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Salud y Bienestar

Consejos para prevenir intoxicaciones en verano

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Consejos para prevenir intoxicaciones en verano

¿Por qué se producen las intoxicaciones alimentarias en verano? Básicamente porque las bacterias y parásitos que las provocan se sienten en su salsa, nunca mejor dicho, en alimentos y bebidas que no se han limpiado o cocinado lo suficiente o que quedan expuestos a altas temperaturas.

Nada mejor que ponerse en situación para tomárselo en serio: playa, calorcito, vacaciones, terrazas, tiempo libre…. Si no queremos estropear esta idílica escena, mejor ser cautelosos y prevenir aquellos alimentos que ingerimos estos días. Aquí os dejamos unos consejos para que no sufras una intoxicación durante el verano.

Consejos para prevenir intoxicaciones en verano:

  • Lavar la fruta y la verdura correctamente.
  • No romper la cadena de frío de carnes, pescados y congelado.
  • Tener una correcta higiene cuándo se vaya a cocinar. Lavando las manos siempre que sea necesario.
  • Separar los alimentos crudos de los cocinados, para que no sean vueltos a contaminar por estar cerca de ellos.
  • Usar agua potable para cocinar
  • Conservar los alimentos a temperaturas adecuadas. En esta época no descongelar a temperatura ambiente
  • Consumiremos los alimentos después de cocinarlos. A parte deberemos cocinarlos correctamente.
  • Evitar realizar las salsas en casa, y en este caso, consumir inmediatamente. Recurrir a salsas industriales siempre guardándola en el frigorífico y teniendo especial cuidado a los días que la mantenemos.
  • Congelar pescados y mariscos por debajo de -18 grados

Tenemos que tener especial cuidado en verano porque las bacterias necesitan entre 36 y 37 grados para reproducirse.

En los adultos, los síntomas de la deshidratación, la complicación más común de intoxicación por alimentos, pueden incluir: sed extrema y resequedad en la boca. orinar con menos frecuencia de lo normal. aturdimiento; mareo, que puede ocurrir cuando la persona se pone de pie; o desmayo.
Los alimentos crudos de origen animal son los que más probabilidades tienen de estar contaminados, específicamente, las carnes y las aves crudas o poco cocidas, los huevos crudos o poco cocidos, la leche sin pasteurizar (cruda) y los mariscos crudos.

Consejos para cuando se viaja a países tropicales

Respecto a los viajes, en aquellos destinos de mayor riesgo (especialmente en países tropicales), el doctor Juan Mollar señala que se deben seguir los consejos generales indicados anteriormente, así como los que destaca a continuación, cuando se come fuera de establecimientos de confianza:

– No tomar bebidas con hielo (incluido té y café)
– No comer ninguna fruta pelada o partida
– No tomar ningún zumo que esté previamente exprimido
– No tomar helados de venta ambulante
– La clave con los alimentos: que estén muy cocinados, muy hechos
– Agua, siempre embotellada. Si es posible, marcas internacionales
– Evitar ensaladas y verduras frescas

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Salud y Bienestar

¿Por qué no se deben guardar los medicamentos en la cocina o el baño?

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guardar los medicamentos

Guardar los medicamentos en los sitios adecuados de casa es mucho más importante de lo que creemos. La Sociedad Española de Farmacia Familiar y Comunitaria (SEFAC) avisa sobre esta cuestión para que no se desencadenen problemas de salud.

Ahora que ya es habitual que el termómetro roce o supere los 40 grados en los meses de verano, determinados medicamentos pueden alterar la adaptación del organismo a las altas temperaturas.

Guardar los medicamentos

Entre los medicamentos con los que hay que extremar precauciones en caso de ola de calor figuran:

  • los fármacos diuréticos, que pueden propiciar una mayor pérdida de líquidos.
  • los tranquilizantes y antidepresivos, que pueden impedir la pérdida de calor del organismo.
  • los medicamentos hipertensivos, que hacen bajar la presión arterial y agravan los efectos de calor.

Es importante evitar la toma de antiinfilamatorios no esteroideos (AINE), como el ibuprofeno, que pueden perjudicar el riñón en caso de deshidratación.

En caso de fiebre, conviene evitar la toma de paracetamol, debido a su ineficacia para tratar la insolación.

Ante cualquier duda sobre los tratamientos, se ha de consultar al médico para que, si procede, adapte su terapia habitual a las posibles interacciones de las altas temperaturas.

El farmacéutico comunitario también puede ayudar en cualquier duda relacionada con la medicación.

Conservación del medicamento

Han de conservarse en lugares limpios, frescos y secos, respetando las condiciones que figuren en el envase: entre +2 y +8ºC (frigorífico).

Medicamentos de conservación a una temperatura inferior a 25 o 30ºC y a temperatura ambiente cuando no haya menciones específicas al respecto.

Es aconsejable conservar en frigorífico los jarabes y suspensiones, cremas, supositorios y óvulos ya que son formas farmacéuticas más sensibles a temperaturas elevadas (en el caso de supositorios y óvulos conviene ponerlos a temperatura ambiente unos minutos antes de su aplicación).

No en vano, unas malas condiciones de conservación pueden restar eficacia a los medicamentos y producir efectos no deseados.

La cocina y el baño

La cocina y el baño, lugares donde tienden a almacenarse los medicamentos, no resultan lugares apropiados para una buena conservación, al estar sujetos a cambios bruscos de humedad y temperatura que pueden alterar sus condiciones.

Tampoco es adecuado guardar medicamentos de forma habitual en las guanteras de los vehículos en caso de viajes, ya que son lugares donde se acumula el calor.

Además, los fármacos siempre han de protegerse de la luz y conservarse en el envase original.

En el caso de que se utilicen pastilleros, se recomienda recortar los blíster para mantener las pastillas bien protegidas e identificadas.

Golpes de calor

Además de extremar la precaución con los medicamentos, es recomendable seguir una serie de medidas higiénico-dietéticas que ayudan combatir los efectos del exceso de calor en el organismo.

Entre ellas, la ingesta de líquidos aún sin tener sed–evitando el alcohol y las bebidas azucaradas o con cafeína-, el uso de ropa ligera y holgada y el consumo de frutas y verduras.

Además de evitar exponerse al sol en exceso en las horas centrales del día, conviene reconocer los síntomas del golpe de calor, que es un fenómeno frecuente, aunque no exclusivo, entre adultos jóvenes y sanos.

Estos síntomas son: reducción o cese de la sudoración (síntoma precoz), cefalea, mareo, confusión, taquicardia, piel caliente y seca, inconsciencia y convulsiones.

 

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