Puedes seguir toda la actualidad visitando Official Press o en nuestras redes sociales: Facebook, Twitter o Instagram y también puedes suscribirte a nuestro canal de WhatsApp.
Fallas
Los indumentaristas hablan: “No pueden buscar lo barato porque eso nos perjudica a todos”
Publicado
hace 7 añosen
Valencia, 04 dic.- Tras saltar la noticia de la renuncia de la indumentarista oficial, Esperanza Pradas, a realizar los trajes de las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor, Junta Central Fallera (JCF) se ha puesto rápidamente ‘manos a la obra’ para encontrar indumentaristas que puedan confeccionar los trajes que las máximas representantes de la fiesta lucirán en las fallas 2020 y cuyo estreno estaba previsto para el próximo mes de enero.
La renuncia de Pradas viene motivada por “problemas de salud” según ha alegado la responsable de la firma ubicada en Picassent y con ello no puede cumplir los plazos de entrega estipulados por contrato tras ganar un concurso público al presupuesto más bajo. Por primera vez, se otorgaba la confección de los trajes de la Corte Mayor y la Corte Infantil a una misma indumentarista, quien ofrecía 13.000 euros para realizar los 24 trajes de las mayores, los dos oficiales de Consuelo Llobell, así como el jubón de manga larga de todas ellas; y para las infantiles ofertaba 14.000 para los 24 trajes de la corte, los dos trajes oficiales de Carla García y el jubón de manga larga para todas ellas. A ello habría que añadir que la confección incluye forro, entretelas, botones, corchetes…
Un encargo que para muchos se antojaba ‘maratoniano’ por los ajustados plazos de entrega y por ser la primera vez de Esperanza Pradas en este cometido oficial.
La noticia no ha pasado desapercibida para el mundo fallero, que desde se conociera no han faltado las opiniones de todo tipo y valor. Los profesionales de la indumentaria valenciana tampoco están ajenos a lo sucedido y Official Press se ha puesto en contacto con ellos para consultar la opinión de expertos en la materia.
Amparo Fabra, indumentarista de reconocida experiencia con más de 40 años en el sector, y en especial en vestir a Falleras Mayores de València y Cortes de Honor es consciente de la importancia del encargo. “Es una responsabilidad muy grande vestir a una Corte de Honor porque son el reflejo a nivel mundial de los trajes de valenciana, y habría que mirar con detalle y con mucho cuidado a quién le dan dicho proyecto”.
Fabra argumenta su teoría. “Hay que pensar que tiene que hacer 52 trajes y 26 jubones de manga larga, entre ellos los espolines oficiales de las Falleras Mayores de València. Si tú tienes un taller y estás dispuesto a realizar este proyecto, esos trajes los haces pero eso te lleva a renunciar a tus clientes. Es una responsabilidad y quien lo hace debe saber lo que implica y los que lo adjudican deben asegurarse de si se tienen los medios suficientes para llevarlo a cabo porque ese beneficio que le iba a suponer a nivel indumentaria, más bien le va a perjudicar. Eso es una cosa que deben pensar quienes se presentan. Es un encargo que va a ver todo el mundo que igual te puede beneficiar que perjudicar, entonces tienes que tener una seguridad grande y renunciar ese año a tus clientes, y darle un trato a las chicas como a cualquier cliente, y así lo hicimos nosotros los años que realizamos los trajes de las Cortes, tanto mayor como infantil”.
Y es que a nivel de la indumentaria de las máximas representantes no todo vale. La responsable de la firma ubicada en Maestro Gozalbo señala que “lo primero que hay que hacer es valorar el trabajo. Esto no se puede hacer con un presupuesto bajo, o bien que se haga como antes que prácticamente se regalaba porque a nivel publicitario favorecía y de manera rotativa nos íbamos presentando las firmas de indumentaria. Si sabes que debes y puedes hacerlo bien es una publicidad muy buena, pero para dedicarte a eso debes renunciar a parte de tus clientas porque son muchas confecciones y es un traje que van a lucir en muchos ámbitos”.
Por ello, Amparo Fabra se muestra contundente. “No pueden ir a buscar lo barato porque eso nos perjudica a todos. Si una Fallera Mayor y la Corte va bien vestida, maquillada, peinada, …. Es el reflejo de nuestro trabajo. Son nuestra imagen de una fiesta que ha sido declarada Patrimonio Inmaterial Cultural de la Unesco”.
Sobre su experiencia como indumentarista oficial Amparo lo recuerda con cariño, pero también dosis de realidad. “Es un hueso. Yo lo hice y me encantó la experiencia, pero no puedes hacer siempre la Corte porque quedas mal con tus clientes. Nosotros lo hicimos tanto mayor como infantil, y JCF se portó genial y lo hicimos muy a gusto, pero debes saber a lo que te comprometes y expones”.
Por su parte, Jorge Fabuel, responsable de 1700 Indumentaria Valenciana, quienes son los encargados de confeccionar los jubones negros oficiales de las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor, afirma que desde un primer momento «la licitación no estaba redactada como debería haber estado ya que el pliego no era excluyente». En esta línea el indumentarista ha afirmado que «el pliego debería haber incluido tantos condicionantes como el técnico municipal estime, entre ellos no poder optar a confeccionar las dos cortes o estar inscrito en el Gremio de Sastres y Modistos, por ejemplo, condiciones que no estaban expuestas y que han dado lugar a que una misma indumentarista, por una única cuestión de precio, se le hayan adjudicado las dos cortes» por lo que ha destacado que «verter toda la responsabilidad sobre quién se presenta no es justo» aunque, según sus palabras, la indumentarista seleccionada «no era consciente cuando se presentó de todo el trabajo que acarreaba hacerse cargo de las dos Cortes de Honor».
Fabuel también ha recordado que él mismo sugirió la posibilidad de dividir en cuatro pliegos la adjudicación repartiendo el trabajo entre cuatro indumentaristas ya que «no se puede abarcar todo porque te colapsa el taller» y además es una buena manera para que «indumentaristas con reconocimiento se presenten a realizar este trabajo» ya que «quienes hemos tenido experiencia sabemos que por muy organizado lo tengas se te puede ir de las manos». Ante esta propuesta presentada por 1700 Indumentaria Valenciana se le indicó que el pliego ya estaba redactado y no era posible por lo que declinaron desde 1700 a presentarse a dicho concurso conscientes de que «hacer los dos trajes de una de las dos cortes es mucho trabajo para un mismo taller y hay que planteárselo muy detenidamente». Finalmente las condiciones del pliego quedaron establecidas sin seguir las sugerencias expuestas y la adjudicación de los 52 trajes fue otorgada al mismo taller «un proyecto muy arriesgado y con el que llegar a buen puerto era complicado y así ha sido el desenlace».
Jorge Fabuel ha subrayado que «los lotes que incluyen son inviables, para gente con reconocimiento dentro del sector por lo que si quieren contar con personas que garanticen una ejecución y un resultado tiene que partir la licitación en 4 lotes».
Preguntado por si realmente vale la pena confeccionar los trajes oficiales ha aseverado que «económicamente no interesa a nadie pero es una plataforma de difusión y que tu mismo has de saber gestionarte bien la comunicación para que realmente valga la pena». Así mismo el indumentarista ha destacado que «ahora hay que apoyar y sacarlo entre todos y que ellas vistan y estén tranquilas, que a los que elijan se les brinde el apoyo de todo el sector, que las decisiones políticas queden en un segundo plano, lo importante es que estén bien vestidas y que el sector no salga perjudicado, muchas familias viven de este sector sector y es lo que debe primar»
LA SOLUCIÓN PARA RESOLVER LA SITUACIÓN ACTUAL
Según diversas fuentes consultadas la confección de los 52 trajes ya ha sido repartida entre aquellos indumentaristas que, en su momento se presentaron al concurso. Ante la imposibilidad de que en estas fechas un mismo taller asuma tanta carga de trabajo, 4 indumentaristas, aún por anunciar, asumen la confección de los trajes oficiales por separado, para poder llegar así a las fechas previstas.
Los segundos trajes deben estar preparados para el día 9 de enero, fecha en la que Junta central Fallera realiza el acto de presentación de toda la indumentaria oficial, y el primer traje oficial para el último fin de semana de enero en que se celebran las respectivas exaltaciones.
Desde Marian Indumentaria Valenciana, confirman que en la tarde de este miércoles tienen fijada una reunión con Junta Central Fallera para establecer que traje se van a encargar de confeccionar, ya que en su taller, en las fechas que estamos, solo podrían encargarse de realizar uno de los trajes oficiales, o bien el primero o bien el segundo. Cabe recordar que este empresa se presentó al concurso público para la confección de los trajes de la Fallera Mayor de València y su Corte de Honor, quedando en segundo puesto por una diferencia de 1 céntimo en el presupuesto.
Según el propietario de Marian Indumentaria «es de juzgado de guardia que se hayan dado las dos cortes a una misma indumentarista, ya bastante faena da una corte como para hacer dos, además hay indumentaristas a montonadas, hoy por mi mañana por ti y hay que repartirlo. Si yo tuviera que hacer 52 trajes tendría que cerrar la paraeta y trabajar solo para ellas» a lo que ha añadido que «ahora hay que arreglar el problema. Nos están llamando a todos los que nos presentamos a ver lo que podemos hacer, y en la medida de lo posible lo haremos». «Es un honor hacerlo y que todo el mundo vea como trabajas, es más una satisfacción personal».
De esta manera Junta Central fallera podría haber contactado ya con todas las empresas que se presentaron al concurso y distribuido el trabajo en cuatro lotes, para que las piezas puedan ser entregadas en tiempo y forma y las Falleras Mayores de València y su Cortes de Honor puedan respirar tranquilas y disfrutar de este año tan especial como máximas representantes de la fiesta.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Te podría gustar
-
El emotivo adiós de Carmen Prades y Marta Mercader: «València, gracias por dejarnos mirarte a los ojos»
-
La Falla El Palau planta cara a la JCF por omitir su intervención en la Asamblea: «Pedimos explicaciones»
-
GALERÍA| Así ha sido el ensayo de la elección de candidatas a Falleras Mayores de València 2027
Fallas
Así se elige a las Falleras Mayores de València 2027: las pruebas que afrontan las 26 elegidas
Publicado
hace 15 horasen
4 octubre, 2026
València ya conoce a las 13 jóvenes y las 13 niñas que formarán las Cortes de Honor de las Falleras Mayores de València 2027. Superada una de las noches más emocionantes del calendario fallero, comienza ahora la cuenta atrás para resolver la gran incógnita: ¿quiénes serán las Falleras Mayores de València 2027?
Entre esas 26 elegidas se encuentran las dos futuras máximas representantes de las Fallas de València. Una de las 13 niñas se convertirá en Fallera Mayor Infantil de València 2027 y una de las 13 jóvenes será elegida Fallera Mayor de València 2027. Las otras doce integrantes de cada grupo compondrán sus respectivas Cortes de Honor.
Comienza así una nueva etapa del proceso. Las candidatas afrontarán diferentes encuentros, entrevistas y pruebas que permitirán a los jurados conocerlas más allá de su imagen o trayectoria fallera.
Son días especialmente intensos en los que cuentan la naturalidad, la capacidad de comunicación, el conocimiento de la fiesta, la empatía, la resistencia ante una agenda exigente y, sobre todo, la personalidad de cada candidata.
Porque elegir a una Fallera Mayor de València supone buscar a la persona que durante todo un ejercicio representará no solo a las Fallas, sino también a la ciudad en centenares de actos oficiales.
Las 26 candidatas entre las que están las Falleras Mayores de València 2027
La primera gran selección ya está hecha. De todas las candidatas que comenzaron el proceso han salido las 13 jóvenes y 13 niñas elegidas para las Cortes de Honor de 2027.
Las 26 tienen garantizado formar parte de uno de los años más especiales de sus vidas, pero solo dos recibirán la llamada que cambiará definitivamente su ejercicio fallero.
Hasta que llegue ese momento, los jurados tendrán la responsabilidad de conocer en profundidad a las candidatas y determinar quién reúne las cualidades necesarias para convertirse en la máxima representante de la fiesta.
¿Cómo se elige a la Fallera Mayor de València?
No existe un examen único ni una prueba definitiva que determine quién será la Fallera Mayor de València 2027.
Cada jurado dispone de margen para organizar las actividades y encuentros que considere necesarios para conocer a las candidatas.
Esto provoca que el proceso pueda cambiar cada año.
Hay pruebas que se han convertido prácticamente en tradicionales, mientras que otras dependen de las decisiones adoptadas por los miembros del jurado.
El objetivo, en cualquier caso, es similar: conseguir que las candidatas se muestren con la mayor naturalidad posible.
Durante estos días tendrán oportunidades para conversar, convivir, participar en actividades colectivas y enfrentarse a situaciones similares a las que podría experimentar una Fallera Mayor de València durante su mandato.
La entrevista personal, una de las pruebas decisivas
Entre todos los encuentros que se producen durante el proceso de elección, la entrevista personal suele generar una especial expectación.
Es el momento en el que el jurado puede conocer a cada candidata individualmente y profundizar en aspectos que difícilmente pueden apreciarse durante una actividad colectiva.
Las preguntas pueden abarcar cuestiones relacionadas con las Fallas, la ciudad, su trayectoria dentro de la fiesta o su manera de afrontar determinadas situaciones.
Pero no se trata únicamente de comprobar conocimientos.
La conversación permite valorar la capacidad de expresarse, la espontaneidad, la seguridad y la personalidad de cada una.
La oratoria, fundamental para una Fallera Mayor de València
Hablar en público forma parte prácticamente del día a día de una Fallera Mayor.
Durante el ejercicio deberá conceder entrevistas, pronunciar discursos, recibir a representantes de otras fiestas, participar en actos institucionales y dirigirse a miles de falleros.
Por ello, la capacidad de comunicarse con claridad y naturalidad es uno de los aspectos que tradicionalmente se tienen en cuenta durante el proceso.
No se busca necesariamente un discurso aprendido. Precisamente, uno de los objetivos de los jurados suele ser comprobar cómo reaccionan las candidatas cuando deben expresarse de manera espontánea.
¿Hay que estudiar para ser Fallera Mayor de València?
Es una de las preguntas que se repite todos los años cuando comienza el proceso de elección: ¿las candidatas estudian para las pruebas de Fallera Mayor de València?
La respuesta no es sencilla.
Conocer la historia, las tradiciones y el funcionamiento de las Fallas puede resultar importante, pero el proceso no debería entenderse como una oposición en la que gana quien memoriza más datos.
A lo largo de los años algunos jurados han realizado pruebas o preguntas relacionadas con la cultura fallera.
También pueden plantearse cuestiones de actualidad relacionadas con València o con asuntos que afectan directamente a la fiesta.
La futura Fallera Mayor tendrá una intensa agenda institucional, por lo que estar informada sobre lo que ocurre a su alrededor constituye una herramienta importante.
El valenciano y los idiomas durante las pruebas
La capacidad de expresarse en valenciano también tiene presencia durante el proceso.
La máxima representante de las Fallas participa en numerosos actos en los que utiliza la lengua valenciana y pronuncia algunos de los discursos más importantes del calendario fallero.
En determinados ejercicios también se han valorado otros idiomas.
Uno de los ejemplos más significativos se produjo en el contexto del reconocimiento de las Fallas como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, cuando la proyección internacional de la fiesta incrementó la necesidad de desenvolverse en escenarios internacionales.
Las pruebas vestidas de valenciana
Durante el proceso también existen jornadas en las que las candidatas acuden con indumentaria valenciana.
Tradicionalmente se han producido varias convocatorias de estas características, pudiendo especificarse incluso el tipo de peinado requerido.
Estas jornadas permiten ver cómo se desenvuelven las candidatas con la indumentaria tradicional y cómo afrontan actos similares a los que vivirán continuamente durante el ejercicio.
Sin embargo, no significa necesariamente que se valore quién lleva el traje más espectacular.
Una vez elegidas, las Falleras Mayores de València y sus Cortes de Honor dispondrán de su indumentaria oficial. El objetivo está mucho más relacionado con observar su presencia, naturalidad y comportamiento durante un acto.
La prueba del cóctel, una de las más conocidas
Si existe una prueba que ha despertado históricamente curiosidad entre los seguidores del proceso es la conocida como prueba del cóctel.
Las candidatas acuden vestidas de particular para participar en un encuentro en un contexto diferente al de los actos estrictamente falleros.
Esta convocatoria permite al jurado observar cómo se relacionan, cómo conversan y cómo se desenvuelven en un ambiente social.
La elección del vestuario genera cada año numerosos comentarios. Muchas candidatas preparan con antelación diferentes conjuntos ante la posibilidad de tener que asistir a actos más formales o informales.
Pero, nuevamente, el vestido no debería ser el protagonista.
El verdadero interés está en observar a la candidata fuera de la indumentaria valenciana y comprobar cómo se comporta en un contexto parecido a determinados compromisos institucionales y sociales que deberá afrontar durante el año.
Los temidos supuestos: actuar como Fallera Mayor de València
Otra de las pruebas que más nervios puede provocar es la de los denominados supuestos prácticos.
La dinámica consiste en presentar una determinada situación y pedir a la candidata que actúe como si ya fuera la Fallera Mayor de València.
Puede tratarse, por ejemplo, de pronunciar unas palabras en la inauguración de un casal o improvisar parte de un discurso.
También pueden plantearse situaciones inesperadas para comprobar su capacidad de reacción.
Estas pruebas permiten conocer algo fundamental: cómo responde una candidata cuando no tiene preparado lo que va a ocurrir.
Durante un ejercicio fallero pueden surgir cambios de agenda, preguntas inesperadas, encuentros improvisados o situaciones que obliguen a reaccionar rápidamente.
Las dinámicas de grupo también cuentan
No todo ocurre de manera individual.
Muchas de las pruebas para elegir a las Falleras Mayores de València se realizan en grupo.
Visitas, encuentros, conversaciones, debates y diferentes actividades permiten observar la relación entre las integrantes de cada Corte.
El jurado puede comprobar así quién tiene capacidad para escuchar, quién facilita la conversación, cómo se relacionan entre ellas o cómo reaccionan ante opiniones diferentes.
La empatía resulta especialmente importante.
La Fallera Mayor y su Corte pasarán juntas innumerables horas durante el ejercicio y compartirán momentos de enorme intensidad.
Naturalidad, simpatía y cercanía
Hay aspectos que difícilmente pueden medirse mediante un examen.
La simpatía, cercanía, empatía y capacidad para relacionarse con personas muy diferentes son cualidades importantes para quien represente a las Fallas de València.
Durante su reinado, las Falleras Mayores visitarán comisiones, recibirán a colectivos, participarán en actos con niños y mayores y representarán a la fiesta ante autoridades e instituciones.
Por ello, los jurados observan a las candidatas no solo cuando saben que están participando en una prueba, sino durante los momentos aparentemente más cotidianos de las jornadas.
La resistencia ante una agenda agotadora
Existe otro factor que puede pasar desapercibido para quienes observan el proceso desde fuera: la resistencia física y mental.
Ser Fallera Mayor de València implica asumir una agenda especialmente intensa.
Hay jornadas que comienzan temprano y terminan de madrugada, especialmente durante los primeros meses del año y en las semanas previas a las Fallas.
Por este motivo, algunos procesos de selección han incluido convocatorias muy próximas entre sí.
Terminar tarde una actividad y volver a estar preparada temprano al día siguiente permite comprobar cómo afrontan las candidatas el cansancio.
No es una cuestión menor. De enero a marzo, la agenda de las máximas representantes y sus Cortes puede dejar muy pocas horas para descansar.
La cámara y los medios de comunicación, otro factor importante
Las futuras Falleras Mayores de València estarán permanentemente expuestas a fotógrafos, cámaras de televisión y medios de comunicación.
Prácticamente cada acto de su agenda será fotografiado y grabado.
Las entrevistas realizadas durante las diferentes fases del proceso permiten comprobar cómo se desenvuelven ante una cámara y cómo responden a preguntas sin un guion previo.
Aunque las entrevistas con los medios no siempre forman parte formalmente de las pruebas organizadas por el jurado, constituyen una oportunidad para observar la capacidad comunicativa de las candidatas.
La tradicional quiniela entre las candidatas
Una de las dinámicas más curiosas que se ha realizado durante diferentes procesos es la denominada quiniela anónima.
En ella se pide a las propias candidatas que indiquen quiénes consideran que reúnen las cualidades necesarias para estar entre las elegidas o asumir una determinada responsabilidad.
Esta dinámica ofrece al jurado otra perspectiva, ya que son las propias participantes quienes han convivido durante horas y han podido conocerse en un contexto diferente.
No se trata necesariamente de una votación determinante, pero puede proporcionar información sobre cómo son percibidas dentro del propio grupo.
Las pruebas para ser Fallera Mayor de València han cambiado con los años
El proceso de elección no ha permanecido inalterable.
Hace años tenían una presencia especialmente importante las preguntas de actualidad, los debates y los coloquios.
Con el paso del tiempo, las pruebas han evolucionado hacia fórmulas que permiten conocer de una manera más natural a las candidatas.
Cada jurado introduce además sus propias dinámicas.
Uno de los ejemplos más recordados se produjo en el proceso de 2019, cuando se pidió a las candidatas que acudieran acompañadas por la persona que consideraban su principal apoyo en caso de resultar elegidas.
La iniciativa buscaba conocer también el entorno que acompañaría a la futura máxima representante durante un año especialmente exigente.
El papel de la familia y los amigos durante el año
Detrás de una Fallera Mayor existe habitualmente una importante red de apoyo.
Familiares, amigos y parejas terminan participando indirectamente en una agenda que afecta a buena parte de la vida cotidiana de la elegida.
Traslados, cambios de indumentaria, horarios, compromisos y jornadas interminables hacen que disponer de un entorno preparado para acompañar a la máxima representante pueda convertirse en un apoyo fundamental.
Por eso, aunque la decisión se centre exclusivamente en las candidatas, conocer su realidad personal ayuda también a entender cómo afrontarán el ejercicio.
¿Cuándo se conocerán las Falleras Mayores de València 2027?
El siguiente gran momento, o mementazo, será conocer qué dos nombres ocuparán el máximo escalón de representación de la fiesta, será el martes 13 de octubre.
Hasta entonces, los jurados tendrán por delante días de convivencia, observación y deliberaciones. Para sus integrantes tampoco resulta un proceso sencillo.
Quienes han formado parte de un jurado han explicado en numerosas ocasiones la dificultad de tomar una decisión entre candidatas con perfiles muy diferentes y perfectamente capacitadas para representar a la fiesta.
Las reuniones y deliberaciones pueden prolongarse durante horas hasta alcanzar la decisión definitiva.
La llamada que cambiará la vida de dos de las 26 elegidas
Todo el proceso desembocará en uno de los momentos más esperados de cada ejercicio fallero: la llamada a las nuevas Falleras Mayores de València 2027.
Hasta entonces hay 26 protagonistas.
Las 13 niñas y las 13 jóvenes ya forman parte de las Cortes de Honor de 2027, pero entre ellas se encuentran las dos personas que encabezarán la representación de las Fallas durante todo el próximo ejercicio.
Para todas comienza una experiencia única. Para dos de ellas, además, llegará una llamada que cambiará por completo el año que tienen por delante.
Y hasta conocer sus nombres, cada entrevista, cada encuentro y cada prueba volverá a alimentar una de las grandes incógnitas del calendario fallero: quiénes serán las Falleras Mayores de València 2027.
Comparte esto:
- Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp
- Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook
- Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X
- Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico
- Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram
- Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn
Relacionado
Lo más leído
- Shakira sorprende en Madrid: Sara Carbonero entre sus ‘lobas’ y Dua Lipa sobre el escenario
- Juan Jesús Vivas recogerá este lunes la Medalla de Honor de València: estos son todos los premiados
- Jóvenes acampan en la Plaza del Ayuntamiento de València tras la manifestación por la vivienda
- Aemet mantiene las lluvias y tormentas en la Comunitat Valenciana: esta es la previsión hasta el miércoles
- Así se elige a las Falleras Mayores de València 2027: las pruebas que afrontan las 26 elegidas









Tienes que estar registrado para comentar Acceder