El Levante UD y José Luis Morales separan sus caminos después de una de las trayectorias más emblemáticas de la historia reciente del club. El delantero madrileño cierra su etapa como futbolista granota convertido en una auténtica leyenda, dejando una huella imborrable en la entidad de Orriols gracias a sus goles, liderazgo, compromiso y fidelidad a unos colores que defendió durante más de una década.
La relación entre Morales y el Levante comenzó en 2011, cuando se incorporó al Atlético Levante con el sueño de llegar al fútbol profesional. A base de trabajo, esfuerzo y perseverancia, fue creciendo dentro de la estructura del club hasta convertirse en uno de los jugadores más importantes de la historia levantinista. Tras destacar en el filial y vivir una etapa de crecimiento en la SD Eibar, regresó al primer equipo para consolidarse como referente deportivo y capitán.
Durante su carrera en el Levante UD, Morales logró hitos extraordinarios. Se convirtió en el jugador con más partidos disputados desde la fusión de 1939, alcanzando los 377 encuentros oficiales y anotando 83 goles. Además, ostenta el récord de máximo goleador histórico del club entre Primera y Segunda División y forma parte del reducido grupo de futbolistas que han conseguido dos ascensos a la máxima categoría con la camiseta azulgrana.
Su regreso en 2024 tuvo un significado especial. El «Comandante» volvió a casa con el objetivo de devolver al equipo a Primera División y fue una pieza fundamental en el ascenso conseguido por el conjunto granota. Su liderazgo dentro y fuera del campo volvió a marcar diferencias en una temporada que reforzó aún más su legado.
Más allá de los números, Morales deja una herencia basada en la identificación con el club, el sacrificio y el sentimiento de pertenencia. El Levante UD ya trabaja en una despedida a la altura de una figura que forma parte de la memoria histórica de la entidad y que será recordada para siempre por la afición granota.