La instalación digital ‘The World of Irreversible Change’, expuesta en el Centro de Arte Hortensia Herrero, ha alcanzado su punto de no retorno. Tras más de dos años de interacciones del público, la aldea japonesa del siglo XIX que representaba ha entrado en guerra y avanza hacia su destrucción definitiva.
Llamas, katanas y cadáveres dominan ahora la escena. El mensaje es claro: los cambios son irreversibles.
El estallido de la guerra: el límite se alcanzó el 14 de febrero
La transformación se produjo el pasado 14 de febrero a las 18:45 horas, cuando la obra alcanzó el “límite” de interacciones acumuladas. Uno de los habitantes virtuales comenzó a golpear a otro y, en cuestión de segundos, se desató el conflicto armado en esta civilización digital.
Apenas 48 horas después, la destrucción es total. La aldea arde mientras sus habitantes continúan luchando, en lo que parecen ser los últimos instantes de esta sociedad creada por el colectivo japonés teamLab.
Una obra viva que reaccionaba al público
Desde su inauguración en noviembre de 2023, la instalación permitía al visitante interactuar mediante sensores de proximidad. Cada gesto alteraba el ecosistema digital, con la advertencia explícita de que toda acción tendría consecuencias.
La obra estaba compuesta por pantallas que evocan biombos tradicionales y representaban el día a día de una aldea japonesa ficticia, adaptando incluso la meteorología real de València: si llovía en la ciudad, llovía dentro de la obra.
Durante dos años, los visitantes podían elegir intervenir o no. Algunos personajes reaccionaban molestos, otros huían. Poco a poco, las interacciones fueron acumulándose hasta provocar el desenlace bélico.
“No sabemos cuánto va a durar la guerra”
Desde el Centro de Arte reconocen que ni siquiera el equipo conoce el tiempo exacto que permanecerá activa la guerra digital. Lo que sí es seguro es que la civilización no podrá regenerarse.
Cuando el conflicto termine, la naturaleza cubrirá las cenizas. No habrá reconstrucción ni vuelta al pasado. No se prevé ninguna actualización futura. Ese paisaje final será el cierre definitivo de la obra.
Ante la expectación generada, el museo abrió excepcionalmente en domingo y lunes para que el público pudiera contemplar este momento histórico dentro de la instalación.
Arte inmersivo y reflexión sobre las consecuencias humanas
teamLab, colectivo multidisciplinar formado por más de 600 artistas, ingenieros y creativos, es conocido por sus experiencias inmersivas que combinan arte, tecnología y reflexión social.
Con ‘The World of Irreversible Change’, el mensaje es contundente: cada acción humana tiene impacto y no siempre es reversible.
La obra, adquirida como parte de la colección permanente del Centro de Arte Hortensia Herrero, se convierte ahora en una metáfora visual sobre el conflicto, la responsabilidad colectiva y el paso irreversible del tiempo.
¿Qué pasará ahora?
El final es inevitable. Cuando la guerra termine, solo quedará naturaleza creciendo sobre las ruinas digitales. Y con ello, concluirá definitivamente una de las instalaciones más impactantes del panorama artístico contemporáneo en València.