València volvió a consolidarse como uno de los grandes referentes internacionales del triatlón con la celebración de una nueva prueba de Mediterránea Triatlón, un evento que reunió a cientos de deportistas nacionales e internacionales en la Playa de la Malvarrosa y los Poblats Marítims. La competición adquirió este año una dimensión especial al formar parte del programa de los Gay Games XII València 2026, cuyos triatletas inauguraron el medallero de esta cita deportiva y cultural de carácter inclusivo.
Durante todo el fin de semana, la capital valenciana recibió participantes procedentes de numerosos países, con una destacada presencia de deportistas de Estados Unidos y Reino Unido, que disfrutaron de un recorrido diseñado para ofrecer el máximo rendimiento en un entorno privilegiado junto al mar Mediterráneo.
La jornada del sábado estuvo protagonizada por la distancia sprint, la modalidad con mayor participación, que reunió más de un millar de bicicletas en la zona de transición. El programa también incluyó una prueba de duatlón familiar, en la que cerca de 200 participantes compartieron la experiencia deportiva en parejas formadas por adultos y niños, reforzando el carácter inclusivo y popular del evento.
En la prueba sprint, Guillermo Ballesteros se adjudicó la victoria masculina, mientras que Andrea Fos fue la vencedora en categoría femenina tras completar una brillante actuación.
El domingo llegó el turno de la distancia olímpica y del espectacular supersprint. En la prueba reina, David Sánchez Calixto dominó con autoridad para subir a lo más alto del podio masculino, mientras que Zahira Alegre Navarro se proclamó vencedora en la competición femenina. Por su parte, el supersprint volvió a demostrar el excelente nivel del triatlón valenciano, con una amplia presencia de deportistas y clubes de la Comunitat Valenciana en las primeras posiciones.
Las excelentes condiciones del circuito, con una natación en aguas tranquilas de la Playa de la Malvarrosa, un recorrido ciclista completamente llano por la Avenida dels Tarongers y una carrera a pie junto al paseo marítimo, permitieron que numerosos participantes mejoraran sus marcas personales.