La falta de gol y un nuevo tropiezo dejan al equipo de Corberán al borde de meterse en problemas (1-0)
El Valencia CF se mete en un lío tras caer en el Martínez Valero ante el Elche CF (1-0), en un partido que confirmó todas sus dudas: poca pegada, fragilidad en momentos clave y una peligrosa incapacidad para gestionar los partidos.
La derrota, la segunda consecutiva, enfría cualquier aspiración de mirar hacia arriba y vuelve a encender las alarmas por abajo. El margen con el descenso se estrecha y el calendario no da tregua.
Un derbi sin pulso y sin colmillo
El ambiente en las gradas, con cerca de 28.000 espectadores y una notable presencia valencianista, prometía más de lo que ofrecieron los equipos durante muchos minutos.
El Valencia arrancó con intención, pero se diluyó pronto. El Elche, sin excesiva brillantez, tampoco encontró el camino hasta bien entrada la segunda mitad.
El primer aviso fue local, con Germán Valera pisando área sin acierto. La respuesta valencianista llegó en una breve sacudida de intensidad: Sadiq, Cömert y, sobre todo, Beltrán tuvieron opciones claras. La del argentino, solo ante portería, fue imperdonable.
Ahí se le escapó al Valencia mucho más que una ocasión.
El Valencia perdona y el partido se apaga
Tras ese arreón, el encuentro cayó en un tramo espeso, sin ritmo ni ideas. El Valencia no supo sostener la presión ni dar continuidad a su juego.
Desde la grada comenzaron a escucharse protestas, tanto hacia la directiva como hacia el banquillo. El nombre de Carlos Corberán también apareció en los cánticos, reflejo del creciente nerviosismo.
El equipo se fue al descanso dejando la sensación de haber desaprovechado su momento.
Reacción tardía y castigo inmediato
La segunda parte arrancó con la misma inercia, hasta que un mano a mano de Rafa Mir obligó a Dimitrievski a sostener al equipo. Fue el aviso de lo que vendría después.
El Valencia reaccionó. Ramazani, Beltrán y Diego López volvieron a rozar el gol. Pero el problema persistía: generar no era suficiente.
Y el fútbol no perdona.
En el minuto 73, una acción bien trenzada del Elche encontró el punto débil del Valencia. Lucas Cepeda aprovechó el pasillo central para batir a Dimitrievski y hacer el 1-0. Protestaron los visitantes por una posible lesión de Cömert en la jugada, pero el gol subió al marcador.
Un final a la desesperada
El tanto obligó al Valencia a lanzarse al ataque sin orden. Corberán agitó el banquillo, pero el equipo llegó tarde.
Las ocasiones siguieron llegando:
- Parada de Dituro a Ramazani en el mano a mano
- Disparo lejano de Diego López
- Remate de cabeza desviado de Hugo Duro
La más clara estuvo en un centro de Danjuma que salvó sobre la línea el propio Germán Valera.
No era el día.
Un problema que ya es estructural
El Valencia volvió a demostrar que su problema no es generar, sino concretar. La falta de gol le condena una y otra vez, y cuando perdona, paga.
Además, el equipo mostró fragilidad en el momento decisivo, encajando en una acción evitable y sin capacidad de reacción real.
La clasificación aprieta
La derrota deja al Valencia en una posición incómoda, mirando de reojo al descenso y con la sensación de haber perdido una oportunidad clave.
El próximo compromiso ante el RCD Mallorca, rival directo, se presenta ya como una cita de alta tensión.
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