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La Tomatina 2026 vuelve a teñir Buñol de rojo con 150.000 kilos de tomates: «Quien venga a estar limpio, que no venga»

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Tomatina 2026 - ROBER SOLSONA/EUROPA PRESS

La Tomatina de Buñol 2026 ha vuelto a teñir de rojo las calles de la localidad valenciana en una de las fiestas más conocidas y singulares de España. Miles de personas llegadas de diferentes puntos del planeta han participado este miércoles 26 de agosto en una batalla en la que se han lanzado 150.000 kilos de tomates al grito de «¡tomate!».

La 79ª edición de la Tomatina ha congregado a alrededor de 22.000 participantes y ha vuelto a dejar algunas de las imágenes más espectaculares del verano en la provincia de Valencia. Camisetas blancas convertidas rápidamente en rojas, toneladas de tomate cubriendo el suelo y participantes protegidos con gafas de buceo han protagonizado una jornada marcada por el ambiente festivo.

El consejo de quienes ya conocen bien esta celebración es sencillo: «Quien venga a estar limpio, que no venga». Y es que durante aproximadamente una hora Buñol se convierte literalmente en una enorme batalla campal de tomate.

La Tomatina 2026 lanza 150.000 kilos de tomates por las calles de Buñol

Uno de los principales datos de la Tomatina 2026 está en la cantidad de producto utilizado. Este año se han lanzado 150.000 kilos de tomates, lo que supone 30.000 kilos más que en la edición de 2025.

Los tomates han llegado hasta el corazón de Buñol repartidos en siete camiones, que han atravesado las calles abarrotadas mientras descargaban su mercancía para que los participantes pudieran utilizarla en la tradicional batalla.

Los aproximadamente 22.000 asistentes han convertido en cuestión de minutos las principales vías del recorrido en un enorme río rojo.

Entre ellos había vecinos de Buñol y visitantes llegados desde diferentes puntos de España, pero también numerosos turistas internacionales procedentes de países como Australia, Estados Unidos, Japón, China o India.

La dimensión internacional de la fiesta se aprecia especialmente en las calles durante la mañana. Pelucas rojas, gorros con forma de tomate, camisetas blancas y, sobre todo, gafas de buceo han formado parte de la particular indumentaria escogida por muchos participantes.

Así ha comenzado la batalla de tomates de Buñol

Desde primera hora de la mañana, las principales calles destinadas al paso de los camiones han ido llenándose de participantes a la espera del momento más esperado.

Antes incluso de que comenzara oficialmente la batalla de la Tomatina, vecinos y vecinas de Buñol han contribuido al ambiente lanzando agua desde balcones y ventanas con mangueras y cubos.

Los propios participantes situados en las plataformas también han utilizado mangueras para refrescar a quienes esperaban en las calles.

El momento clave ha llegado a las 12.00 horas, cuando el disparo de la tradicional carcasa ha anunciado el comienzo de la Tomatina.

Poco después ha aparecido el primer camión cargado de tomates. Su llegada ha sido la señal definitiva para que comenzara una de las batallas más famosas del mundo.

De las camisetas blancas a un auténtico río de tomate

Tras el paso del primer camión, las camisetas blancas han comenzado a teñirse rápidamente de rojo.

El olor a tomate ha inundado las calles mientras el suelo quedaba completamente cubierto por los restos de los miles de kilos de producto lanzados durante la fiesta.

Los siguientes camiones han mantenido la intensidad de una batalla en la que los participantes prácticamente no tienen escapatoria. Los tomates llegan desde todas las direcciones y, como explicaban algunos asistentes después de la celebración, hay momentos en los que literalmente «llueven tomates».

El final de la batalla ha estado acompañado por ‘Libre’, de Nino Bravo, antes de que comenzara uno de los trabajos más llamativos de la jornada: la rápida limpieza de las calles de Buñol.

«Quien venga a estar limpio, que no venga»

Las opiniones de quienes han participado por primera vez en la Tomatina de Buñol han coincidido en una idea: es una experiencia difícil de explicar hasta que se vive desde dentro.

«Hay que venir a disfrutar y a llenarse de tomate. Quien venga a estar limpio, que no venga», resumía uno de los grupos después de terminar la batalla.

Para ellos, la esencia de la fiesta consiste en «tirarse tomates a punta pala».

Primero llega el agua desde balcones y mangueras. Después aparecen los camiones y comienza el lanzamiento masivo de tomates. Una combinación que, según algunos participantes, tiene incluso un efecto liberador.

«Te quitas un peso de encima, te quitas todo el estrés», explicaban tras finalizar la experiencia.

Un grupo de Canadá, con familia española, se estrenaba este año en la fiesta y aseguraba haberlo pasado «de lo más bien».

«Nos hemos sentido jóvenes porque la juventud está aquí», comentaban antes de marcharse a tomar un helado después de la batalla.

Una fiesta «de categoría industrial» que sirve para liberar estrés

Entre los testimonios más gráficos se encontraba el de un joven de Valencia que también participaba por primera vez.

El valenciano definía la celebración como una fiesta «de categoría industrial», mientras insistía en que la esencia de la Tomatina no tiene demasiado misterio: lanzar tomate sin parar.

También un grupo de vecinos de Buñol se había decidido este año a vivir plenamente la batalla desde la calle.

«Esto es espectacular», afirmaban.

Su recomendación era especialmente clara para quienes necesitan desconectar de la rutina: «Quien tenga estrés, ansiedad o lo que sea, que se venga aquí a tirar tomates, que se le pasa enseguida».

La Tomatina supera las expectativas de quienes la viven por primera vez

Los visitantes procedentes de Galicia también se mostraban sorprendidos por la magnitud de la fiesta.

Un grupo llegado desde Carballino definía la experiencia como «fenomenal» y «buenísima» y consideraba la Tomatina de Buñol una cita «imperdible».

«Hemos lanzado muchos tomates, pero nos atinaron mucho también», bromeaban después de participar.

El resultado, aseguraban, había superado sus expectativas.

Otro grupo llegado desde el sur de España resumía de una manera especialmente visual lo que supone introducirse en las calles de Buñol durante la batalla.

«La fiesta es convertirse en una salsa de tomate, aceptarlo y sobrevivir, sobrevivir…», explicaban.

Y es que llega un momento en el que los tomates caen prácticamente desde cualquier punto.

Muchos participantes acuden preparados para ello. Las gafas de protección o de buceo se han convertido en uno de los complementos habituales entre quienes conocen la intensidad de la celebración.

«Aquí la gente viene con todo; se nota que repiten, hay gente veterana», señalaban entre risas.

Cuatro personas atendidas durante la Tomatina 2026

La jornada se ha desarrollado sin incidentes graves. Según fuentes municipales, se han contabilizado cuatro incidencias relacionadas con personas que habían recibido gas pimienta en los ojos.

Todas ellas fueron atendidas y posteriormente dadas de alta.

La celebración ha contado, además, con un importante dispositivo destinado a garantizar la seguridad y atención de los miles de participantes que cada año convierten Buñol en uno de los principales focos turísticos de la provincia durante el último miércoles de agosto.

La Tomatina, una fiesta de Interés Turístico Internacional

La dimensión de la Tomatina ha trascendido hace tiempo las fronteras de Buñol. La celebración está declarada Fiesta de Interés Turístico Internacional y se ha convertido en una de las imágenes más reconocibles de España en el extranjero.

A la edición de 2026 han asistido, entre otras autoridades, la vicepresidenta primera y consellera de Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad, Susana Camarero, y el presidente de la Diputació de València, Vicente Mompó.

Mompó ha vivido además la fiesta desde uno de sus lugares más privilegiados: se ha subido a uno de los camiones para participar directamente en el lanzamiento de tomates.

Susana Camarero destaca la diversidad y convivencia de la Tomatina

La vicepresidenta primera de la Generalitat ha destacado la «enorme repercusión internacional» de una celebración caracterizada, según ha señalado, por «la alegría y la hospitalidad».

Camarero ha puesto especialmente en valor que «la diversidad, la convivencia y el compañerismo son los verdaderos protagonistas».

También ha resaltado la repercusión económica y turística que genera la Tomatina gracias a su capacidad para atraer a visitantes procedentes de numerosos países y dinamizar tanto la economía local como la del conjunto del territorio.

«Es la prueba de que desde un municipio valenciano se puede crear una marca internacional, convirtiendo una tradición local en una celebración reconocida en todo el mundo. Una tradición que forma parte de nuestra identidad», ha destacado.

Durante la jornada, Camarero también ha visitado el Punto Violeta habilitado con motivo de la Tomatina para ofrecer información, prevención y atención frente a las violencias sexuales.

Vicente Mompó confirma el apoyo a la 80ª edición de la Tomatina

Por su parte, el presidente de la Diputació de València ha destacado la importancia de la fiesta para la provincia.

Mompó la ha definido como «una de esas fiestas que, cuando lo intentas explicar a la gente de fuera, les cuesta creer que exista».

Además, ha confirmado que la Diputación de Valencia continuará colaborando con la Tomatina en 2027, un año especialmente significativo porque se celebrará su 80ª edición.

«Hace tres años que financiamos la compra de los tomates y lo hacemos porque creemos en nuestras fiestas, en nuestros pueblos y en todo aquello que nos identifica y proyecta nuestra provincia al mundo», ha señalado.

La institución provincial ha destinado 55.000 euros a la compra de los tomates utilizados en esta edición.

La Tomatina 2026 refuerza la accesibilidad universal

Una de las novedades destacadas de la Tomatina de Buñol 2026 ha sido el refuerzo de las medidas destinadas a garantizar la accesibilidad universal.

El Ayuntamiento de Buñol ha incrementado la atención y el acompañamiento para facilitar la participación de personas con discapacidad.

Además de mantener la tradicional zona reservada para personas con movilidad reducida, se ha ampliado el apoyo para que cualquier persona con discapacidad pueda disponer de asistencia y acompañamiento por parte del equipo de voluntarios antes y durante la celebración.

También se ha reforzado el número de voluntarios dedicados específicamente a estas funciones.

Una nueva pulsera ‘Accesible’

Entre las medidas implementadas figura además la nueva pulsera ‘Accesible’, concebida como identificación oficial para facilitar tanto el acceso al recinto general como a las áreas reservadas.

El objetivo es conseguir que una fiesta que recibe cada año a miles de personas procedentes de numerosos países pueda ser disfrutada por el mayor número posible de asistentes.

Buñol ya mira hacia la histórica Tomatina de 2027

Con las calles nuevamente limpias después de una batalla que ha dejado 150 toneladas de tomate repartidas por el centro de la localidad, Buñol comienza ahora la cuenta atrás para una edición histórica.

La próxima Tomatina de 2027 será la 80ª edición de una celebración que ha conseguido transformar una tradición local en un acontecimiento conocido en todo el planeta.

La edición de 2026 deja cifras contundentes: 22.000 participantes, 150.000 kilos de tomates, siete camiones y visitantes procedentes de numerosos países.

Pero quienes han participado aseguran que los números no explican completamente lo que ocurre durante esa hora en las calles de Buñol.

Para entenderlo hay que aceptar una de las máximas que ha dejado la Tomatina de este año: «Quien venga a estar limpio, que no venga».

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