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Psicología

El suicidio infantil aumenta un 575% tras la pandemia: señales de alerta y cómo prevenirlo

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Sanidad retira productos adelgazantes infartos

Más de 6.400 menores pidieron ayuda en 2025. Expertos advierten del impacto del entorno digital y la falta de conexión con la realidad.


El aumento del suicidio infantil y adolescente se ha convertido en una de las mayores preocupaciones en salud mental en España. Desde la pandemia, las conductas suicidas en menores han crecido un 575%, según datos recientes de la Fundación ANAR, una cifra que alarma tanto a especialistas como a familias.

Solo en 2025, más de 6.400 niños y adolescentes solicitaron ayuda por pensamientos relacionados con quitarse la vida. Detrás de estos números hay situaciones complejas que, en muchos casos, llegan a niveles extremos antes de ser detectadas.

Un problema creciente y cada vez más grave

Los profesionales atienden una media de 17 casos diarios de menores en riesgo. En 1.405 de ellos, ya existía un intento de suicidio con planificación previa.

Además, la gravedad de los casos también ha aumentado: más del 80% se consideran situaciones críticas, muchas de ellas prolongadas durante meses o incluso años sin intervención adecuada.

El impacto del entorno digital en la salud mental

Uno de los factores que más preocupa a los expertos es el papel de las pantallas y el entorno digital. La digitalización acelerada tras la pandemia ha cambiado la forma en la que los menores se relacionan consigo mismos y con los demás.

No se trata solo del tiempo frente a dispositivos, sino del contenido y las experiencias dentro de ellos:

  • Exposición a contenidos violentos o inapropiados
  • Presión social en redes
  • Ciberacoso
  • Idealización de cuerpos y estilos de vida irreales
  • Acceso temprano a pornografía

En niños, esto puede provocar retrasos en el lenguaje, problemas de aprendizaje y dificultades emocionales. En adolescentes, se asocia con ansiedad, depresión y conductas adictivas.

Los especialistas insisten en una idea clave: los menores necesitan desarrollar vínculos en el mundo real, no solo en el virtual.

Señales de alerta en niños y adolescentes

Detectar a tiempo los signos puede marcar la diferencia. Algunas de las señales más comunes incluyen:

  • Cambios bruscos de comportamiento
  • Aislamiento social
  • Abandono de actividades que antes disfrutaban
  • Conductas de riesgo o consumo de sustancias
  • Hablar frecuentemente sobre la muerte

Un síntoma que suele pasar desapercibido es la irritabilidad intensa, ya que la depresión en menores no siempre se manifiesta como tristeza.

Qué pueden hacer las familias

Ante este escenario, la prevención empieza en casa. Los expertos recomiendan:

  • Fomentar la comunicación abierta y sin juicios
  • Estar presentes en el día a día
  • Escuchar activamente
  • No minimizar lo que sienten
  • Pedir ayuda profesional ante cualquier señal de alarma

La intervención temprana es clave para evitar que el problema avance. Cada conversación, cada gesto de atención, puede ser determinante.


El aumento del suicidio infantil tras la pandemia refleja una realidad urgente: los menores necesitan apoyo emocional, conexión real y entornos seguros donde expresar lo que sienten. La detección precoz y el acompañamiento familiar son fundamentales para revertir esta tendencia.

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Psicología

Señales de alarma del suicidio: cómo detectarlas y actuar a tiempo

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señales de alarma suicidio
PIXABAY

Cada 10 de septiembre se conmemora el Día Internacional para la Prevención del Suicidio, una jornada que busca visibilizar un problema que sigue siendo un tabú social y que provoca cada año miles de muertes evitables en todo el mundo. En España, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística, más de 4.000 personas se quitan la vida cada año, lo que convierte el suicidio en la primera causa de muerte externa, muy por encima de los accidentes de tráfico.

El lema elegido para 2025 es “Changing the Narrative on Suicide” (Cambiando la narrativa sobre el suicidio). El objetivo es claro: romper con el silencio, desmontar mitos y generar un diálogo abierto que ayude a prevenir y a acompañar a quienes atraviesan un sufrimiento intenso.

Hablar del suicidio no lo provoca: un mito que hay que superar

Los psicólogos valencianos Enric Valls y Gracia Vinagre insisten en la importancia de hablar abiertamente sobre el suicidio. Valls recalca que no se trata de inducir, sino de informar, sensibilizar y concienciar: “Hablar es abrir salidas de emergencia. Si preguntamos y escuchamos, estamos dando a la persona la oportunidad de expresar su sufrimiento”.

Por su parte, Vinagre recuerda que el mito de que hablar del suicidio aumenta el riesgo es falso: “Cuando no se habla, quienes tienen ideas suicidas no se atreven a contarlo por miedo al juicio. Eso les deja aún más aislados y sin ayuda”.

Factores de riesgo y señales de alarma

La presidenta de la Federación de Salud Mental de la Comunitat Valenciana, Rosa Bayarri, advierte que el suicidio no responde a una única causa ni afecta a un solo grupo social. Entre las situaciones con mayor prevalencia se encuentran:

  • Jóvenes que no ven futuro ni oportunidades.

  • Personas desempleadas o en situación de calle.

  • Reclusos y personas privadas de libertad.

  • Víctimas de violencia machista.

  • Niños y adolescentes víctimas de acoso escolar.

  • Personas que sufren homofobia, racismo o discriminación.

  • Quienes padecen trastornos de salud mental graves.

Las señales de alarma incluyen cambios drásticos de conducta, aislamiento social, verbalizaciones sobre la muerte, pérdida de interés en actividades cotidianas, consumo abusivo de alcohol o drogas y conductas de riesgo.

El suicidio: acabar con el dolor, no con la vida

Enric Valls explica que, desde el punto de vista cognitivo, el suicidio no significa querer morir, sino “acabar con una situación insoportable de dolor”. Por eso, recalca, la clave está en mostrar que hay alternativas y muchas formas de aliviar el sufrimiento: ampliar redes sociales, pedir ayuda profesional o incluso ayudar a otros para encontrar sentido.

Gracia Vinagre añade que simplemente escuchar puede ser un acto preventivo: “Si alguien habla de suicidio y la otra persona responde con silencio o indiferencia, la sensación de aislamiento se multiplica. Pero si se aborda el tema con comprensión, se abre una puerta a la esperanza”.

El papel de los medios de comunicación

El Ministerio de Sanidad elaboró en 2020 una guía de recomendaciones para el tratamiento del suicidio en los medios. En ella se insiste en dos ideas clave:

  • El silencio informativo no es una opción, porque invisibiliza el problema.

  • El sensacionalismo tampoco lo es, ya que puede generar un efecto imitación.

Los expertos apuntan al efecto Papageno: mostrar testimonios de personas que han superado crisis suicidas y han encontrado alternativas puede tener un potente efecto preventivo.

Un problema social, no individual

Las asociaciones insisten en que el suicidio no puede entenderse como un problema exclusivo del individuo o de su familia, sino como un problema social que requiere respuestas colectivas. La prevención pasa por reforzar los servicios de salud mental, garantizar atención inmediata en situaciones de crisis y promover campañas de sensibilización permanentes.

En 2025, el Gobierno de España ha puesto en marcha el Plan Nacional de Prevención del Suicidio 2025-2027, que incluye la creación de un registro nacional de datos, un observatorio estatal, autopsias psicológicas y protocolos de intervención en colegios, centros de salud y residencias. Además, se han destinado más de 17 millones de euros a programas específicos de prevención.

Un reto añadido: jóvenes y nuevas tecnologías

Los expertos advierten de un reto emergente: el uso de inteligencia artificial y chatbots por parte de adolescentes y jóvenes en crisis. Aunque pueden ofrecer compañía, a veces refuerzan las ideas suicidas en lugar de contrarrestarlas. Por ello, se pide que estas herramientas estén programadas para derivar a recursos profesionales y no para validar decisiones de riesgo.

Cómo ayudar desde el entorno

La prevención del suicidio empieza en lo cotidiano. Los especialistas recomiendan:

  • Escuchar sin juzgar a la persona en crisis.

  • Preguntar directamente si tiene pensamientos suicidas.

  • Ofrecer apoyo emocional con gestos sencillos: mirar a los ojos, abrazar, acompañar.

  • No minimizar su dolor ni responder con frases hechas.

  • Facilitar recursos de ayuda profesional.

Recursos de ayuda inmediata

Las personas en crisis y sus allegados pueden recurrir a diferentes recursos de apoyo disponibles las 24 horas del día:

  • Teléfono 024: línea de atención nacional para la prevención del suicidio.

  • 112: número de emergencias para situaciones de riesgo inminente.

  • Teléfono de la Esperanza: 717 00 37 17.

Conclusión: hablar salva vidas

El Día Internacional para la Prevención del Suicidio 2025 nos recuerda que nadie quiere morir, sino dejar de sufrir. Hablar, escuchar y actuar son las claves para ofrecer alternativas y esperanza. Romper el tabú es el primer paso para que miles de personas encuentren una salida distinta al dolor.


Metadescripción SEO: El 10 de septiembre se celebra el Día Internacional para la Prevención del Suicidio 2025. Expertos en salud mental reclaman hablar del suicidio sin tabúes, detectar señales de alarma y ofrecer apoyo. En España, más de 4.000 personas se quitan la vida cada año.

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