La evolución favorable de los grandes incendios forestales en Madrid y Ávila ha permitido el regreso de miles de personas a sus hogares. Sin embargo, la llegada de la cuarta ola de calor del verano mantiene en máxima alerta a los servicios de emergencia, que advierten de que el aumento de las temperaturas y posibles cambios en el viento podrían reactivar los principales focos.