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Sucesos

Muere el león Teimoso de Bioparc tras un cáncer

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VALÈNCIA, 12 Dic. – El león Teimoso, que llegó procedente de Lisboa, ha muerto en Bioparc a los 14 años de un probable proceso canceroso en el aparato digestivo, a falta de confirmarse las pruebas, según ha informado este jueves el parque valenciano en un comunicado.

Teimoso llegó a Bioparc procedente del Zoo de Lisboa (Portugal) en 2010 con dos hembras para formar un grupo reproductor de la subespecie de león de Angola y a los pocos meses nacieron las primeras crías. Desde entonces han nacido otras camadas, de las que podemos ver en el parque a las hembras Tata y Shanga.

El león, nacido el 27 de julio de 2005 en Lisboa, ha disfrutado de cerca de diez años de su madurez en València, donde ha gozado de buena salud hasta que hace unos meses sus cuidadores empezaron a observar síntomas de enfermedad, pues había perdido el apetito y mostraba señales de que no se encontraba bien.

El equipo técnico del parque procedió a realizar diferentes pruebas, varias analíticas y ecografías y todo indicaba que se trataba de un proceso inflamatorio intestinal crónico frecuente en felinos. Rápidamente se comenzó a aplicar el tratamiento correspondiente, si bien los problemas se incrementaron ya que dejó de comer y no respondía bien a la medicación, según ha explicado Bioparc.

Además, en los últimos días evidenciaba una gran pérdida de su condición física, con claros indicios de sufrimiento y sin calidad de vida, por lo que no tenía sentido prolongar su agonía y se ha decidido practicarle una eutanasia. A la espera de recibir los resultados definitivos, en la necropsia se ha podido observar las lesiones y deterioro típicas de un animal de su avanzada edad y todo apunta a que podría tratarse de un proceso oncológico en el tracto intestinal.

Con la característica fisionomía de los leones de Angola, que muestran una preciosa melena, Teimoso ha ejercido de «rey» de la manada y su porte impresionaba a todos los visitantes, especialmente cuando hacía valer su potente rugido que retumbaba en todo el parque. Para todo el equipo ha sido un golpe «muy duro pues, aunque esperado, siempre es complicado asumir la pérdida de un animal», han lamentado.

Los cuidadores han destacado asimismo el buen carácter de Teimoso, pues «facilitaba los trabajos más complicados como los entrenamientos veterinarios para realizar las revisiones rutinarias» y han recordado «cómo disfrutaba con los enriquecimientos ambientales de los días más especiales, como las celebraciones de aniversarios, Halloween o Navidad, cuando colocaban los regalos con sus manjares favoritos en los árboles a los que saltaba con una pasmosa agilidad que dejaba literalmente atónitos a los que lo contemplaban».

SUBESPECIE VULNERABLE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Hasta ahora, en Bioparc Valencia habitaban el grupo reproductor formado por Teimoso, Sortuda, Luana, Shanga y Tata y, por otra parte, la «anciana» Fa. La bella subespecie «León de Angola» está considerada como «vulnerable» en la lista roja de especies en peligro de extinción de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza).

Como todos los grandes depredadores, sus poblaciones han sufrido un serio declive. Habita ecosistemas dispares y se encuentra desde las lindes del bosque ecuatorial, en la República Democrática del Congo, a las sabanas de Angola, Zimbabwe y Zambia, hasta el desierto del Kalahari, en Namibia y el delta del Okavango, en Botswana, donde algunas manadas se especializan en la caza de búfalos. El león de Angola, en concreto, tan sólo cuenta condos áreas protegidas en su zona de distribución: los parques nacionales de Etosha y el Delta del Okavango, a pesar de extenderse por cinco grandes países africanos.

Fuente: (EUROPA PRESS)

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Sucesos

Desahucian a Daniel, físico de la Universitat de València: «Quiero vivir tranquilo y hacer valer mis derechos»

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El desahucio de Daniel González Iglesias, físico e investigador de la Universitat de València (UV), se ha ejecutado este jueves por la mañana después de diez años de litigios para intentar evitarlo. «No tengo ganas de más follones, quiero intentar vivir tranquilo y está siendo muy difícil hacer valer mis derechos», ha manifestado el investigador en un audio facilitado a los medios.

El lanzamiento estaba previsto inicialmente para las 9.30 horas, pero la Policía Nacional ha acudido a la vivienda alrededor de las seis de la mañana con un dispositivo de ocho furgones. Ante la llegada de los agentes, Daniel decidió colaborar, se identificó y abandonó el inmueble.

El investigador ha explicado que estaba durmiendo cuando comenzó a escuchar ruido en la calle y vio el despliegue policial. La situación le provocó síntomas de ansiedad, precisamente el escenario que había querido evitar. Según el Sindicat d’Habitatge de València, Daniel tuvo que acudir a un centro de salud tras sufrir un cuadro de ansiedad.

Diez años de conflicto por una vivienda en Valencia

Daniel llegó al piso en 2009 como estudiante, mediante un alquiler compartido de 594 euros. Con el paso del tiempo se quedó solo en la vivienda y, durante la crisis económica, el entonces propietario incorporó anexos que redujeron el alquiler a 350 euros.

Posteriormente, se firmó un nuevo acuerdo que contemplaba una opción de compra por 71.000 euros y el derecho de tanteo y retracto, según relató el investigador anteriormente a Europa Press TV.

Tres años después, la empresa propietaria entró en concurso de acreedores y Daniel comenzó a consignar los pagos del alquiler en los juzgados. En 2017, la vivienda salió a subasta pública y fue adquirida por Caixabank a través de la sociedad participada Coral Homes S.L., que posteriormente presentó una demanda contra el investigador por ocupación ilegal.

Según la cronología expuesta por Daniel, en 2018 el administrador concursal le comunicó que dejara de ingresar las rentas en el juzgado. En 2020 inició un procedimiento de jurisdicción voluntaria y trató de volver a pagar, pero no pudo realizar los abonos al no disponer de la cuenta bancaria del arrendador.

La vivienda se vendió en 2025 y la última sentencia ordenó el desalojo

La propiedad volvió a denunciar al investigador en 2023. En 2025, el inmueble fue vendido a una propietaria particular por un importe superior a los 71.000 euros contemplados en la opción de compra, según la información facilitada sobre el caso.

Después de resoluciones anteriores favorables a Daniel, la última demanda concluyó con una condena al desalojo y al pago de 35.620,88 euros en concepto de rentas vencidas. La cantidad corresponde a las diferencias reclamadas entre los importes del alquiler, según la explicación difundida por el sindicato.

El Sindicat d’Habitatge de València sostiene que durante el procedimiento se han vulnerado los derechos del investigador y cuestiona que el lanzamiento se haya ejecutado mientras, según denuncia, existen medidas legales de protección para determinados inquilinos. Estas afirmaciones forman parte de la posición de la organización.

Dos recursos judiciales siguen en marcha

El portavoz del Sindicat d’Habitatge de València, Esteban Arellano, ha asegurado que el procedimiento no ha terminado y que mantienen dos vías judiciales abiertas: un recurso de queja para elevar el asunto al Tribunal Supremo y otro de reposición.

La organización sostiene que no se han respetado los diez días hábiles que, a su juicio, Daniel debía tener para intentar que los recursos llegaran a su último recorrido posible. También defiende que el contrato de alquiler y la opción de compra debían haber sido tenidos en cuenta.

El sindicato ha criticado, además, que el dispositivo policial se adelantara varias horas respecto al horario inicialmente previsto. Según Arellano, no se convocó una concentración para intentar frenar el lanzamiento porque el propio Daniel no quería exponer a otras personas a un posible enfrentamiento con los agentes.

El sindicato denuncia la crisis de vivienda

El Sindicat d’Habitatge considera que el caso refleja las dificultades de acceso y permanencia en una vivienda y denuncia que los procedimientos judiciales prolongados pueden dejar a los inquilinos en una situación de especial vulnerabilidad.

«Por mucho que el procedimiento judicial siga adelante, el resultado es que llaman a ocho furgones de policía, llegan a las seis de la mañana a tu casa, te echan y, por mucho que tengas la razón y ganes el juicio, ya has perdido la casa», ha resumido Arellano.

Mientras continúan los recursos anunciados por la organización, Daniel se enfrenta a una nueva etapa tras abandonar la vivienda en la que había residido durante años. Su deseo, según ha expresado, es poder vivir tranquilo y hacer valer sus derechos.

 

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