La periodista dedicó el reconocimiento a Goyi Arévalo en uno de los momentos más emotivos de su vida
Sara Carbonero vivió este domingo una de las jornadas más emotivas de su carrera al recibir la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha, un reconocimiento a su trayectoria profesional que llegó apenas unas semanas después del fallecimiento de su madre, Goyi Arévalo.
La periodista no pudo contener las lágrimas durante su discurso al recordar a la persona que, según confesó, fue fundamental en su vida y en su amor por sus raíces manchegas.
Un premio marcado por la ausencia de su madre
Visiblemente emocionada, Sara Carbonero explicó que la noticia de la concesión de la Medalla de Oro coincidió con uno de los momentos más delicados para su familia.
«Justo cuando me enteré de que iba a recibir este premio, mi mamá estaba malita en el hospital. Fue nuestra última conversación. Ella sonrió orgullosa, como siempre», recordó entre lágrimas.
La periodista aseguró que su madre fue la principal responsable de los valores que la han acompañado durante toda su vida.
«Ella es la responsable de que yo sea la persona que soy. Me lo dio todo y todo lo que hago es por ella y lo seguiré haciendo», afirmó durante una intervención que emocionó a los asistentes.
Un homenaje a sus raíces manchegas
Durante su discurso, Carbonero también dedicó unas palabras a su localidad natal, Corral de Almaguer, y a la tierra que la vio crecer.
La comunicadora destacó la importancia de mantener vivas las raíces y el vínculo con Castilla-La Mancha, una comunidad a la que siempre ha mostrado un profundo cariño tanto en su faceta personal como profesional.
El apoyo de su pareja, su hermana e Isabel Jiménez
En un día tan especial, Sara Carbonero estuvo arropada por algunas de las personas más importantes de su entorno.
Entre los asistentes se encontraban su pareja, José Cabrera; su hermana, Irene Carbonero; y su gran amiga, la periodista Isabel Jiménez, que no quisieron perderse un acto cargado de emoción.
La periodista quiso agradecer públicamente el apoyo recibido durante los momentos más difíciles de los últimos meses.
“Siempre hay motivos para seguir”
Sara reconoció que atraviesa una de las etapas más complicadas de su vida tras la pérdida de su madre, pero aseguró que este tipo de reconocimientos le ayudan a encontrar fuerzas para continuar adelante.
«Quizá sea una señal para mostrarme que siempre hay motivos para seguir, como el cariño de la gente y el orgullo de los tuyos», expresó.
Sus palabras provocaron una gran ovación entre los asistentes, que acompañaron con aplausos varios de los momentos más emotivos de la ceremonia.
Una dedicatoria para toda su familia
La periodista quiso compartir el reconocimiento con las personas que forman parte de su día a día.
Parte de la medalla, explicó, pertenece a sus hijos, a su pareja, a su hermana y a todos aquellos que la han acompañado en los últimos meses.
Sin embargo, dejó claro quién ocupaba el lugar más importante en su corazón durante este homenaje.
«Sin duda, el trozo más grande es para mi mami, porque sin ella yo no sería nada. Estoy segura de que me está viendo mientras sonríe», afirmó emocionada.
Un reconocimiento a una de las periodistas más queridas de España
La Medalla de Oro de Castilla-La Mancha reconoce la destacada trayectoria de Sara Carbonero, una de las periodistas más populares y admiradas del panorama nacional.
Su carrera en televisión, radio y medios digitales, así como su cercanía con el público, la han convertido en uno de los rostros más reconocidos del periodismo español.
La ceremonia celebrada este domingo dejó una de las imágenes más conmovedoras del año: una Sara Carbonero emocionada, agradecida y recordando a su madre en el que probablemente ha sido uno de los discursos más personales de su vida.
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