El presidente del Gobierno defiende la actuación del Ejecutivo tras el accidente de tren en Adamuz, que dejó 46 fallecidos, y se enfrenta al primer cara a cara con Feijóo en 2026
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ayer en el Congreso de los Diputados para dar explicaciones sobre el accidente de tren de Adamuz, una tragedia que dejó 46 fallecidos y 126 heridos y que ha marcado el inicio del curso político de 2026.
La intervención del jefe del Ejecutivo se produjo en un clima de máxima tensión parlamentaria y supuso además el primer gran enfrentamiento político del año con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, tras las recientes citas electorales autonómicas.
Sánchez defiende la gestión del Gobierno tras el accidente de Adamuz
Durante su comparecencia, Sánchez trasladó nuevamente sus condolencias a las familias de las víctimas y aseguró que el Gobierno actuó “con rapidez y coordinación” desde el primer momento. El presidente insistió en que la prioridad del Ejecutivo ha sido la atención a los afectados, la colaboración con las autoridades judiciales y el esclarecimiento completo de las causas del siniestro.
Asimismo, anunció que el Ministerio de Transportes reforzará los protocolos de seguridad ferroviaria y revisará determinados tramos de la red para prevenir nuevos accidentes. También defendió la inversión realizada en infraestructuras ferroviarias durante los últimos años.
La oposición exige responsabilidades políticas
El Partido Popular criticó duramente la intervención del presidente y reclamó responsabilidades políticas por lo ocurrido. Feijóo cuestionó la gestión del Gobierno en materia de infraestructuras y seguridad ferroviaria y acusó al Ejecutivo de “falta de previsión”.
Desde Vox también se elevaron las críticas, mientras que el Grupo Socialista defendió que la comparecencia demuestra transparencia y compromiso institucional en un momento de especial sensibilidad.
El debate estuvo marcado por el tono bronco y por las acusaciones cruzadas entre Gobierno y oposición, evidenciando la tensión política que rodea esta legislatura.
El contexto: dos accidentes y un clima político tenso
La comparecencia se produjo tras varios meses sin que Sánchez acudiera al pleno del Congreso y después de que se registraran dos accidentes ferroviarios recientes: el de Adamuz y el de Gelida.
El siniestro de Adamuz, por su gravedad y número de víctimas, ha tenido un fuerte impacto social y político. La investigación judicial continúa abierta para determinar las causas exactas del accidente.
Compromiso con las víctimas y revisión del sistema
En su intervención final, Sánchez reiteró el compromiso del Ejecutivo con las víctimas y sus familias, asegurando que el Gobierno colaborará “hasta las últimas consecuencias” para que se depuren responsabilidades si las hubiera.
La comparecencia deja ahora el foco en las investigaciones técnicas y judiciales, mientras el debate político sobre la seguridad ferroviaria y la gestión de las infraestructuras continúa en el centro de la agenda pública.