Salud y Bienestar
Intoxicaciones alimentarias en verano: los errores más comunes que pueden acabar en urgencias
Publicado
hace 2 mesesen
Las intoxicaciones alimentarias aumentan durante el verano debido a las altas temperaturas, que favorecen la proliferación de bacterias en los alimentos y las bebidas. Una mala manipulación, una conservación incorrecta o romper la cadena de frío pueden convertir una comida aparentemente inofensiva en un problema de salud.
Los expertos advierten además de que más de la mitad de las intoxicaciones alimentarias se originan en alimentos preparados en casa, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
El riesgo aumenta especialmente durante las vacaciones, las excursiones, las comidas en la playa o la piscina y cualquier situación en la que los alimentos permanezcan durante horas fuera del frigorífico.
¿Por qué aumentan las intoxicaciones alimentarias en verano?
El calor crea unas condiciones especialmente favorables para la multiplicación de determinadas bacterias.
Los especialistas de Vithas recuerdan que pequeños descuidos cotidianos pueden ser suficientes para provocar una intoxicación alimentaria. Entre los errores más frecuentes están romper la cadena de frío, dejar alimentos cocinados demasiado tiempo a temperatura ambiente o manipular los productos sin una higiene adecuada.
El riesgo es todavía mayor cuando se transporta comida para consumirla al aire libre, ya que mantener una temperatura adecuada durante varias horas puede resultar complicado.
Estos son los alimentos que requieren más precaución
Durante los meses de calor hay que extremar especialmente las precauciones con determinados alimentos.
Los expertos recomiendan evitar el consumo de:
- Carne cruda o poco cocinada.
- Pescado crudo o poco cocinado.
- Huevos crudos o poco hechos.
- Alimentos preparados que hayan permanecido demasiado tiempo fuera del frigorífico.
- Productos que hayan perdido la cadena de frío.
También es importante mantener separados los alimentos crudos de los ya cocinados, ya que de esta manera se reduce el riesgo de contaminación cruzada.
Las frutas y verduras deben lavarse con agua potable antes de su consumo.
El error de dejar la comida fuera del frigorífico
Uno de los principales riesgos durante el verano aparece cuando la comida preparada permanece durante demasiado tiempo a temperatura ambiente.
Este problema es especialmente frecuente en playas, piscinas, excursiones y comidas al aire libre.
La doctora Giselle Aldacur, pediatra del Centro Médico Vithas Alzira, advierte precisamente de estos pequeños descuidos y recomienda refrigerar rápidamente los alimentos perecederos y evitar que permanezcan expuestos al calor durante periodos prolongados.
Por su parte, la directora médica del Hospital Vithas Alicante y Vithas Medimar, María Jesús Cano, señala que durante el verano aumentan las intoxicaciones relacionadas con alimentos preparados que permanecen demasiado tiempo fuera del frigorífico.
Lavarse las manos: una medida clave
Una de las recomendaciones más sencillas para prevenir las intoxicaciones alimentarias es también una de las más importantes: lavarse correctamente las manos.
El doctor Fernando Baixauli, pediatra de Vithas Castellón y Vithas Valencia 9 de Octubre, recuerda que la higiene de manos es una medida básica para evitar la transmisión de microorganismos.
Por ello, es importante lavarse las manos:
- Antes de comer.
- Antes de manipular alimentos.
- Después de manipular alimentos crudos.
- Después de utilizar el baño.
- Antes de preparar comida para otras personas.
También deben mantenerse limpias las superficies, tablas, cuchillos y demás utensilios de cocina.
Cuidado con la contaminación cruzada
Otro de los errores habituales es utilizar los mismos utensilios o superficies para alimentos crudos y cocinados.
La contaminación cruzada puede producirse cuando bacterias presentes en carne, pescado o huevos crudos pasan a alimentos que ya están listos para consumir.
Por eso, los especialistas recomiendan separar los alimentos crudos de los cocinados durante su preparación y conservación.
¿Cuáles son los síntomas de una intoxicación alimentaria?
Los síntomas más frecuentes de una intoxicación o infección alimentaria son:
- Diarrea.
- Vómitos.
- Náuseas.
- Dolor abdominal.
- Fiebre.
- Debilidad general.
La intensidad de los síntomas puede variar dependiendo del microorganismo responsable y de las características de cada persona.
Los niños, las personas mayores y quienes tienen un sistema inmunitario debilitado presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones.
¿Cuándo hay que acudir a urgencias?
No todos los episodios gastrointestinales requieren atención hospitalaria, pero existen determinadas señales de alarma.
Michelle Guevara, coordinadora de Urgencias del Hospital Vithas Valencia Consuelo, recomienda acudir a urgencias cuando los síntomas persisten, existe dificultad para tolerar líquidos o aparecen signos de deshidratación.
La atención debe extremarse especialmente cuando los afectados son niños o personas mayores, debido al mayor riesgo asociado a la pérdida de líquidos.
Salmonella, E. coli y otras bacterias
Entre las bacterias que pueden provocar intoxicaciones o infecciones alimentarias se encuentran Salmonella, E. coli, Staphylococcus y Shigella.
La presencia de estos microorganismos puede estar relacionada con una manipulación inadecuada, una cocción insuficiente o una conservación incorrecta de los alimentos.
Por eso, mantener unas buenas condiciones de higiene y respetar las temperaturas de conservación resulta fundamental durante los meses de verano.
Cómo evitar una intoxicación alimentaria este verano
Los especialistas resumen la prevención en varias medidas sencillas:
1. Lávate las manos.
Hazlo antes de cocinar, comer y manipular alimentos.
2. Mantén la cadena de frío.
Refrigera rápidamente los alimentos perecederos y utiliza sistemas adecuados para transportar comida cuando vayas a la playa o de excursión.
3. Cocina bien carne, pescado y huevos.
Evita consumirlos crudos o poco cocinados.
4. Separa los alimentos crudos de los cocinados.
Así evitarás la contaminación cruzada.
5. Lava frutas y verduras.
Utiliza agua potable antes de consumirlas.
6. No dejes comida preparada al calor.
Especialmente durante comidas al aire libre, en playas y piscinas.
7. Vigila especialmente a niños y mayores.
Son grupos con mayor riesgo de complicaciones ante una intoxicación alimentaria.
El verano, una época para extremar la precaución
Las altas temperaturas convierten al verano en una época especialmente delicada para la conservación de los alimentos. Una comida preparada en casa puede parecer completamente segura, pero unas horas fuera del frigorífico pueden aumentar considerablemente el riesgo de proliferación bacteriana.
Por ello, los expertos insisten en que la prevención empieza con gestos tan sencillos como lavarse las manos, mantener la cadena de frío y cocinar correctamente los alimentos.
Y especialmente durante las vacaciones, cuando las comidas se trasladan a playas, piscinas, parques o excursiones, conviene no bajar la guardia.
Las claves para evitar intoxicaciones alimentarias
Higiene, conservación y sentido común son las tres principales herramientas para reducir el riesgo de intoxicaciones alimentarias este verano. Ante síntomas persistentes, imposibilidad para beber líquidos o signos de deshidratación, especialmente en niños y mayores, los especialistas recomiendan solicitar atención médica.
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