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Thermomix vs. Lidl: la guerra de los robots de cocina se decide en los tribunales

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Los tribunales decidirán en la guerra de los robots de cocina. Ayer quedó visto para sentencia en el juzgado de lo Mercantil número 5 de Barcelona el juicio que enfrenta a Vortex, fabricante de Thermomix, y a Lidl, que produce «Monsieur Cuisine Connect». El primero acusa al gigante alemán de la distribución de plagiar su producto y le pide un 10% de la ventas de su robot.

El juicio, muy técnico, ha estado plagado de demostraciones de los peritos de cada una de las partes para demostrar la similitudes o las diferencias entre los dos robots. Mientras los de Vortex han incidido en que el producto de la competencia tienes las mismas características que el suyo y vulnera la patente, los de Lidl se ha empeñado en probar que su robot es diferente y que comparte características con otros productos del mercado. El abogado de la cadena alemana llegó a reprochar a Vortex que se valiera del «ilusionismo» para «engañar cerebros».

El robot de Lidl

En el fondo de la demanda está la guerra por el dominio del mercado español de robots de cocina. Vortex, líder indiscutible en el sector con más de 2 millones y medio de unidades vendidas y un 92% de la cuota de mercado, ha visto amenazado su reinado por el producto de Lidl. «Monsieur Cuisine Connect» tiene un precio de 359 euros frente a los 1.259 del último modelo de Thermomix, el TM6. Aunque sus lanzamientos son limitados, su éxito es indiscutible: en julio, última vez que salió a la venta en España en los supermercados de Lidl, las 30.000 unidades se agotaron a las pocas horas. Lo mismo ocurrió con las 40.000 que se podían comprar online.

La Organización de Consumidores (OCU) realizó hace unos meses una comparativa entre robots de cocina y el «Monsieur Cuisine Connect» de Lidl fue el que obtuvo la mejor relación calidad-precio. El TM6 de Thermomix, eso sí, ocupaba el primer puesto en cuanto a características generales y a los resultados que se obtienen con él. Por tanto, al final, es el consumidor quien decide. La decisión de si un robot copia al otro llegará en forma de sentencia por parte de un tribunal.

 

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