Pedro Antonio Lazaga Flores, hijo menor de Rosario Flores, ha celebrado recientemente su 20 cumpleaños manteniendo un perfil discreto y acompañado de música, familia y su pareja, Lucía Cepeda. A pesar de su juventud, el joven ya forma parte activa de los escenarios junto a su madre, sin perder la calma ni la privacidad que lo caracteriza.
Una familia de artistas y tradición musical
La familia Flores es una de las sagas más emblemáticas de la música española. Rosario, la menor de los tres hermanos, ha sabido adaptar su carrera a los tiempos modernos, combinando colaboraciones musicales, programas de televisión y presencia en redes sociales.
Pedro Antonio, nacido el 21 de enero de 2006, ha crecido en un entorno artístico que combina talento y exigencia. La familia celebra su carácter sereno y reflexivo, lo que lo ha llevado a tomar decisiones con calma, manteniendo un perfil alejado de la presión mediática.
Pedro Antonio en los escenarios
Desde joven, Pedro Antonio acompaña a Rosario en sus conciertos, aportando su propio talento musical. Aunque aún es muy reservado, ha mostrado inquietudes creativas y se perfila como un joven artista con futuro, sin buscar ser el centro de atención.
Rosario compartió en redes sociales un emotivo mensaje por su cumpleaños:
«20 años ya… qué barbaridad, no me lo creo. Orgullosa de mi hijo, orgullosa de mi familia. Te quiero».
Historia de amor con Lucía Cepeda
Pedro Antonio mantiene una relación estable con Lucía Cepeda, hija de la cantante Alba Molina y nieta del dúo Lole y Manuel, consolidando así un vínculo entre dos linajes musicales históricos de España.
La pareja ha optado por la discreción, apareciendo pocas veces en público y prefiriendo disfrutar de su relación lejos del foco mediático. Rosario ha expresado su felicidad al ver a su hijo acompañado y enamorado, subrayando la importancia del respeto y la intimidad.
Un futuro prometedor
A sus 20 años, Pedro Antonio combina música, familia y amor mientras construye su propio camino artístico. Con el ejemplo de Rosario y la tradición familiar como guía, el joven continúa aprendiendo y creciendo, manteniendo su esencia y discreción.
Este cumpleaños marca un nuevo capítulo en la vida del hijo menor de Rosario Flores, consolidando su perfil como un joven artista que avanza paso a paso, sin prisas, y siempre con pasión por la música.