las cofradías deben respetar la Constitución y anuncia actuaciones tras la exclusión de mujeres en una hermandad de Sagunto.
El Gobierno responde al veto de mujeres en una cofradía de Sagunto
El Ministerio de Igualdad, dirigido por la ministra Ana Redondo, ha anunciado que actuará tras el veto de la Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto, en la Sagunto, que impide la incorporación de mujeres como cofrades.
La ministra ha señalado en la red social X que “las cofradías no están al margen de la Constitución” y ha subrayado que la Semana Santa “tiene que ser igualitaria”.
Igualdad recuerda la obligación de cumplir la Constitución
Desde el Ministerio de Igualdad se insiste en que todas las entidades, incluidas las cofradías religiosas o culturales, deben respetar el principio de igualdad reconocido en la Constitución española.
En este contexto, el Gobierno ya había comenzado a analizar posibles consecuencias administrativas relacionadas con la Semana Santa de Sagunto, declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 2004.
Posible revisión de la declaración de interés turístico
El Ejecutivo estudia si existen motivos suficientes para una posible revisión de la categoría de “Fiesta de Interés Turístico Nacional”, tras recibir quejas por la exclusión de mujeres en la cofradía.
Esta distinción honorífica se concede a celebraciones que destacan por su relevancia cultural, tradición y atractivo turístico en España.
Protestas por la inclusión femenina en la cofradía
El colectivo Semana Santa Inclusiva de Sagunto lleva años reclamando que la cofradía modifique sus estatutos para permitir la participación de mujeres.
Desde 2021, el grupo realiza protestas cada Martes Santo frente a la ermita donde tiene su sede la cofradía, denunciando una situación que consideran discriminatoria.
Una cofradía histórica con estatutos exclusivos
La Cofradía de la Purísima Sangre de Nuestro Señor Jesucristo de Sagunto, fundada en 1492, cuenta actualmente con alrededor de 1.700 miembros, todos ellos hombres, según han señalado representantes del colectivo.
La polémica vuelve a situar en el debate público la relación entre tradiciones históricas, normativa interna de entidades religiosas y el cumplimiento de los principios de igualdad en España.